IU-Verdes lamenta la destrucción de un fragmento de muralla árabe

Francisco Muñoz ha considerado este hecho como un claro ejemplo de «cómo entiende el Partido Popular la puesta en valor del patrimonio cultural no religioso»

EUROPA PRESSMURCIA

El coordinador municipal de IU-Verdes en el municipio de Murcia, Francisco Muñoz, ha considerado que la destrucción de un fragmento de muralla árabe con motivo de las obras de soterramiento de contenedores en la calle Santa Teresa "representa de manera clara cómo entiende el Partido Popular la puesta en valor del patrimonio cultural no religioso".

"El concejal de limpieza no puede alegar desconocimiento a la hora de autorizar las obras de excavación para ubicar el contenedor soterrado en ese lugar puesto que su concejalía negó la posibilidad de ubicar otros contenedores idénticos en zonas próximas alegando la existencia de restos arqueológicos", declara Muñoz.

Para ejemplificar la situación del desarrollo cultural que el PP patrocina para Murcia, recuerda que el Ayuntamiento de Murcia "pretendía arrasar el barrio árabe de San Esteban para construir un aparcamiento privado"; y añade que los restos del antiguo arrabal "son hoy un baldón para la iniciativa cultural municipal", según informaron fuentes de IU-Verdes en un comunicado.

Reprocha también que el concejal de Turismo considera "una cuestión de gustos" decorar la fachada de los Molinos del río con un rótulo prohibido por el carácter BIC del edificio; "no existe programación cultural ni coordinación entre los Centros de visitantes, que están gustando mucho a sus escasísimos usuarios; mientras que la antigua cárcel se pudre sin proyecto alguno ni intención de hacerla viable".

Para IU-Verdes, la "descoordinación" entre responsables de las distintas concejalías implicadas en la promoción del patrimonio cultural murciano "es total".

"Otro de los compromisos de Cámara en su toma de posesión, unificar recursos para ser más eficientes, vuelve a quedar en la quimera. Hace tiempo que el alcalde dejó la batuta de coordinador y permite que cada concejalía actúe a su modo, sin perspectiva, sin proyectos a largo plazo", asevera Muñoz.

En opinión de Muñoz, "la reacción de la Consejería de Cultura denota que no se trata de hechos aislados sino de una situación y una forma de actuar establecida como norma. De lo contrario se habrían seguido otros cauces para no llegar a esta sanción".

"Algunos concejales, capaces de cuantificar en 24 horas la productividad económica privada de los eventos que organizan, deberían hacer cuentas del perjuicio económico de esta antipolítica cultural para nuestra ciudad, concluye Muñoz."