Rubén mantiene con vida al Efesé (2-1)

El meta del Cartagena salva a los suyos en una primera parte pésima y tras el descanso Tato desperdicia tres ocasiones para dejar la eliminatoria sentenciada

FRANCISCO J. MOYA
Txiki casi se sube a hombros de Héctor Yuste para celebrar el primer tanto del Cartagena. / PABLO SÁNCHEZ / AGM/
Txiki casi se sube a hombros de Héctor Yuste para celebrar el primer tanto del Cartagena. / PABLO SÁNCHEZ / AGM

Todo se decidirá en Alcoy. Estaba en el guión. Pero pudo no ser así. Porque el Alcoyano pudo meterle cuatro al Efesé en la primera parte. Y pudo llevarse cuatro del Cartagonova en la segunda. Quizás el miedo, a lo mejor la ansiedad. No se sabe por qué, pero a los mejores delanteros de la Segunda B (Linares, Patri, Tato y compañía) les temblaron las piernas cuando pudieron llevarse la gloria ayer y dejar lo del domingo que viene en un mero trámite. Pero todos le perdonaron la vida a todos y El Collao será un infierno en el que el Cartagena no se puede permitir unos 45 primeros minutos tan flojos como los de ayer. Si los repite, estará muerto. Sólo sobrevivirá si el meta Rubén vuelve a mantenerlo con ventilación asistida, tal y como sucedió durante la primera mitad del encuentro de ayer.

El arranque del Alcoyano fue espectacular, ya que en las dos primeras jugadas del partido tuvo opciones para adelantarse en el marcador. Linares fue incapaz de superar a Rubén y chocó con él, mientras que Patri se fue de Txiki y de Armando y se plantó solo ante el meta albinegro, quien salvó por segunda vez en dos minutos a los suyos. El Alcoyano de Bordalás parecía el Barça de Guardiola y a los jugadores del Cartagena, que parecía cualquier cosa menos un equipo de fútbol, les duraba el balón lo mismo que tarda un azucarillo en disolverse en el café.

A los cinco minutos, un saque de esquina botado de forma magistral por Patri lo remataba Linares de forma impecable. Otra vez salvó el gol Rubén. Los visitantes seguían dominando la situación, pero al cuarto de hora no defendieron bien un saque de esquina y lo pagaron muy caro. Héctor Yuste remató de cabeza un saque de esquina ejecutado por Carmona y Maestro no estuvo rápido. Con el 1-0, el Cartagonova, asustado hasta ese momento por la exhibición visitante, estalló de júbilo. Y después respiró con alivio. No era para menos.

El Alcoyano empuja

Pero lamentablemente el tanto del centrocampista cartagenero no cambió las cosas. El Efesé siguió siendo un flan y el Alcoyano, con Tonino por la derecha desarbolando una y otra vez a Cabrejo, seguía metiendo el miedo en el cuerpo a la parroquia local. No cesaron las ocasiones visitantes, ya que el central Negredo falló a un palmo de la línea de gol un tanto cantado. Fue otra vez en un saque de esquina y mandó la bola cerca del puente del Cartagonova.

Pero al final llegó el empate. Era lógico, aunque no deseable. Un minuto antes del descanso, Fernando Martín colocaba en la escuadra un libre directo, que la defensa del Cartagena creía indirecto. Las protestas al árbitro no sirvieron de nada. La cosa pudo ser peor, ya que en la siguiente acción Patri puso el balón donde normalmente no llega ningún portero. Rubén, sobresaliente toda la tarde, sí llegó y evitó otra vez el tanto del Alcoyano.

¿Análisis del primer acto? El Alcoyano se fue al vestuario con la sensación de que pudo haber dejado sentenciada la eliminatoria pero no lo hizo. Y la ley del fútbol no atiende a razones. Por eso, en la primera acción del segundo tiempo, Samuel -muy suelto- recogió un balón al borde del área y cruzó el balón al palo al que Maestro no podía llegar. Era el 2-1. Minuto 46. Las cosas del fútbol. Y pudo ser mejor para el Efesé, ya que Tato desaprovechó un mano a mano contra el portero y un defensa sacó bajo palos un remate de Samuel, destacado ayer, demostrando que si Fabri lo fichó en enero fue por algo y que si Paco lo puso ayer de titular era por algo.

La historia había cambiado. El Alcoyano era ahora el equipo perdido y el Efesé empujaba como si fuera el Barça del posible triplete. Mas los visitantes no se arrugaron y volvieron a poner en aprietos al conjunto local. Tonino, que seguía superando a Cabrejo una y otra vez, tuvo la mejor oportunidad, mientras que Linares seguía mostrándose activo pero muy romo. Eso sí, el aluvión alicantino sólo duró esta vez tres minutos, del 52 al 55, mientras que antes del descanso fueron 45 los minutos de avalancha visitante.

Tato perdona

La última media hora fue para el Efesé. Curiosamente, los locales utilizaron el juego directo que impuso Fabri en la primera vuelta para acorralar en su área a su rival, huyendo del toque en corto que tan poco resultado le había dado al equipo en el desastroso primer acto. En esa ofensiva destacó Carmona, quien -otra paradoja- rindió mucho más en la banda derecha que en el centro. El balear cedió un balón de gol a Mena, quien remató de cabeza y no anotó el 3-1, porque Maestro emuló a Rubén. En este tramo final, el propio Carmona estrelló un disparo de falta contra el poste, mientras que Tato desperdició dos ocasiones clarísimas para dejar la eliminatoria casi sentenciada.

El Alcoyano desapareció, perdió a Tonino para el partido de vuelta por roja directa tras una salvaje entrada a Nano (una buena noticia) y defendió el 2-1 como un botín maravilloso. Queda mucho&hellip Y queda tan poco. El ascenso está a la vuelta de la esquina.

2-1

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