El Ayuntamiento pedirá que se declare BIC el Cristo de Monteagudo

Un centenar de vecinos se congregó ayer en la iglesia de la pedanía entre vítores al santo y críticas al abogado José Luis Mazón Clamor en Murcia contra la propuesta de unos juristas de desmontar el Cristo de Monteagudo

LAVERDAD.ESMURCIA
Una vecina ofrecía pegatinas con la imagen del Cristo. ::
 G .CARRIÓN (AGM)/
Una vecina ofrecía pegatinas con la imagen del Cristo. :: G .CARRIÓN (AGM)

El Ayuntamiento de Murcia solicitará que se inicien los trámites para que el llamado 'Cristo de Monteagudo' sea declarado Bien de Interés Cultural. Así lo acordó la Junta de Gobierno, de forma que el Consistorio se dirigirá a las administracion competente, en este caso la Comunidad Autónoma, para que se aplique a dicho monumento esta figura de protección.

El equipo de Gobierno se opone, así, "al intento de eliminar una seña de identidad tan emblemática de Murcia como es el Sagrado Corazón de Jesús ubicado en Monteagudo , considerado por los murcianos como uno de los símbolos más valorados en nuestro municipio".

«Nos quieren quitar la vida»

El Cristo no se toca. Los vecinos de Monteagudo salieron ayer, de manera enérgica, al paso de José Luis Mazón y el grupo de juristas que pretenden eliminar la estatua de la orografía murciana. «Por encima de nuestros cadáveres» o «si quieren guerra la van a tener» fueron algunas de las frases que ayer retumbaron en la pedanía.

Siguiendo la sentencia de Estrasburgo que establece el crucifijo en las aulas como «una violación de los derechos de los padres a educar a sus hijos según sus convicciones» y de «la libertad de religión de los alumnos», los letrados argumentan que el Cristo de Monteagudo vulnera el mandato de aconfesionalidad del Estado.

Unos cien vecinos se dieron cita ayer a la puerta de la iglesia, y entre cánticos y rezos criticaron duramente la iniciativa de los letrados: «Sólo quieren publicidad». Antes, un coche equipado con altavoces llamó a la congregación ante el templo por las calles de la pedanía. Los presentes repartieron octavillas con oraciones y pegatinas con la efigie y el lema 'Dios existe y me ama'.

Según los habitantes de Monteagudo, la pretensión de Mazón es sólo una estrategia para desviar la atención ante problemas tan graves como el desempleo o el terrorismo. «Este abogado y los que le secundan sólo buscan notoriedad. Hay asuntos mucho más importantes que el crucifijo en las escuelas o nuestro santo, como el paro y ETA, entre otros. No obstante, es un símbolo del pueblo y no vamos a dejar que lo profanen», decía una vecina visiblemente alterada. «Si nos quitan el Cristo nos quitan la vida», comentaba otra entre sollozos.

La puerta de la iglesia se convirtió a lo largo de la mañana de ayer en centro de peregrinaje para vecinos, curiosos y periodistas. Frente a las puertas de la parroquia se escucharon vivas al Cristo, canciones y el himno al Corazón de Jesús de Monteagudo, compuesto por Alfonso Martínez.

«El abogado Mazón no sabe con quién se juega los cuartos. No vamos a permitir que nos tome el pelo de esta forma. En Monteagudo respetamos a todo el mundo, pero de nosotros no se ríe nadie. Aún tiene tiempo de rectificar y pedir perdón, pero conociendo su egocentrismo y afán de protagonismo es difícil que lo haga», afirmaba un vecino.

Marco Antonio Fernández, alcalde pedáneo (PP), comentó que «la Junta Municipal presentará una moción en los próximos días para detener tamaño disparate. Mazón debería dedicarse a otras cosas: si es un defensor del Derecho, como dice, existen temas que preocupan más a la sociedad. El Cristo es un símbolo cultural y la mayoría hemos crecido junto a él».

«Casi todos los miembros de la Corporación Municipal me han transmitido su apoyo y el alcalde Cámara me ha dicho que el simple hecho de plantear el desmontaje es una auténtica locura», afirmó Fernández.

José Luis Riquelme, párroco de la pedanía, aseguró que percibe «fobia y desafío en la iniciativa de Mazón. Con fe o sin ella, no tiene derecho a eliminar un elemento cultural de Murcia. Estamos en una era cristiana y hay que ser culturalmente consecuentes: a nadie le molesta lo musulmán y los católicos nunca nos planteamos borrar las mezquitas del mapa, del mismo modo que no se puede quitar la catedral de un plumazo».

La parcela donde se erige el castillo, de más de 10.000 metros cuadrados, fue propiedad de la marquesa de Espinardo. Al cumplirse, hace menos de un lustro, los cincuenta años del fallecimiento de la aristócrata, el terreno pasó a propiedad del Ministerio de Hacienda, que tiene las competencias para cedérselo al Ayuntamiento de Murcia.

Según Juan Cuello, autor del levantamiento topográfico de la zona, el Consistorio murciano pretende 'heredarlo' «restaurado: tal y como se encuentra ahora no lo quiere. Lo ideal sería que pasara a formar parte del patrimonio municipal y convocar un concurso de ideas para recomponer los tres castillos -Monteagudo, Castellar y Larache- que conforman el parque».

Según Cuello, «los habitantes de Monteagudo pagamos la contribución urbana, pero no tenemos privilegios sobre el terreno. No obstante, Mazón ha estado muy desafortunado en su propuesta, debería preocuparse de cuestiones más urgentes para la sociedad».

«Ha metido la pata»

El montañero Miguel Ángel García Gallego, que ha realizado múltiples excursiones y escaladas al cerro de Monteagudo, señaló que «es la historia de Murcia y una verdadera maravilla. Estamos en un mundo surrealista y el Estado no se preocupa de las cosas serias que tiene que solucionar y no tiene sensibilidad para rehabilitarlo».

Javier García del Toro, profesor de Historia Medieval de la Universidad de Murcia, aclaró que la propuesta de Mazón «es un desafuero. El cerro de Monteagudo es una referencia para todos los murcianos y está levantado sobre un Bien de Interés Cultural: el castillo. Soy agnóstico y no lo veo como un Cristo. En este caso, el abogado ha metido la pata».

Pero no todos las voces eran ayer acordes. «El pueblo no prospera por culpa del Cristo. De las cien casas que lo rodean, cincuenta están cerradas porque dan a la atalaya, y las vistas son horrorosas: tienen la fortaleza delante. La gente joven se ve obligada a abandonar la localidad y otras pedanías, como Casillas, han crecido a la sombra de Monteagudo, que se ha quedado igual que hace cincuenta años. Muchos piensan como yo, pero nadie da la cara», decía un vecino que prefería mantener su anonimato.