«Si esos tres bóxer pillan a un niño, se lo comen»

El hombre herido por unos perros anuncia que denunciará al dueño, que no tenía licencia, según el Ayuntamiento

JORGE G. BADÍA
FOTO: NACHO GARCÍA/AGM/
FOTO: NACHO GARCÍA/AGM

«Si hubiesen pillado a un niño se lo comen». Resulta sorprendente escuchar cómo Manuel Hernández Manzano, funcionario de 53 años y vecino de Zeneta, muestra preocupación por los demás, pese a estar postrado en una cama del hospital Reina Sofía 'cosido' por los mordiscos que le dieron este domingo un macho, una hembra y un cachorro de bóxer en la vereda de la depuradora de Beniel. «¿Qué le hubiese ocurrido a un niño o a un anciano?», se cuestiona.

No hay respuesta a esta pregunta porque Manuel fue la víctima que se cruzó con estos animales el domingo pasadas las 18 horas. Pese a su metro ochenta de altura y su corpulencia, este aficionado al 'footing' que suele salir a correr por las veredas de Beniel tuvo que emplearse cuando advirtió en el horizonte la presencia de estos tres canes. «No me explico cómo pude defenderme de esos bichos porque no dejaban de revolcarme». Durante su «lucha frenética con puñetazos y patadas», Manuel intentaba siempre alejarse del canal del Reguerón. «Si caigo ahí me comen». Unas afirmaciones nada exageradas. Dan fe de ello las vendas que tapan las mordeduras en sus dos brazos y sus dos piernas.

A Manuel le han quedado como secuelas de 20 a 25 puntos, algunos moratones y los sedantes que debe tomar para aguantar el dolor de algunas de las mordeduras de estos bóxer que llegaron a hincar el diente en su masa muscular. En su lucha llegó a coger a dos de ellos por el cuello hasta que casualmente pasó por la vereda el coche de una amiga. «Ella pidió auxilio a la Policía Local en la gasolinera y me salvó la vida».

Los tres perros permanecen en cuarentena en Ferpaf, una perrera de Cieza, hasta que el juez decida si son sacrificados o se entregan a una protectora. El propietario de los animales no se ha dirigido a Manuel ni a su familia. «No le guardo rencor pero adoptaré medidas legales», anuncia. Desde el Ayuntamiento de Beniel confirman que «el dueño no tenía licencia». El alcalde avanza que atendiendo a la ordenanza reguladora de animales potencialmente peligrosos «vamos a denunciar al dueño». Manuel aún deberá pasar entre tres y cinco días en el hospital.