2012: ¿Fin de la odisea ferroviaria?

El PSOE asegura que la variante para sacar el tren del centro será licitada antes de fin de año gracias al apoyo de la Dirección General de Infraestructuras Ferroviarias

GUILLERMO HERMIDAMURCIA
Paso a nivel en la calle Mayor. / G. CARRIÓN / AGM/
Paso a nivel en la calle Mayor. / G. CARRIÓN / AGM

Mediados de los años 70. El desarrollo urbano de Alcantarilla despega y fija sus ojos en la zona norte, en el barrio de Campoamor y lo que era la segunda fase de la calle Mayor, por entonces aún avenida del Generalísimo. Sólo hay un pequeño inconveniente: el ferrocarril, que impulsó a través de la conserva el crecimiento económico del municipio, amenaza ahora con estrangularlo.

Más de treinta años después y decenas de promesas, planes, proyectos y anuncios a bombo y platillo después, la decepción vuelve a instalarse entre los alcantarilleros: los presupuestos del Estado dejan la partida para la variante que sacará el tren del centro y acabará con el paso a nivel de la vergüenza en apenas 94.000 euros, una cifra que no invita a pensar en cuadrillas de obreros retirando traviesas. Sin embargo, aún queda un hálito de esperanza.

El pasado día 8, el nuevo director general de Infraestructuras Ferroviarias, Carlos Juárez, mantienen una entrevista en Madrid con el responsable de infraestructuras del PSRM-PSOE, Cecilio Hernández, un veterano que ha defendido tanto la variante de Alcantarilla como la de Camarillas ante todo tipo de gobiernos. De la reunión, Hernández sale con una promesa: las obras se licitarán -el proyecto lleva años redactado- antes de fin de año. Como mucho, a principios del próximo. Las obras podrían iniciarse en 2010, desarrollarse en 2011 y terminarse en 2012, lo que pondría fin a una odisea ferroviaria camino de convertirse en una interminable saga.

¿Una promesa más?

¿Es una promesa más o la definitiva? Se ha avanzado mucho desde hace 30 años. Se descartó el soterramiento en beneficio de una variante que además sacaría el tren del núcleo urbano de Javalí Nuevo, se ha redactado el proyecto (ocho kilómetros, casi 40 millones de euros de coste) y parece que todas las administraciones -local, regional y estatal- parecen decididas a que esta sea la definitiva. Pero la crisis económica se cruzó en los planes. Y la variante de Alcantarilla tiene que entrar en forma de enmienda a la Ley de Presupuestos del Estado, luchando por cada euro con proyectos de tanto calado como la regeneración de Portmán o la autovía Yecla-Jumilla. Eso sí, tanto el PSOE como el PP han anunciado que la incluyen en sus enmiendas, un paso decisivo.

También es decisiva la decisión de Juárez de desligar la construcción de la variante del proyectos de Línea de Alta Velocidad, que podría retrasar unos cuantos años más la salida del ferrocarril del centro urbano. «Este aspecto es clave», señala Cecilio Hernández, quien cree que esos 94.000 euros son casi un clavo ardiendo al que todos los interesados van a aferrarse.

Existe otro punto para el optimismo: el Estado ha aceptado poner el dinero para la variante antes de que se firmen los convenios entre las tres administraciones para repartir los costes. En el caso del Ayuntamiento, el dinero saldría del aprovechamiento urbanístico de parte de los terrenos que Renfe liberaría en pleno centro del municipio; en el caso de la Comunidad Autónoma, irían a cargo del macroproyecto de entrada del AVE en Murcia y la mejora de la línea.

Pese a todo, la prudencia es ahora la norma, como subrayan desde la Delegación del Gobierno y el resto de implicados. «Es un camino demasiado largo y podemos esperar que los últimos pasos sean los más difíciles», asegura Hernández.

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