Rodríguez Zapatero emplaza a Rajoy a «mojarse» ante los ataques a Gaza

Exige un alto el fuego «inmediato a Israel» y reafirma su apuesta por «la fuerza de la razón» frente a «la razón de la fuerza»

ANTONIO OJEA| COLPISA. ORENSE
Emilio Pérez Touriño recibe el apoyo de José Luis Rodríguez Zapatero con su asistencia a un acto político preelectoral en Orense. / EFE/
Emilio Pérez Touriño recibe el apoyo de José Luis Rodríguez Zapatero con su asistencia a un acto político preelectoral en Orense. / EFE

José Luis Rodríguez Zapatero emplazó ayer a Mariano Rajoy a «mojarse» sobre el conflicto de Oriente Próximo y explicar su posición ante los ataques a la franja de Gaza. El presidente del Gobierno exigió a Israel un alto el fuego «inmediato» para poder avanzar hacia una «paz duradera» en la zona y confió en que la llegada de Barack Obama a la Casa Blanca abra «un nuevo escenario de entendimiento y paz, de más justicia y menos uso de tanques y de bombas».

La víspera del comienzo de la gira del ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, a los países de Oriente Próximo, y a la espera de que la situación se normalice para poder hacer su propia visita, Rodríguez Zapatero volvió a reclamar a Israel el cese de hostilidades y subrayó que si se desea la paz «hay que apostar siempre por la fuerza de la razón» para buscar el diálogo y el acuerdo, «y no por la razón de la fuerza».

«Sabemos que cuando se usa sólo la fuerza para imponer, cuando no se busca la paz desde la paz, las consecuencias son más conflictos, más guerras, más desestabilización y más inseguridad para todo el mundo», añadió Zapatero, que reclamó al PP y a su líder, Mariano Rajoy, que no guarden por más tiempo silencio sobre un conflicto que ha causado ya centenares de muertos. «Algunos no dicen nada -añadió-. No se mojan, no se comprometen, no dicen hasta donde están dispuestos a defender sus ideas. Aquellos que no tienen ni una postura ni una idea ni un compromiso ante los grandes desafíos que afectan a la paz mundial es que no tienen un proyecto político. Y yo estoy aún esperando que Rajoy diga algo de lo que pasa en Gaza y en Palestina».

La guerra de Oriente Próximo y la crisis económica son, según Zapatero, los dos temas de los que depende el devenir del mundo y a ellos dedicó buena parte del mítin que pronunció este domingo en Orense y con el que abrió la campaña del PSOE para las elecciones autonómicas de Galicia del próximo 1 de marzo. Señaló que ante ambas cuestiones su compromiso está con el «interés general» y la solidaridad, y se mostró convencido de que España saldrá de la crisis porque es un país «fuerte».

Reiteró, además, que su gobierno «no abandonará a su suerte» a las familias afectadas por la crisis, mantendrá sus proyectos de inversión en obra pública para paliar el desempleo que ha provocado la caída de la construcción privada y seguirá aumentando el salario mínimo y las pensiones, pese a los negativos augurios de la derecha que, sostuvo, responden a la pretensión de algunos de «querer hacer negocio con las pensiones de la gente».

"Tics antiautonomías"

En la misma clave de ayuda al bienestar social, el presidente del Gobierno enmarcó el futuro acuerdo de financiación autonómica y resaltó que, frente a lo que «algunos prefieren ocultar», el incremento de fondos a las comunidades supone que éstas tendrán más dinero para educación y sanidad, ámbitos a los que dedican el 70% de sus recursos.

El presidente del Gobierno destacó también que el Estado de las autonomías es «más democrático» que el modelo centralista porque el poder está más repartido y rechazó las críticas de que el desarrollo de las comunidades suponga «menos Estado», ya que todas las regiones y nacionalidades «contribuyen a España». «Pero algunos -añadió- defienden un poder concentrado, solo en una mano, preferentemente la suya, y tienen tics antiautonomías».

Ni una palabra dedicó Zapatero al caos provocado en el aeropuerto de Barajas tras el temporal de nieve en el mítin que pronunció en Orense ante unos 6.000 militantes y simpatizantes de su partido, donde sí hizo alusión al frío reinante.

A su llegada al pabellón Os Remedios de Orense, el presidente del Gobierno fue recibido por un centenar de manifestantes pertenecientes a la plantilla de la empresa Cableados Auto que ha anunciado su cierre, otros de la Sanidad pública de Pontevedra y sindicalistas de la Policía y la Guardia Civil en protesta por su precariedad salarial, además de un grupo de vecinos de la comarca orensana de O Ribeiro contra la ubicación de un parque medioambiental en la zona.

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