«La Zerrichera no me quita el sueño, pero sí las calumnias que se han dicho»

«Es injusto que algunos con mentiras intenten llegar donde las urnas no los han puesto y que se hagan juicios paralelos». «Cómo el ministro Sebastián puede decir que no se compren productos extranjeros cuando somos la huerta de Europa»

P. W. R.| ÁGUILAS
El alcalde de Águilas, Juan Ramírez Soto, en la sala de reuniones de la Alcaldía. / SONIA M. LARIO / AGM/
El alcalde de Águilas, Juan Ramírez Soto, en la sala de reuniones de la Alcaldía. / SONIA M. LARIO / AGM

Juan Ramírez está a punto de cumplir una década en la Alcaldía de Águilas. Durante ese tiempo la Ciudad ha disfrutado de una estabilidad política que demandaban sus ciudadanos desde hace años. Empresario de profesión, llegó a la política con la firme convicción de mejorar la tierra donde nació. Ha tenido que pagar un fuerte peaje, visible en sus cada vez más abundantes canas y en las arrugas que se han asentado en su cara como surcos que le recuerdan cada mañana cuando se mira al espejo las horas de falta de sueño. De estos años, dice que se queda con los apoyos de sus vecinos en los momentos más difíciles.

- La Zerrichera, ¿le quita el sueño?

- La Zerrichera no me quita el sueño, pero sí las calumnias que se han dicho. Es injusto que algunos con mentiras intenten llegar donde las urnas no los han puesto y que se hagan juicios paralelos cuando todavía está en los tribunales de justicia.

- Fue la protagonista de la campaña electoral.

- La campaña electoral fue muy dura, pero no por el trabajo habitual de reuniones, mítines... Es muy duro oir cómo te insultan y dicen de ti cosas que no desearías ni al peor de tus enemigos. No fue una campaña limpia en la que cada político presenta sus proyectos, se hicieron juicios paralelos, se llegó a rozar lo personal...

- Águilas, ¿sigue siendo agrícola?

- Hay que diversificar, vivimos de la agricultura, pero el turismo es el futuro. Nuestra ciudad está en un enclave privilegiado, sol, playa, temperaturas constantes, y las mejores verduras, que tenemos que aprovechar para atraer un turismo de calidad.

- El agua parece que ya no va a ser un problema con la construcción de tanta desaladora.

- Sí, habrá agua, pero ¿a qué precio?. Los costes de desalación son muy elevados. Si regamos las verduras con agua desalada los tomates tendrán que venderse a precio de oro. ¿Quién los va a pagar?.

- ...Y, ¿entonces?

- Está bien claro, la política del Partido Popular era la del Plan Hidrológico Nacional que garantizaba agua para todas las cuencas. Si se hubiese puesto en marcha, ya podríamos estar regando con agua de calidad que nos permitiría competir en precio con cualquiera de nuestros competidores.

- Las verduras de Águilas, ¿a dónde se exportan?

- Por ahora a la mayor parte de los países europeos, desde Gran Bretaña, Alemania, Suiza, Francia...

- ¿A qué se refiere cuando dice: por ahora?

- Hace unos días el ministro de Industria, Miguel Sebastián, como me gusta llamarle después de su extravagante idea, dijo a los españoles que no comprasen productos extranjeros. Cómo puede decir eso, cuando nosotros somos la huerta de media Europa. Si deciden hacernos un boicot, a ver a quién le vendemos.

- Dice que hay que diversificar y que además de la agricultura está el turismo, pero también el urbanismo, porque aquí, ¿se sigue construyendo?.

- Somos costa, y por ello, la afección es menor, aunque ha caído la construcción un 40%. El gobierno central no nos da una alternativa al urbanismo. Podríamos tenerla con el agua, pero visto el panorama, está lejos de solución. Un municipio tiene que diversificar su economía para evitar que cuando se produce una caída de determinado sector, pueda seguir adelante apoyándose en otros.

- Ustedes piden también alta velocidad.

- Reclamamos una lanzadera desde Pulpí o Almendricos. Es fundamental para el turismo.