Detienen a una banda dedicada a reventar cajeros con explosivos

La Guardia Civil arresta a seis personas como presuntos responsables de dieciocho robos, entre los que se encuentra el de la pedanía pachequera de San Cayetano en noviembre

LAVERDAD.ES , MURCIA
Oficina en la pedanía pachequera de San Cayetano tras el asalto de la banda el pasado mes de noviembre. | Foto laverdad.es / Vídeo: Guardia Civil/
Oficina en la pedanía pachequera de San Cayetano tras el asalto de la banda el pasado mes de noviembre. | Foto laverdad.es / Vídeo: Guardia Civil

La Guardia Civil ha detenido a seis personas de nacionalidad rumana, cinco en Murcia y una en Zaragoza, como presuntos autores de al menos dieciocho robos cometidos en cajeros automáticos de entidades bancarias de las provincias de Valladolid, Zaragoza, Almería y Murcia. A los detenidos se les imputan los delitos de pertenencia a organización criminal, robo y daños agravados con explosivos.

La red intruducía durante la noche mezclas de gases explosivos por las ranuras de los cajeros automáticos, haciéndolos estallar para apropiarse del dinero que contenían.

Las investigaciones se iniciaron a finales del pasado año tras detectarse una intensa actividad del grupo delictivo en la provincia de Valladolid, donde en tan sólo un mes la organización había explosionado 8 cajeros automáticos.

En las primeras investigaciones se pudo determinar que se trataba de un grupo criminal de ámbito delictivo transnacional, implicado también en robos similares y con la misma forma de operar en países de Centro Europa.

Explosión de cajeros con mezcla de gases

Una vez que la organización realizaba un exhaustivo estudio y reconocimiento de la zona seleccionaban entidades bancarias ubicadas en poblaciones pequeñas y con diversas vías de escape.

Tras seleccionar el objetivo y planificar el robo, un grupo formado por 3 ó 4 personas se desplazaban hasta el lugar, donde de manera coordinada se distribuían las labores (ejecución del robo, contravigilancia para detectar posible presencia policial, apoyo en vehículo para asegurar la fuga, etc.)

Los ejecutores del robo, tras inyectar una mezcla de gases a través de la ranura del cajero automático lo hacían estallar, causando importantes daños en el cajero, entidad bancaria y, en ocasiones, en viviendas colindantes.

Tras producir la explosión y apropiarse del dinero del cajero, con la ayuda del grupo encargado de la contravigilancia, huían rápidamente del lugar aprovechando las distintas vías de comunicación.

Este peligroso modo de operar fue repetido por la organización hasta en 18 ocasiones, el último de ellos cometido el día 20 de noviembre en la localidad murciana de Torre-Pacheco.

Tras este último robo, la Guardia Civil detectó en la provincia de Almería a algunos integrantes de esta organización y estableció sobre ellos un discreto servicio de vigilancia.

La vigilancia dio sus frutos cuando los agentes comprobaron una gran actividad del grupo en la localidad de Torre Pacheco (Murcia), lo que hizo sospechar a los investigadores que esta localidad podría ser la elegida para la comisión del próximo hecho delictivo.

Por ello, durante varios días los agentes establecieron discretos controles, tanto en la localidad como en sus vías de acceso y salida, dando como resultado la detención de uno de los componentes del grupo cuando se disponía a acceder a una entidad bancaria de la localidad.

En el momento de la detención se le intervino todo el material que iba a ser empleado en la comisión del robo.

Durante la misma noche y fruto del amplio dispositivo establecido en Torre Pachecho, se detuvo a otros 4 miembros de la banda que realizaban funciones de apoyo al detenido.

Asimismo, se practicó un registro domiciliario en Roquetas de Mar (Almería), interviniéndose abundante material empleado en los robos y diversa documentación entre la que destaca la planificación de otros cuatro robos que se iban a cometer en fechas próximas en la provincia de Murcia.

El operativo para la desarticulación total del grupo finalizó con la detención en la provincia de Zaragoza de una sexta persona que había prestado apoyo a la organización durante los robos perpetrados en esa provincia.

La operación, dirigida por el Juzgado de Instrucción número tres de Almería, fue llevada a cabo por agentes de la Comandancia de la Guardia Civil de Almería y de la Unidad Central Operativa del mismo Cuerpo, apoyados por Unidades Territoriales de las provincias de Valladolid, Zaragoza y Murcia.