La industria ve «excesivo» el veto de Rusia, que recibe sólo el 5% de las exportaciones de cerdo

Considera «una muestra de la histeria colectiva» por la fiebre porcina Sanidad descarta instalar cámaras termográficas en los aeropuertos españoles porque «no son eficaces»

EP| MADRID
Un ganadero, en su granja de cerdos en la capital de México, preocupado por los resultados que tendrá su industria.                 /ALEXANDRE MENEGHINI/
Un ganadero, en su granja de cerdos en la capital de México, preocupado por los resultados que tendrá su industria. /ALEXANDRE MENEGHINI

La industria de la carne española consideró ayer «excesiva» y «desproporcionada» la decisión de las autoridades rusas de prohibir las importaciones de carne de cerdo y productos derivados procedentes de España debido al brote de gripe A/H1N1, también denominada nueva gripe.

En declaraciones a Europa Press, el presidente de la sección de ibéricos de la Asociación de Industrias de la Carne de España (Iberaice), Julio Revilla, recordó que Rusia supone el 5% del total de exportaciones de porcino español. Revilla dijo que era «exagerada» tal medida, que, a su juicio, «es una muestra de la histeria colectiva en la que se está entrando, al igual que los sacrificios de cerdo en Egipto».

Por este motivo, la asociación de industrias cárnicas pondrán esta situación en conocimiento de sus asociados e instan a las autoridades españolas a que «establezcan comunicación con Rusia para darles las explicaciones en las que se asegure que los productos cárnicos del cerdo, tanto frescos como curados y elaborados procedentes de España tienen todas la garantías». Revilla precisó que Rusia es uno de los principales países europeos de destino de los productos del cerdo, tanto en carne fresca como derivados y productos ibéricos, tras Francia, Portugal, Italia y Alemania. Así, se exportan a Rusia unas 90.000 toneladas, de las que 80.000 son productos cárnicos frescos y 10.000 productos elaborados, de forma que este país aglutina al 5% de exportaciones españolas de productos derivados del cerdo.

«Rusia es un país muy importante para los productores de carne de cerdo españoles y a él exportamos especialmente productos frescos, productos grasos, tocinos y también productos curados, como jamón o embutidos, y también carne congelada», agregó Revilla, quien consideró que las autoridades rusas «no ha prohibido la entrada de animales vivos, sino de productos de carne de cerdo, por lo que esta medida no es preventiva sino correctiva, basándose en una posibilidad que no puede ocurrir, como es la transmisión de la gripe a través de la carne del animal».

Asimismo, recordó que «en ninguna explotación ni ninguna granja española de cerdos se ha detectado ni se ha aislado el virus», por lo que «la medida es absolutamente desproporcionada». Revilla precisó que la Oficina Internacional de Epizootías «ha asegurado en un comunicado que no existe información clara de que la enfermedad generada por este tipo de gripe se hada dado en los cerdos y además el virus no ha logrado aislarse en esos animales», de forma que, a su juicio, «no se justifica que se diga que los cerdos han sido portadores ni que se la haya llamado gripe porcina, debería llamarse gripe mexicana o norteamericana».

Además, insistió en que la decisión de China de bloquear la importación de cerdo de México y Estados Unidos tienen un carácter «propagandístico» para «mostrar el buen hacer de sus autoridades» pero es «inconsistente», ya que «está más que demostrado que los productos derivados del cerdo nunca pueden transmitir la enfermedad, otra cosa sería los animales vivos, pero prohibir la exportación de productos del cerdo no tiene sentido».

La producción de carne de porcino superó el pasado año en España los 3,5 millones de toneladas, mientras que la de jamón y paletas alcanza 270.000 toneladas y la de embutidos y otros productos, 200.000 y 500.000 toneladas, respectivamente. El sector, que el pasado año sacrificó 40 millones de animales, exporta 800.000 toneladas de carne, unas 25.000 toneladas de jamones y paletas, 28.000 toneladas de embutidos, y 30.000 toneladas de otros productos.

Aeropuertos

Los ministerios de Fomento y de Sanidad y Política Social acordaron con Cruz Roja instalar 44 puestos informativos en 35 aeropuertos españoles con vuelos internacionales en los que voluntarios de la ONG, en contacto directo con el equipo de técnicos de la Subdirección de Sanidad Exterior, ofrecerán a todos los viajeros nformación y consejo sobre la gripe A.

En este sentido, según anunció ayer la titular de Sanidad, Trinidad Jiménez, tras reunirse con el ministro de Fomento, José Blanco, en total habrá 176 voluntarios que, en turnos de mañana y tarde, repartirán folletos con consejos tanto a la salida como a la llegada e información sobre el periodo de incubación y transmisibilidad del virus. Además, se distribuirán carteles informativos sobre la gripe A traducidos en tres idiomas.

Este despliegue será mayor en los aeropuertos con vuelos directos a México y con más tránsito de vuelos internacionales. Así, en Barajas (Madrid) habrá dos puestos en cada una de las tres terminales, uno en salidas y otro en llegadas; en Barcelona habrá dos puestos en salidas y uno en llegadas; y en Málaga, tres puestos, en salidas, llegadas y terminal remota. En el resto de aeropuertos habrá un puesto con dos voluntarios cada uno.

En referencia a otras posibles medidas, la ministra de Sanidad negó que se vayan a instalar cámaras termográficas en los aeropuertos ya que, según explicó, «existe una amplia literatura científica que nos dice que no son controles eficaces».

A su juicio, debe haber una manifestación de fiebre muy alta y un pasajero puede tenerla como síntoma de otra enfermedad. Además, «hay personas que pueden estar infectadas pero que no presenten esta sintomatología, por lo que se pueden dar falsos negativos o positivos», remitiendo de este modo a otros controles que se vienen realizando.