Yecla contiene el aliento ante la crisis del mueble

El sector comienza a sufrir las consecuencias de la recesión con caídas de ventas y regulaciones de empleo

ÁNGEL ALONSO| YECLA
Un trabajador del sector de la madera en una empresa de Yecla. Más de la mitad de los                         parados en la localidad provienen del sector industrial. / ÁNGEL ALONSO/
Un trabajador del sector de la madera en una empresa de Yecla. Más de la mitad de los parados en la localidad provienen del sector industrial. / ÁNGEL ALONSO

Un mal sueño que parece no tener fin. Ese es el sentimiento de los vecinos de la ciudad del mueble al comprobar como su prosperidad se ha frenado en seco. La ecuación tiene una fácil resolución: si no se venden muebles, no hay trabajo. Y así durante los últimos 17 meses, contemplando como la lista de personas inscritas en la oficina de desempleo crece sin que se vea el final de esta sangría, que ya acumula 3.282 personas, más del 20% de la población activa, de las cuales el 50% pertenecen al sector industrial.

Hace apenas dos años, Yecla era la envidia de la Región. Se decía que «quien no encuentra trabajo aquí es porque no quiere trabajar». Era la época de la llegada masiva de inmigrantes porque no había mano de obra suficiente para cumplir con las kilométricas listas de pedidos para amueblar el inmobiliario. La época en la que no se encontraban los suficientes profesionales que tapizaran sofás al ritmo de la demanda. La época en la que las autoridades educativas ponían el grito en el cielo al comprobar como la mayoría de alumnos abandonaban las aulas al llegar los 16 años para ganar dinero en las fábricas .

Y con la velocidad con la que crecía la industria del mueble se movía todo. Grandes coches, buenas casas, negocios que nacían con la garantía de la rentabilidad asegurada y una sensación de riqueza y prosperidad nunca vista antes en la ciudad.

Pero del sueño se fue despertando un mes de enero de 2008, cuando las estadísticas mostraron que el desempleo aumentaba en la . En apenas año y medio la Yecla de la prosperidad ha pasado a la Yecla de la preocupación. No hay cifras oficiales sobre el número de empresas que han cerrado sus puertas, pero sí de la caída en picado de la fabricación: una media del 50%.

Como un barco en medio de una tormenta la industria del mueble ha ido achicando puestos de trabajo, mientras veía como las empresas auxiliares iban naufragando en medio de la tormenta. Pero la tormenta sigue castigando y ya afecta a grandes como Granfort, el mayor fabricante de sofás de España, que anunció un expediente de regulación de empleo temporal para 250 de sus trabajadores como primera medida. La ciudad sigue conteniendo el aliento.