El rastreo del teléfono móvil del detenido le sitúa lejos del lugar de la agresión

La Policía Nacional ha descubierto que a la misma hora del ataque, se realizó una llamada desde un punto situado a kilómetros del domicilio de Cruz. No obstante, siempre es posible que el teléfono no estuviera en poder del arrestado

EFE Madrid

El rastreo del teléfono móvil del detenido ayer por su presunta implicación en la agresión sufrida el pasado sábado por el consejero de Cultura de Murcia, Pedro Alberto Cruz, le sitúa lejos del lugar de los hechos, han indicado a fuentes de la investigación.

La Policía Nacional ha analizado una por una las llamadas y los mensajes enviados y recibidos en el móvil del arrestado, José David B.L., y ha descubierto que a la misma hora de la agresión, se realizó una llamada desde un punto situado a kilómetros del domicilio de Cruz.

No obstante, estas mismas fuentes han alertado de que siempre es posible que el teléfono no estuviera en poder del detenido, y que la llamada hubiera sido realizada por otra persona.

Desde que fuera detenido la noche del pasado domingo, la Policía ha estado cotejando las diferentes coartadas ofrecidas por el joven, a quien fuentes de la investigación sitúan en grupos violentos de extrema izquierda.

En rueda de prensa, el vicepresidente primero del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha asegurado hoy que el arresto fue posible gracias a un reconocimiento del consejero, que vio una serie de fotos y pudo identificar a quien, según dijo, era uno de sus agresores.

El detenido sigue manteniendo su inocencia

El detenido no ha pasado todavía a disposición judicial, aunque hoy ha estado presente en un diligencia practicada en el Juzgado de Guardia, junto al secretario judicial, en la que se le ha mostrado el material encontrado en el registro practicado ayer en su domicilio. Será mañana posiblemente cuando preste declaración ante el instructor. De momento, ha sido trasladado de nuevo a la comisaría.

El 'sharpero' se mantiene firme en la reivindicación de su inocencia y sostiene que nada tiene que ver con el salvaje ataque al alto cargo del Gobierno regional, y los agentes de la Brigada de Información de la Jefatura Superior, que son quienes llevan el mayor peso de la investigación, cada vez están más convencidos de que el chico puede estar diciendo la verdad.

Pese a ello, y debido a la extrema gravedad de los hechos que están bajo investigación, los policías van a agotar todas las posibilidades antes de darse por vencidos y todo apunta a que van a exprimir el plazo legal de detención, que es de 72 horas, antes de ponerlo a disposición del titular del Juzgado de Instrucción número 2 de Murcia, que es quien tiene abiertas diligencias por un delito de lesiones.

Fuentes de la investigación admiten que, de mantenerse la situación actual, la línea que apunta a jóvenes de ultraizquierda como presuntos autores del ataque sufriría un brusco frenazo. De hecho, lo único con lo que cuenta la Policía hasta el momento es con la declaración de un testigo, que creer haber reconocido a este joven, José David B.L., alias 'Joseda', como participante en el ataque.

Si el sospechoso no confiesa en horas sucesivas y admite su responsabilidad en la agresión, y si los agentes no hallan nuevos elementos probatorios que lo relacionen con los hechos, es previsible que el juez ordene su puesta en libertad. A todo ello se une que el registro realizado en la vivienda de 'Joseda', en la pedanía murciana de Baños y Mendigo, tampoco ha dado resultado alguno en términos legales, ya que no se hallaron pruebas que pudieran consolidar la hipótesis de que participó en el atentado a esa autoridad pública.

Aun sin abandonar definitivamente la teoría del ataque procedente de grupos de extrema izquierda, este escenario, de confirmarse, obligaría de algún modo a los agentes a recuperar con fuerza otras vías, como la posibilidad de que el ataque fuera cometido por matones a sueldo.