'Roberto', el lavadero mineral más grande de Europa

J. A. P.| LA UNIÓN

A partir de 1945 comenzaron las explotaciones a cielo abierto en la Sierra Minera. Al tiempo que avanzaba esta labor, se acometieron diversas obras de gran importancia, entre ellas la construcción del lavadero Roberto en 1957, por Peñarroya. El lavadero se componía inicialmente de tres molinos de bolas que alimentaban a otros tantos circuitos de flotación, capaces para el tratamiento diario de 2.400 toneladas de mineral bruto. Un ferrocarril eléctrico lo unía con la cantera Emilia a través de un pozo tolva de 220 metros de profundidad y del túnel José Maestre. El primer envío de mineral, en julio de 1957, marcó el inicio de las explotaciones a cielo abierto en la sierra y la consolidación de Peñarroya.

En 1965 se extendió a la cantera Gloria y en 1966 a la de San Valentín. Mejoraba con la incorporación de nuevos elementos mecánicos. El 4 de mayo de 1972 se inauguraron las obras de ampliación del lavadero.

De la sierra de Cartagena-La Unión, Peñarroya extraía como promedio anual más de 2,6 millones de toneladas de mineral, para lo cual había de arrancar otros 14 millones de toneladas de tierra. El 31 de marzo de 1990 la autoridad ambiental decretó el cese de los vertidos. Durante 33 años, Roberto lanzó al mar diariamente unas 7.000 toneladas de una mezcla de ganga minera, productos químicos, agua y tierra. Se depositaron más de 50 millones de toneladas de estériles, aterrando 8 kilómetros cuadrados de la plataforma continental, hasta una profundidad de 150 metros.

Portmán Golf siguió trabajando en la remodelación y ampliación de Roberto para adecuarlo a las exigencias medioambientales, pero el cierre de la minería fue irreversible y se produjo en mayo de 1991, después de 2.500 años.