«¡Que viene la sábana!»

Las Hermanitas de los Pobres recaudan dinero en una marcha para reformar el Asilo de Ancianos

JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZ |CARTAGENA
Las religiosas, con los niños en el Asilo. / P. S. / AGM/
Las religiosas, con los niños en el Asilo. / P. S. / AGM

«¡Que viene la sábana, que viene la sábana!», avisaban ayer por la mañana a viva voz un grupo de religiosas de las Hermanitas de los Pobres a su paso por calles y plazas del casco histórico. En su jubilosa marcha, les salieron al paso numerosos niños, que acudieron a la convocatoria de la Comisión Beltrí 2012 y fueron echando en una sábana blanca sobres con sus donativo para las obras de reforma del Asilo de Ancianos.

La caminata solidaria partió a las doce menos cuarto de la iglesia de la Caridad y concluyó una hora después en el asilo, situado en el barrio de La Concepción. Durante el trayecto, un grupo de actores de la Escuela Municipal de Teatro dieron animación y colorido al jugar con los chavales.

Aunque la idea inicial era formar una gran cadena humana desde el templo que acoge la imagen de la patrona de Cartagena hasta la Casa de Ancianos, al final los niños fueron entrelazando sus manos por tramos, como ocurrió en la Plaza de San Francisco.

El presidente de la Comisión Beltrí 2012, Juan Ignacio Ferrández, explicó que desde este colectivo tenían un doble propósito. Uno de ellos es concienciar a los cartageneros para que ayuden a las Hermanitas de los Pobres a remodelar su residencia para adaptarla a las nuevas necesidades. Las religiosas necesitan 9 millones de euros.

Arquitecto comprometido

El segundo es recordar la figura del arquitecto modernista Víctor Beltrí, del que en el 2012 se conmemorará el 150 aniversario de su nacimiento y que no sólo construyó edificios para las familias que hicieron fortuna con la minería sino otros para instituciones benéficas, como el Asilo de Ancianos, la Casa de Misericordia o la Casa del Niño.

Ferrández explicó que se empleó una sábana para recoger los donativos en recuerdo a una forma de solicitar caridad que había en Cartagena el siglo pasado.

«Me quedará en la retina este gesto», dijo la madre superiora de las Hermanitas, Sor María de los Ángeles. Una forma de colaborar en la reforma del edificio es a través de este número de cuenta bancaria: 3058 0349 58 2810006580.