Penúltima lección

Solemne acto académico en la Universidad de Murcia para celebrar el 'emeritazgo' del profesor Victorino Polo

M. DE LA VIEJA| MURCIA
Victorino Polo, entre su hijo y su mujer, ayer en el Hemiciclo de Letras. / GUILLERMO CARRIÓN/AGM/
Victorino Polo, entre su hijo y su mujer, ayer en el Hemiciclo de Letras. / GUILLERMO CARRIÓN/AGM

El Hemiciclo de la Facultad de Letras de la UMU acogió ayer un solemne acto académico en homenaje al catedrático Victorino Polo, presidido por el rector José Antonio Cobacho, y en el que participaron diversos compañeros del homenajeado, y Román Marín Simón, alcalde del pueblo soriano de Duruelo de la Sierra, localidad en la que el padre del homenajeado fue maestro, y en el que discurrió la infancia de Victorino.

El turno de intervenciones lo abrió el catedrático de Literatura Española Francisco Javier Díez de Revenga, que hizo una pormenorizada biografía del profesor emérito Victorino Polo, destacando sus «singulares cualidades» a través de adjetivos como «irrepetible, insólito, único». Díez de Revenga aseguró que Victorino posee una personalidad «distinta de cualquier prototipo al uso». Resaltó su palmarés académico, desde el año 61 en que consigue el titulo de Maestro de Primaria, hasta 1987 en que obtuvo la cátedra de Literatura en la Universidad de Murcia. También reflejó las cualidades literarias del profesor, en concreto sus libros de poemas.

Después intervino Vicente Cervera Salinas, catedrático de Literatura Hispanoamericana y coordinador del libro en dos volúmenes titulado , que ha editado la Universidad de Murcia, en el que se recogen diversos estudios críticos realizados por especialistas de diversas partes del mundo.

El director del Departamento de Literatura Española, Teoría de la Literatura y Literatura comparada, al que pertenece el profesor Polo, aportó la singular y a la vez ortodoxa forma en la que Victorino comunicó su deseo de pasar a la clase emérita «sin solución de continuidad, tras cincuenta años de servicio».

Las truchas y Kavafis

El alcalde de Duruelo de la Sierra aportó datos sobre la familia del profesor, y sus andanzas como compañeros de clase. Resaltó que Victorino fue en su infancia buen pescador de truchas a mano y bastante precoz y adelantado en amores adolescentes».

Muy atinada fue la intervención de José María Jiménez Cano, decano de la Facultad de Letras, quien argumentó que la vida académica de Victorino Polo ha estado envuelta en el hálito del verso de Kavafis: «No eches de menos un destino más fácil» . Luego se apoyó en unos versos del profesor Ramón Trives para redondear la semblanza del nuevo catedrátivo emérito con la afirmación: «Puedes presumir de que la indiferencia nunca ha sido tu aliada».

El homenajeado afirmó que iba a impartir su «penúltima lección» asegurando que para la última avisaría con el tiempo suficiente. Agradeció a todos los presentes su asistencia y también los apoyos recibidos durante toda su trayectoria profesional, «ya que sin esos apoyos nada hubiera sido posible».

Finalmente cerró el acto el rector de la Universidad, quien aportó sus experiencias personales con el profesor, al que calificó de «muy persuasivo», y le agradeció que hubiera entregado toda su vida a la Universidad de Murcia. Resaltó también la gran cantidad de personalidades que se habían sumado al acto, y le entregó los dos volúmenes del libro y un retrato del profesor Polo, pintado por Pedro Alba. También le impuso el escudo de Oro de la Facultad de Filosofía y Letras.

Entre los asistentes al acto se encontraban antiguos rectores de la Universidad, como José Ballesta, José Antonio Lozano Teruel, Juan Monreal y Juan Roca Guillamón. También estaban allí profesores eméritos como Mariano Hurtado, escritores como Salvador García Jiménez, Dionisia García, el ex presidente de la Comunidad Carlos Collado y el director de la Fundación Cajamurcia, José Moreno.