Experiencia vital y nuevas tecnologías en busca de la reinserción

Personas mayores imparten en Murcia formación informática a reclusos en régimen abierto en un proyecto «singular» y pionero en toda Europa impulsado por Obra Social La Caixa

EP ,MURCIA
Una de las clases impartidas a los internos en régimen abierto. | Foto: Fran Manzanera / Vídeo: Miguel Santos/
Una de las clases impartidas a los internos en régimen abierto. | Foto: Fran Manzanera / Vídeo: Miguel Santos

Murcia acoge un proyecto "singular" y pionero en toda Europa impulsado por Obra Social La Caixa que permite a las personas mayores impartir formación informática y en nuevas tecnologías a reclusos en régimen abierto. El objetivo es facilitar la reinserción social de los internos y, al mismo tiempo, que las personas mayores se sientan parte activa y útil de la sociedad.

El secretario de Instituciones Penitenciarias, Angel Yuste, y el director de la Obra Social La Caixa, Jaime Lanaspa, han presentado este jueves en EspacioCaixa de Murcia este nuevo proyecto dirigido a mejorar la calidad de vida de los mayores y de los internos en régimen abierto.

La coordinadora del programa CiberCaixa Solidaria, Elisabet Yanovsky, ha explicado que se trata de un programa que comenzó hace seis años y, gracias al cual, los voluntarios mayores imparten talleres de informática a internos jóvenes en los centros penitenciarios.

En total, Obra Social La Caixa dispone de nueve talleres en diferentes comunidades autónomas pero, hasta ahora, los voluntarios mayores se desplazaban a los centros penitenciarios. El proyecto de la Región de Murcia, que lleva ya varios meses en marcha, fue el primero en trabajar con internos en régimen abierto y, más tarde, la experiencia se ha extendido a Madrid y Barcelona.

En el caso de la Región de Murcia, Obra Social La Caixa ha iniciado un proyecto piloto en el que participan 15 mayores de la Asociación Murciana de Voluntarios de Informática Mayores (AMUVIM), 11 de ellos mujeres y los cuatro restantes hombres, que imparten clase a 12 internos en régimen abierto del Centro de Inserción Social Guillermo Miranda.

En concreto, cada taller tiene dos horas de duración, y cuenta con 16 sesiones, por lo que los internos realizan 32 horas de clase en total. Al finalizar el curso, los internos reciben un diploma que acredita que han podido beneficiarse de esos talleres de iniciación en informática.

Todos ellos se reúnen dos veces por semana, los viernes y los lunes, en el EspacioCaixa Murcia, situado en la avenida del Río Segura de Murcia. En estas aulas, los internos obtienen conocimientos tecnológicos en función de su nivel, con nociones de cómo hacer un currículum o inician un proceso de alfabetización tecnológica.

No obstante, Yanovsky destaca que lo más importante de esa transmisión de conocimientos es, sobre todo, la relación intergeneracional que se crea entre los internos jóvenes y las personas mayores que son voluntarias.

Los resultados de las evaluaciones realizadas por Obra Social La Caixa "son óptimos", sobre todo, "por la relación que se establece entre ellos, la transmisión de valores y los lazos que se crean a través de impartir estos conocimientos básicos de informática".

Dado el éxito de la iniciativa, el objetivo de Obra Social La Caixa es extender la experiencia a otras comunidades, para que los residentes de los CIS puedan acceder a centros de mayores y beneficiarse de este programa.

Al acto celebrado en Murcia han asistido, además, miembros de la Asociación de Voluntarios de Informática de Mayores de la Comunidad Valenciana (AVIM-CV), que desarrollan la CiberCaixa Solidaria en el centro penitenciario de Picassent, con el fin de compartir experiencias y conocer la nueva iniciativa.

Durante el acto se ha procedido también a la presentación de la publicación 'Tú también importas', que recoge la valoración y experiencias del programa CiberCaixa Solidaria y los beneficios que ha aportado a sus participantes.

SEIS AÑOS DE CIBERCAIXA SOLIDARIA

Enmarcada en el programa Gente 3.0 de la Obra Social La Caixa, el proyecto CiberCaixa Solidaria se ha desarrollado desde 2007 hasta la actualidad en los centros penitenciarios de Sevilla, Mallorca, Las Palmas I, Badajoz, Teixeiro, Valencia, Villabona y Zaragoza.

El programa consiste, concretamente, en habilitar un aula informática en el centro penitenciario, al que se desplazan los voluntarios mayores cada semana para reunirse con los reclusos.

La iniciativa "fomenta la creación de espacios que permiten a los internos que se encuentran en la última fase de su condena acercarse a las nuevas tecnologías con el apoyo de personas mayores, que aportan su dedicación, valores y conocimientos a otros colectivos sociales.

De esta forma, además, las personas mayores pueden desarrollar un rol social activo, transmitiendo su experiencia de vida a personas en situación de exclusión social y, a la vez, facilita la integración de la población reclusa en la sociedad.

En la iniciativa, que nació con el objetivo de reducir el analfabetismo digital de los internos y crear un espacio de encuentro intergeneracional, ya han participado 154 voluntarios mayores y más de 3.200 internos.

En el programa de régimen abierto, el contenido de las sesiones se adapta al nuevo perfil del interno, que ya no vive sometido a las limitaciones de un régimen cerrado, peor que sí que está condicionado por el tiempo que ha vivido en privación de libertad y que se enfrenta ahora a un reencuentro con la vida cívica, familiar, social y profesional.

En este sentido, para un máximo aprovechamiento de los encuentros, se seleccionan internos que desconocen el mundo de la informática o que tienen conocimientos muy básicos y desordenados. Los contenidos de aprendizaje se centran en cuestiones de edición, Microsoft Word y en temas relacionados con el ámbito sociolaboral, tales como hacer un currículum o una carta de trabajo.

MAS DE 800 BENEFICIARIOS

En declaraciones a los medios de comunicación, Yuste ha manifestado que el proyecto "es muy importante por lo innovador y por los efectos que produce". Se trata, ha añadido, de que personas mayores "trasladen su experiencia, sobre todo, en nuevas tecnologías, a personas que están privadas de libertad".

Ha remarcado la importancia de dotar a estas personas de herramientas que "hoy día son imprescindibles para competir adecuadamente para obtener un trabajo, para relacionarse y que sean enseñados personas que están jubiladas, que dedican todo su tiempo a una actividad tan samaritana".

Desde que esta actividad se inició, más de 800 internos se han beneficiado de esta iniciativa y, aunque advierte que ellos son "los primeros responsables de estar en la cárcel por haber cometido delitos", precisan "de una ayuda importante para que puedan retornar a la sociedad y aportar constructivamente su granito de arena".

Destaca que los presos "no son personas sustancialmente diferentes a las demás, sino que están en una circunstancia muy concreta y, cuando reciben comprensión y afecto responden, por lo general y salvo excepciones muy concretas, con la misma actitud".

Lanaspa se ha felicitado por lo que supone este proyecto en cuanto a la transmisión de valores entre generaciones diferentes, de mayores veteranos por un lado y jóvenes reclusos por otro. Además de formación en nuevas tecnologías, advierte que hay "respeto, diálogo, afecto, ternura y esperanza".

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