Construirán 1.300 casas en la falda del santuario de La Fuensanta

El concejal de Urbanismo defiende la legalidad del proyecto y afirma que permitirá obtener suelo para una zona verde y un museo

M. J. MONTESINOSMURCIA.
Aspecto que ofrece la falda del santuario de La Fuensanta, donde aún queda espacio verde. ::                                                        G. CARRIÓN/AGM/
Aspecto que ofrece la falda del santuario de La Fuensanta, donde aún queda espacio verde. :: G. CARRIÓN/AGM

«Alicatarán hasta el santuario de La Fuensanta». Con esta frase tan gráfica definió el concejal socialista Marcos Ros el proyecto aprobado ayer en solitario por el equipo de gobierno del PP, gracias a su mayoría absoluta, para desarrollar un plan parcial entre Algezares y Santo Ángel que permitirá la construcción de 1.300 viviendas. Además del Grupo Municipal Socialista, votó en contra IU+Los Verdes, mientras que el edil de Urbanismo defendió el proyecto «que permitirá obtener suelo para el parque de La Fuensanta y la construcción de 130 viviendas de protección oficial».

En un intenso debate, durante el Pleno de ayer, Marcos Ros denunció que «con esta actuación, el PP cierra la única ventana que nos queda para ver el monte desde Murcia». El edil socialista se refirió a que está prevista la construcción de 1.300 viviendas en edificios de 4 plantas e incluso 5, en la misma falda del monte, justo debajo del santuario en un plan parcial colindante con el Parque Regional de El Valle, que es zona de especial protección de aves».

Ros puso de manifiesto que una de las conclusiones del informe sobre este plan parcial, elaborado por la Dirección General del Medio Ambiente Natural, dice textualmente que «los valores paisajísticos y etnográficos del entorno son notables. Estos afectan diariamente al entorno del santuario de La Fuensanta y del Parque Regional disminuyendo en gran medida la calidad visual de esta zona del municipio».

El portavoz en temas urbanísticos del principal grupo de la oposición municipal recordó que «ya votamos en contra del PGOU en 2001 y una de las razones era que no dejaba ni una sola ventana al monte de Murcia. Antes había un rosario de casas, con pequeños espacios por donde se podía ver el monte, y cuando se desarrolle el plan parcial, ya no será un rosario sino un cordón continuado de viviendas».

Agregó que «algo tendremos que respetar, no es necesario construir en todos sitios», y apuntó que «los ciudadanos ya están sufriendo las consecuencias de un modelo urbanístico depredador».

Por su parte, el concejal de Urbanismo, Fernando Berberena, vendió las bondades del proyecto que aprobó el PP en solitario. El edil indicó que «permitirá obtener suelo para el parque de La Fuensanta, la conservación del edificio Torre Cierva y la construcción de 130 viviendas de protección oficial».

La gran urbanización ocupará 223.544 metros cuadrados y se podrán construir 1.300 viviendas (130 de ellas de VPO). Además, se protegerá y conservará el edificio Torre Cierva y sus jardines adyacentes, que son propiedad de Cajamurcia y tiene previsto convertirlo en un museo que muestre los valores de la zona. En este punto, Marcos Ros llamó la atención acerca de que el futuro museo «servirá para que los murcianos vean cómo era el monte antes de que se construyeran 1.3000 viviendas».

Berberena incidió en que este proyecto cumple todas las directrices contempladas en el PGOU y por la Dirección General del Medio Natural. Así, se ha previsto el soterramiento de las líneas eléctricas aéreas, no se podrán plantar especies vegetales exóticas y se tendrán que respetar las especies vegetales que existen en las dos zonas verdes previstas.

Respecto a este punto, Marcos Ros intervino para puntualizar que «usted lo basa todo en la legalidad. Por su puesto que es legal, faltaría más. No le reprochamos la legalidad sino que va a ser el responsable de colmatar y cerarr el arco de la zona de esparcimiento entre Santo Ángel y Algezares.

El concejal de Urbanismo, Fernando Berberena, indicó que la nueva urbanización mejorará la estructura e imagen de la zona.

Otro tema urbanístico fue también objeto de debate y contó sólo con la aprobación del equipo de gobierno, ya que el PSOE se abstuvo e IU+Los Verdes votó en contra. Se trata de la aprobación inicial de la modificación inicial del Plan General que afecta al cementerio de Llano de Brujas.

El edil de Urbanismo aseguró que la modificación «mejora el entorno del cementerio y responde a la solicitud de todos los grupos políticos de la junta vecinal de la pedanía de Llano de Brujas. La modificación -añadió- es de una pequeñez supina porque se altera en 120 metros en un lateral para permitir el cerramiento y adecuar el proyecto a la estructura existente de la estación de bombeo, que construyó Emuasa para mejorar el servicio a los ciudadanos de la pedanía».