El Águilas, centenario y en ruinas

Las deudas amenazan con la desaparición del histórico equipo de El Rubial y están desmantelando su plantilla Jero de Haro, secretario técnico: «Aunque sea alineando a críos vamos a intentar salir adelante»

PALLARÉS RIPALDAMURCIA.
Jero de Haro, secretario técnico del Águilas. ::                             EDU BOTELLA / AGM/
Jero de Haro, secretario técnico del Águilas. :: EDU BOTELLA / AGM

El Águilas, equipo centenario y el más antiguo de la Región de Murcia, atraviesa un momento muy delicado en lo deportivo y en lo económico. Ocupa puesto de descenso en Segunda B, categoría en la que compite las últimas cinco temporadas, y tiene los derechos federativos suspendidos por viejas deudas, lo que le impide reforzar la plantilla.

Por si esto no fuera suficiente, el club aguileño reconoce que no sabe si podrá pagar a sus futbolistas y les ha abierto la puerta a los que quieran marcharse. Rafita, Pablo Pallarés, Zubillaga y Pedro Rodríguez han dejado El Rubial, mientras que el defensa central Lauren Doe, un guineano de origen liberiano, está en paradero desconocido.

Los aficionados aguileños más veteranos, que ya han conocido otras crisis por las que ha atravesado el club ahora coinciden en que la que se avecina es la peor de todas y se puede llevar por delante esos más de cien años de historia.

Con lo de casa

«Aunque sea jugando con críos nos vamos a salvar. Estamos ilusionados y lo vamos a lograr. Sabemos que estamos en desventaja respecto a nuestros rivales, pero no arrojamos la toalla. La mitad de la plantilla son jugadores aguileños y también contamos con nuestro filial». Así de seguro y optimista está el aguileño Jero de Haro, su secretario técnico y ex futbolista del Real Murcia, Lorca, Elche y Almería, además del Águilas, entre otros equipos.

Jero explica que «ya tenemos en el primer equipo a dos juveniles de 17 años: Fran, que ocupa la banda derecha, y Juan Andrés, que es central. También hemos subido al lateral derecho Quini, del filial Sporting Aguileño».

Otro ex futbolista del Águilas, Iñigo, ocupa el cargo de entrenador aunque «como no se ha podido pagar la liquidación del anterior, Juanjo Enríquez, no lo hemos podido inscribir. Este inconveniente no le resta a Iñigo ni un ápice para entregarse al máximo en su labor. Está haciendo un trabajo extraordinario».

El conjunto aguileño desde este verano está en manos de una gestora que preside Rafael López Asensio y de la que forman parte, entre otros, José Cegarra y el ex presidente del Lorca Antonio Baños.

«Gracias a ellos esto sigue funcionando. El Ayuntamiento adelantó una serie de subvenciones para que el Águilas no desapareciera. La herencia que nos ha dejado el anterior presidente, Antonio Vicente, es lamentable y sospechosa. Siguen apareciendo denuncias y reclamaciones. Algunos contratos se firmaron el día antes de que dejase la presidencia del Águilas. Un desastre…».

Este verano se tuvo que hacer frente a 395.000 euros que se debía a los jugadores, para evitar el descenso. Pero la herencia negativa de la anterior directiva se ha incrementado con la reclamación de contratos por parte del entrenador de entonces, Manolo Sánchez, el director deportivo Pedro Cordero, el entrenador de porteros Iñaki o el pago de una prima pendiente por haber participado en la Copa del Rey.

El Águilas ha decidido impugnar su último partido contra el Jerez Industrial, con el que perdió por 3-2, por presunta alineación indebida de tres jugadores jerezanos que carecían de la licencia federativa por lo que sólo presentaron el DNI. Se sospecha que carecen de un contrato.

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