Las redes sociales bullen para que el Lucentum respire

PEDRO ROJASALICANTE
Las redes sociales bullen para que el Lucentum respire

Hace falta dinero, liquidez, disponibilidad de efectivo en caja... y eso pasa, entre otras muchas cosas, por conseguir un patrocinador para el Lucentum. A siete días de que el administrador concursal elabore el informe definitivo que determine la viabilidad o no del club como Sociedad Anónima Deportiva, los aficionados del equipo se niegan a ser testigos del funeral del proyecto de Vidorreta, que en lo deportivo tiene la vista puesta en el playoff. Hay que encontrar un millón de euros y cada cual trata de idear el camino más corto para alcanzarlo. El pasado 10 de febrero, el portal 'lucentumblogging.com' habilitó un 'hashtag' con el que pretendía demostrar que el interés que suscita el conjunto alicantino es de todo menos residual. Trataba de evidenciar que detrás del equipo de baloncesto de la ciudad se concitaban varios miles de personas dispuestas a demostrar con su gesto virtual una realidad irrefutable: nadie quiere que el Lucentum desaparezca.

Ayer, a las 22.00 horas, el caudal de 'tweets' sobre el tema #SponsorparaLucentum se disparó y demostró que en internet las fronteras no existen. Adictos al basket de todo el país se sensibilizaron con las necesidades lucentinas. Aficionados de a pie, deportistas profesionales, personajes ilustres, profesionales de los medios, entrenadores... De Alicante a Madrid pasando por Barcelona, Bogotá, Gijón, Valladolid... El flujo de mensajes no cesó hasta convertirse en 'trending topic' en la capital del reino. Pero hay que ir más allá, hay que transformar esta demanda local en un evento nacional y en ello están. El objetivo es alcanzar el cénit durante el encuentro frente al Blancos de Rueda, que comienza a las 20.30 horas en Pisuerga. El gesto no reportará beneficios contables, es verdad, pero servirá para recordarle a mucha gente que detrás del Lucentum hay mucha gente que necesita baloncesto de élite para aliviar el efecto devastador de los desengaños que provocan la crisis, el paro y las injusticias.