Se escoña un trozo del emisario

Una sección del tubo submarino de la desalinizadora de San Pedro del Pinatar queda aplastada y hay que repararla

M. BUITRAGOMURCIA
El tubo del emisario, cuando fue anclado al fondo en el año 2005. / LA VERDAD/
El tubo del emisario, cuando fue anclado al fondo en el año 2005. / LA VERDAD

Costó más de 50 millones de euros, lleva tres años de funcionamiento y ahora debe ser reparado. El emisario submarino de la desalinizadora de San Pedro del Pinatar debe someterse a trabajos de mantenimiento y conservación ya que uno de sus tramos ha quedado aplastado. La descarga de salmuera no se ha detenido, tampoco hay pérdidas o filtraciones y la planta no ha frenado su funcionamiento, según han explicado fuentes de Canales del Taibilla.

La desalinizadora, destinada al abastecimiento, sí será parada cuando haya que reponer el tramo deteriorado. Se trata de uno de los tubos de poliuretano que van anclados al fondo del mar con estribos de hormigón. Todas las secciones suman 5,8 kilómetros de longitud para salvar la barrera de posidonia oceánica y verter la salmuera mar adentro. La Mancomunidad acaba de adjudicar en 257.520 euros las obras de conservación y reparación del emisario a la empresa Mediterráneo Servicios Marinos, S.L. Entre las medidas de conservación figura la colocación de lastres anti arrastreros, puesto que los tubos del emisario se han visto afectados en varias ocasiones por las artes de pesca de la zona. La barrera de posidonia se encuentra a una profundidad que oscila entre los 5 y 35 metros. Asimismo, se destinarán otros 120.091 euros a Inypsa por los servicios de supervisión de proyectos.

Recurso manchego

Por otra parte, el Gobierno de Castilla-La Mancha ha decidido interponer un recurso contencioso-administrativo contra la última venta de agua de Estremera a Murcia para regar, informa . El Ejecutivo de José María Barreda aduce que los 31,5 hectómetros se enviaron pese a la «extrema situación de la cabecera del Tajo», así como su falta de garantías jurídicas y medioambientales. También alega no haber sido sometido a Evaluación Ambiental, más aún cuando se produce en un tramo del río que afecta a lugares protegidos medioambientalmente, como la Sierra de Altomira o la Reserva Fluvial Sotos del Río Tajo.