El Efesé hace soñar a tres generaciones (3-1)

Dos goles de Tato y uno de Carmona conceden al Cartagena un triunfo ante el Fuerteventura con sabor a título en un Cartagonova entregado

Cabrejo evita que Suso controle el balón. / J. M. R. / AGM/
Cabrejo evita que Suso controle el balón. / J. M. R. / AGM

Abuelo, hijo y nieto. Tres generaciones entrando de la mano al estadio Cartagonova. Tres generaciones marcadas por el drama futbolístico en una ciudad acostumbrada a llorar cuando llega la hora de la verdad. La sonrisa siempre fue preludio de las lágrimas. Pero basta ya, pensaban ellos. Y también los otros cinco mil que se iban acomodando en el deteriorado recinto de Benipila.

Los tres accedían al campo por la zona de tribuna. Paraguas en mano y abrigados. En una hora se jugaba la Liga el Real Madrid en el Sánchez Pizjuán. Pero al abuelo, al hijo y al nieto no le importaba demasiado. Con un transistor bastaba. Su deseo era volver a soñar con el Efesé. Dos horas después, salieron del estadio convencidos de que este año cambiará el destino. Desde luego, este Cartagena alimenta los sueños de esas tres generaciones de cartageneros que apenas saben lo que es disfrutar con el equipo de fútbol de su tierra.

Como casi siempre hubo que sufrir. Es la especialidad de la casa. Y ayer no faltó el temor a un traspiés. Y es que el Cartagena entró en el partido muy frío, mitad angustiado y mitad desconcertado. La gente no exigía. ¡Animaba! El rival, un Fuerteventura liviano y técnico, no esperaba encerrado atrás. ¡Atacaba! El guión cambiaba y el Efesé sufría.

El asunto empeoró cuando Ruiz García, el árbitro valenciano de turno, quiso ser protagonista y convirtió en penalti un manotazo de Fuli a Leo. El jugador canario se tiró y el colegiado pitó penalti. Suso ponía por delante a los de Fuerteventura, pese a que Rubén adivinó su intención desde los once metros y casi detiene la pelota. Era el minuto 14.

Surge Tato

Tras cinco minutos de conmoción, los locales -otra vez guiados por un buen Héctor Yuste- empezaron a combinar y pusieron en serios aprietos a los defensas canarios. Viyuela, peleado con el gol, tuvo el empate pero disparó al muñeco. Pepe Mena se marcó poco después una gran jugada y no hizo el 1-1 porque un defensa se cruzó a tiempo. Pero dio igual, ya que en la siguiente acción José Antonio cometió un error imperdonable que Carmona aprovechó para devolver el aliento a una grada asustada. El balear, solo delante del meta Omar, disparó fuerte y pegado al palo. Era el minuto 28.

A partir de ahí, llegó el festival de Tato. Una vez, en un entrenamiento, el atacante murciano le dijo a un compañero del centro del campo una cosa que ayer recordé en cuanto Tato hizo el golazo del 2-1 (minuto 32). «Tú preocupate de darme seis pases que me dejen solo delante del portero. Yo los cogeré los seis. Fallaré tres, pero meteré los otros tres. Y ganaremos», le dijo muy serio Tato al canario Eloy. Fue hace unos meses en un ensayo en La Manga Club, aún con Fabri como técnico.

Ese es Tato. La premisa para que un futbolista triunfe, sea en el Real Madrid o en el Navalcarnero, es partir de una base real. Ser sincero y saber lo que uno puede dar de sí. Tato es así. Y por eso se ha convertido en uno de los principales activos de este Cartagena que ayer obtuvo el título de virtual campeón de Liga.

Tato falló dos goles solo delante de Omar, pero hizo otros dos -ambos excelentes- que dieron un triunfo decisivo a los albinegros, que ya están clasificados matemáticamente para el play off de ascenso y a los que les basta con un solo punto en dos jornadas para acabar la Liga en primera posición.

El 3-1 no llegó hasta el minuto 80, pero el Efesé completó una gran segunda mitad en la que perdonó una goleada de escándalo. El Fuerteventura no pudo frenar las penetraciones de Carmona y Viyuela, bien arropados por Leo y Cabrejo, y estuvo vivo hasta la expulsión de Marcelino (minuto 79). Viyuela, Carmona, Mena, Leo y Addison tuvieron claras oportunidades.

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