«Es prioritario recuperar Lo Poyo, El Gorguel, San Julián y La Atalaya»

Jorge Balibrea Biólogo de la Asociación de Naturalistas del Sureste

J. A. G.CARTAGENA.
Reforestación con plantas autóctonas en La Vaguada. ::
                             J. A. / AGM/
Reforestación con plantas autóctonas en La Vaguada. :: J. A. / AGM

El asesoramiento en la reforestación de montes es una de las cuestiones en que ha participado la Asociación de Naturalistas del Sureste (Anse), una organización de referencia en la comarca de Cartagena para cuestiones ambientales desde hace tres décadas. Los ecologistas gestionan además un vivero del que han salido muchos ejemplares de especies distintas para repoblaciones impulsadas, por ejemplo, por el Ayuntamiento.

A partir de su amplio conocimiento del territorio y de las consecuencias de los incendios ocurridos en la última década, Anse ha elaborado para los lectores de 'La Verdad' un mapa con sugerencias sobre las zonas que deberían ser prioritarias de cara a la recuperación de la cubierta vegetal.

El biólogo Jorge Balibrea y el portavoz de esta organización ecologista en Cartagena, Pedro García, consideran que hay seis zonas clave: cerca de la ciudad están la Sierra Gorda-San Julián y La Atalaya-Galeras; y en plena Sierra Minera, el entorno de la bahía de El Gorguel y los montes de Portmán, del que disfrutan Cartagena y La Unión.

Atención a los cultivos

Ya en la ribera del Mar Menor, citan el saladar de Lo Poyo y los arenales de San Pedro del Pinatar; y en el noroeste, la Sierra de Las Victorias y el Cabezo del Pericón, que se adentra en Fuente Álamo.

Para Anse, habría que prestar especial atención a las sabinas y enebros de las dunas, los grandes arbustos y las pinadas dispersas, y los azufaifos o artos en el borde de los cultivos. Balibrea explica que se trata de algo fundamental para hacer una gestión forestal que vaya «mucho más allá del incremento presupuestario destinado a la extinción de incendios».

Se trata, entre otras medidas, de prevenir el fuego con un manejo del monte que tenga en cuenta el alto valor ambiental de formaciones de menor porte que los árboles como matorrales, tomillares y pastizales. Éstos son considerados hábitats de interés comunitario por la Directiva europea 92/43, y el pino carrasco no.

Para Anse, es vital «recuperar de la vegetación autóctona en los lindes de zonas agrícolas, como bordes de cultivo, setos, taludes de embalses o ribazos. Este grupo ecologista trabaja en este aspecto con diversos departamentos de la Comunidad Autónoma.