«Es muy duro ver cómo se está ahogando tu primo y no poder hacer nada por él»

LOLA GUARDIOLAComarcas

Los ocupantes numero '7' y número '14' de la patera llevada al puerto de Cartagena por Salvamento Marítimo, al mediodía del pasado martes, dieron la primera pista del naufragio de una segunda embarcación, nada más ser atendidos por los servicios de emergencia ya en tierra firme. Según su relato, en el incidente perdieron para siempre a su primo. «Es muy duro recordar cómo se ahogaba sin haber podido hacer nada por él» explicaron a los voluntarios de la Cruz Roja mientras les ayudaban, según fuentes de esta organización.

Fue a las dos o tres horas del inicio de la navegación cuando se levantó un fuerte viento que causó una vía de agua. «Nos fue imposible achicarla y su peso ocasionó el vuelco». Para entonces, dijeron los inmigrantes, «solamente seis de los ocupantes habíamos conseguido colocarnos los chalecos salvavidas disponibles, pero no así los otros cinco compañeros».

De los que cayeron al mar sin esa protección, estos dos supervivientes aseguraron conocer sólo a su primo. «Se unió al viaje porque se había quedado parado en Mostaganem y no encontraba ningún tipo de trabajo», relataron. Tras destacar a los voluntarios de la organización no gubernamental que no detectaron «vía de agua alguna» en la patera, pidieron que no se le hiciera revivir con más preguntas el «dolor» de haber visto morir a su pariente «y la impotencia de no poder hacer nada ni por él ni por los otros».

Según el testimonio de estas dos personas a quienes les atendieron, los ocupantes de la otra patera «tardaron poco» en socorrerles y sacarles del agua. «Hacía mucho frío», pero sobre todo «estábamos desolados» por la muerte de los compañeros, según dijeron.

Para ellos, la llegada a su altura del barco 'Mimosa' de Salvamento Marítimo, pasadas algunas horas, fue una bendición.

Aviso telefónico a Argelia

Según el número '7' y el número '14', uno de los inmigrantes ya había avisado por un teléfono móvil de la desgracia, desde la patera en la que fueros rescatados, a algunos de los familiares emparentados con los náufragos desaparecidos.

Ambos inmigrantes mostraron su confianza en la colaboración de las autoridades argelinas «en la búsqueda de los cuerpos» para que puedan «ser enterrados en su país, por sus familias».