Trinitario Casanova negocia la compra del edificio residencial más alto de Europa

Trinitario Casanova Abadía.
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Trinitario Casanova Abadía.

La torre In Tempo, situada en Benidorm, tiene 200 metros de altura y la operación podría rondar los 90 millones de euros

J. M. A. MURCIA

El edificio residencial más alto de Europa, la torre In Tempo, situada en Benidorm, puede convertirse en la última pieza de los negocios del conocido empresario Trinitario Casanova.

El que fuera propietario del Grupo Hispania y promotor de la polémica urbanización de La Zerrichera, negocia la compra de este edificio con la sociedad promotora del mismo, Olga Urbana, según han confirmado a 'La Verdad' fuentes próximas al empresario natural de Orihuela y murciano de adopción.

La operación podría rondar los 90 millones de euros y no será fácil, dada la situación en la que se encuentra esta singular edificación. El In Tempo, que se ha convertido en el rascacielos más característico de Benidorm, posee 200 metros de altura y 296 viviendas. Empezó a construirse en 2006 y le alcanzó de llenó el estallido de la burbuja inmobiliaria y la crisis económica. El edificio está prácticamente terminado, pero está cerrado, ya que aún resta por urbanizar el perímetro y concluir algunas obras menores en su interior.

Se trata de un edificio compuesto por dos torres en forma de número 1 enfrentados entre sí y unidas en las plantas superiores por un módulo con viviendas en forma de cono invertido.

Los propietarios han intentado en varias ocasiones vender el edificio, para lo que han mantenido conversaciones con varios grupos inversores, tanto nacionales como extranjeros, pero hasta ahora no lo han conseguido. La finalidad es que el comprador inyecte los fondos precisos para concluir todas las obras y que se haga cargo de la deuda de 93 millones de euros contraída con Caixagalicia durante la construcción del inmueble y de la que se hizo cargo la Sareb, también conocida como el banco malo.

120 propietarios

Otro elemento que debe valorar el empresario Trinitario Casanova es que el edificio cuenta con un grupo de propietarios que adquirieron 120 viviendas, y también que varios acreedores de la promotora de In Tempo han solicitado el embargo de pisos para resarcirse de los impagos.

Las negociaciones las está realizando Casanova a través de su sociedad Baraka Global Invest, el grupo inversor y promotor del que es titular y que cuenta con sedes en Madrid y Murcia, y su principal interlocutor es el máximo accionista de Olga Urbana, el empresario José Ignacio de la Serna.

El objetivo de Casanova, ahora que el mercado inmobiliario empieza a reanimarse gracias a la demanda de los compradores extranjeros, sería hacerse con In Tempo para comercializar después las viviendas y bajos comerciales del inmueble. Experiencia no le falta, ya que la promoción inmobiliaria ha sido su principal actividad durante los últimos años.

A pesar de su aversión a los focos y las cámaras, Trinitario Casanova saltó a las primeras páginas de la prensa regional en 2006, cuando presentó el resort de La Zerrichera, en Águilas, donde se proyectaba la construcción de 4.000 viviendas, un hotel y un campo de golf. Antes de operar a través del Grupo Baraka, Casanova fue propietario del Grupo Hispania, que después vendería, al empresario José Ramón Carabante por unos 650 millones de euros.

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