El UCAM salió dormido tras el descanso y fue arrollado

El Blusens de Moncho le ganó en todo al conjunto de Guil, incluso en el apoyo arbitral

ÓSCAR MOTAMURCIA
Foto: Vicente Vicens/
Foto: Vicente Vicens

Complicada derrota y difícil de digerir la sufrida por el UCAM ante un rival directo como el Blusens Monbus. Los gallegos ganaron por 25 puntos de diferencia porque fueron muy superiores en todas las facetas del juego: En el tiro, en el rebote, en las asistencias, en recuperaciones Quizás no habría necesitado el apoyo de los colegiados, pero dos de los tres, García González y Martínez Díez fueron tan protagonistas como el equipo de Santiago de Compostela. Los árbitros sacaron de quicio al UCAM y a los aficionados.

La primera parte fue muy igualada, con pequeñas alternativas en el marcador debido a los errores de unos y otros, más que a los aciertos. El conjunto gallego que fue el primero en anotar un triple se puso por delante con cinco puntos de renta (4-9). Al UCAM le resultaba muy complicado defender a un rival que amagaba el lanzamiento de tres en todos sus ataques, con el peligro que ello supone. Pero el conjunto local se ajustó con Walsh en la pista desde el inicio y defendió bien las posesiones de los gallegos. Augustine y Walsh empezaron a hacer daño en ataque y le dieron la vuelta al marcador (13-9). El rebote era patrimonio del UCAM y si a partir de ese instante no marcó diferencias fue porque estaba desacertado en el tiro libre. El primer cuarto concluyó con una canasta de Jasen sobre la bocina.

El UCAM arrancó el siguiente cuarto como un ciclón en ataque e impenetrable en defensa. En cuatro minutos y medio el Blusens había anotado solo una canasta y los murcianos marcaban las diferencias por primera vez, 28-20. El problema a partir de ese momento fue que los triples no entraban, que los ataques eran muy rápidos y que el colegiado principal García González comenzaba a convertirse en triste protagonista. Todo lo señalaba en contra del UCAM hasta que le pitó dos personales seguidas a Augustine, por lo que éste se tuvo que dejar la pista con tres y 25 minutos de partido por delante. En ese momento el colegiado se serenó, pero ya era tarde pues el Blusens le había dado la vuelta al marcador con un parcial de 0-11. La sangría la cortó Walsh con un triple, el segundo de su equipo. Al final de la primera parte el encuentro estaba igualado a 32, pero en el UCAM había motivos para estar preocupados. Primero por la ventaja de ocho puntos que dejó escapar, segundo por la tercera falta de Augustine, tercero por el horrible porcentaje en triples otra vez (2 de 12, un 16%) y cuarto por que dos de los tres árbitros, García González y Martínez Díez, estaban señalando algunas cosas incomprensibles en contra de los locales, cuando el equipo gallego tenía licencia para hacer pasos, zona y faltas en la canasta del UCAM.

Desajustado en defensa tras el descanso, el conjunto de Luis Guil permitió canastas muy fáciles a su rival, que se fue en el marcador por seis puntos, 34-40. Un triple de Franch, que estaba muy negado de cara al aro, un contragolpe finalizado por Walsh y otra canasta de dos del joven base local le dieron la vuelta al marcador (41-40). La alegría duró poco, el UCAM empezó a perder balones en ataque y Washington a desbordar a sus marcadores. El técnico local tuvo que parar el partido con un tiempo muerto, ya que en menos de 40 segundos le habían hecho tres canastas (41-46). El UCAM comenzaba a apagarse como una vela. Los jugadores locales, más preocupados por la labor arbitral, se fueron del partido y su rival, más tranquilo lo aprovechó para empezar a sentenciarlo. Con diez minutos por delante, el equipo gallego mandaba con mucha superioridad (43-57). Ebi Ere, Washington y Lasme no tenían oposición, mientras que el conjunto murciano no sabía como atacar la defensa individual agresiva y no castigada con faltas personales del Blusens. El rebote que era lo único que mantenía al UCAM vivo, también se lo había regalado al rival. Así, tras un desastroso tercer cuarto, era imposible.

El miedo a mirar al aro se extendió a todos los jugadores y continuó en el último cuarto. Luis Guil, que vio que el partido estaba perdido, tuvo que volver a pararlo cuando su equipo se puso 20 abajo y poco más de siete minutos y medio por jugarse. Tan preocupante era la soberana paliza que estaba recibiendo por un rival directo y en su propia pista como que los jugadores locales parecían haber olvidado que el average puede ser determinante al final de la competición. Y con el partido resuelto a favor del Blusens y solo Augustine tirando del UCAM, los dos colegidos mencionados anteriormente terminaron de sacar del partido a los locales. Con el 57-81, entonces comenzaron a caerles las faltas al Blusens, lo que encendió aún más al público. Lamentable derrota del UCAM 60-85 que debería ser olvidada lo antes posible para evitar que pueda pasar factura.

Ficha técnica

UCAM Murcia: Franch (7, 1 triple), Grimau (10, 1 triple), Walsh (13, 1 triple), Sekulic (4) y Augustine (16) quinteto inicial-, Jasen (6), Sergio Pérez, Rejón y Barlow (4).

Blusens Monbus: Rodríguez (6), Ebi Ere (13, 1 triple), Corbacho (9, 3 triples), Junyent (6) y Lasme (14) quinteto inicial-, Washington (14), Bulfoni, Palacio (2), Kendall (13, 1 triple), Cabanas (2) y Hopkins (6).

Árbitros: Juan Carlos García, Francisco José Araña y Juan José Martínez. Sin eliminados por cinco faltas personales.

Parciales: 20-18; 12-14 (32-32); 11-25 (43-57); 17-28 (60-85).

Incidencias: Partido correspondiente a la 10ª jornada de la Liga Endesa, disputado en el Palacio de los Deportes de Murcia ante cerca de 5.500 espectadores.