Mendoza anuncia que en septiembre la UCAM ofertará grados de 3 años

La institución privada se desmarca de la negativa de las universidades públicas y sacará Turismo, Gastronomía, Tecnología de los Alimentos y Terapia Ocupacional

FUENSANTA CARRERESMurcia

La conocida fórmula del 3+2 (carreras de tres años y másteres de dos) se aplicará en la Región, al menos en el ámbito privado. La Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM) ha confirmado que el próximo mes de septiembre ofrecerá los nuevos grados de tres años autorizados por el Ministerio de Educación, desmarcándose así de la moratoria acordada por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), que convenió el pasado lunes aplazarlos hasta el curso 2017.

La universidad privada se abstuvo en la votación de ese informe, mientras que la Universidad de Murcia (UMU) y la Politécnica de Cartagena (UPCT) votaron a favor y se comprometieron a aplazar la puesta en marcha de los grados de tres años. Sin embargo, el presidente de la UCAM, José Luis Mendoza, explicó ayer que hará uso de su libertad para acortar los grados porque consideran que el nuevo modelo de tres años (uno menos que en la actualidad) es positivo «para los estudiantes y para las familias».

Además, Mendoza recordó que «en toda Europa funciona el sistema de 3+2, y de esta manera los alumnos tienen más opciones para estudiar algún curso en el extranjero o convalidar sus títulos». El presidente de la UCAM considera que esta reforma planteada por el ministro de Educación, José Ignacio Wert, «supone un ahorro para las familias, porque es un curso menos».

La Universidad Católica San Antonio aplicará el nuevo sistema a los grados que considere susceptibles de acortar su duración.

Los susceptibles, «en principio», de ser recortados podrían ser: Turismo, Terapia Ocupacional, Gastronomía y Tecnología de los Alimentos. José Luis Mendoza admitió que la reforma planteada por Wert y aprobada por el Consejo de Ministros en la víspera de la celebración de Santo Tomás de Aquino, «ha sido precipitada, pero será beneficiosa para la sociedad».

Esta lectura es diametralmente opuesta a la que vienen haciendo los rectores de la Universidad de Murcia (UMU), José Orihuela; y de la Politécnica de Cartagena (UPCT), José Antonio Franco. Los dos justifican su negativa a experimentar el nuevo sistema, entre otras razones, porque el modelo no beneficia en ningún sentido a las universidades públicas y entornará más aún la puerta de entrada a los estudiantes sin recursos económicos.

Los alumnos que quieran competir en el mercado laboral necesitan cursar un máster, cuyo precio medio es de 3.000 euros frente a los 1.500 euros que cuesta un grado.