«El buen escritor es el que transmite sentimientos, no ñoñerías»

Pablo de Aguilar, con su último libro. /
Pablo de Aguilar, con su último libro.

Autor de 'Lo que está por venir'

MANUEL HERRERO

Pablo de Aguilar González (Albacete, 1963) vive en Molina de Segura. Es informático y trabaja de analista programador para empresas. Ha obtenido varios premios de relatos y ganó el certamen de la revista 'Qué Leer' con su novela 'El Pelícano', de la que se editaron 100.000 ejemplares. Acaba de sacar a la calle su tercer libro, 'Lo que está por venir', editado por El Serbal, que se presenta mañana (20 horas) en la biblioteca Salvador García Aguilar de Molina.

¿Qué es lo que está por venir?

Para los personajes del libro, que están al borde de una guerra, lo que está por venir es algo muy gris, pero conservan la esperanza.

¿De qué va su novela?

La historia de fondo es el traslado de los cuadros del Museo del Prado a Suiza durante la Guerra Civil; y milagrosamente casi todas las obras volvieron en perfecto estado, excepto Los fusilamientos del 3 de mayo, de Goya

¿Y la historia?

Son unos personajes que acompañan a los cuadros. No es una novela histórica sino una novela de personajes porque no pretendo enseñar historia. La parte histórica es el decorado de la novela.

¿En qué se ha basado para escribirla?

Sobre todo en la historia de los cuadros que hay en el documental 'Las cajas españolas', y también en un ensayo de una exposición que se hizo en el Museo del Prado. Los personajes son invención mía, excepto los históricos, que no son muchos.

¿Qué intenta transmitir?

Simplemente una historia. No pretendo enviar mensajes sino sentimientos, no ñoñerías, sino que pueden ser sentimientos de asco, amor, venganza. Es una historia de unos personajes que intentan hacer sentir algo al lector.

¿Cómo engancha al público?

Espero que con la trama, con la historia, con la personalidad de los personajes.

¿Hay una evolución en su forma de escribir?

En todo hay evolución. Conforme uno va teniendo experiencia trata los personajes y el lenguaje de forma distinta. Con cada cosa que uno escribe siempre aprende algo más.

Se dedica al mundo de la informática, ¿influye su profesión en su manera de escribir?

Cuando uno escribe siempre busco dentro de uno mismo y el trabajo debe influir también, aunque sea de modo inconsciente.

¿Por qué se hizo usted escritor?

Por una necesidad creativa; la informática para mí es una labor técnica y necesitaba desarrollar una labor creativa.

¿En su opinión qué caracteriza a un buen escritor?

Para mí el buen escritor es el que te hace sentir; para otros es quien engancha al público desde la primera página. Cada uno tenemos nuestro buen criterio. Nadie tiene la potestad para decir que sea buen o mal escritor.

¿Qué distingue a sus novelas?

El estilo. Esa voz con la que me defino escribiendo: frases cortas, con coros y subjetivas desde el punto de vista del personaje.

Una curiosidad, ¿por qué Molina de Segura tiene tantos escritores?

Por la 'radioescribidad' del meteorito. En la Nochebuena de 1858 se precipitó en Molina el mayor meteorito que ha caído en España, que se conserva en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid. Y 150 años después se ha descubierto que el cráter que dejó emana una extraña sustancia que dota con el don de la literatura a los habitantes de Molina. Yo soy la prueba empírica de ello, porque no empecé a escribir hasta que llegué a este pueblo.

 

Fotos

Vídeos