El condenado por incumplir la promesa de matrimonio recurrirá la sentencia

La hermana de Josefa A. expresa la satisfacción de su familia ante la decisión judicial que obliga al ex novio a pagar 15.000 euros

MANUEL HERRERO
A CAL Y CANTO. Vivienda familiar de la joven Josefa A., donde ésta se encontraba ayer descansando. / MERCEDES BARRANCO/
A CAL Y CANTO. Vivienda familiar de la joven Josefa A., donde ésta se encontraba ayer descansando. / MERCEDES BARRANCO

La sentencia dictada por un juzgado de Primera Instancia de Murcia en la que se condena a José C.R. a indemnizar con 15.077 euros a su ex novia por incumplir su promesa de matrimonio ha caído como una jarra de agua fría sobre el joven y su familia. Tanto es así, que éste ha decidido recurrir la sentencia y seguir batallando en el ámbito judicial con la que, hasta hace escasos meses, era su futura esposa. Un tenso ambiente se respiraba ayer en la carnicería que regentan en Beniel los padres del joven, y que se hallaba repleta de numerosos curiosos que aguantaban estoicas colas ante el mostrador con tal de captar algún ápice de la conversación del redactor con la familia. «Aquí no hay justicia, es injusta la denuncia que se le ha puesto a mi hijo». Los padres de José huyeron ayer de los medios de comunicación, pero el padre de éste no quiso dejar de manifestar su indignación en este diario ante la decisión judicial. Al preguntarle por los motivos que condujeron a la ruptura de la pareja, el padre negó que su hijo mantuviera una relación con otra mujer y que ésta hubiera sido la causa de este desenlace. «A lo mejor eso hay que preguntárselo a ella, pues es posible que lo que sí que haya es otro chico», afirmó. Aún así, el padre del joven rehuyó nuevas preguntas y remitió a las resoluciones que adoptaría su familia conjuntamente con su abogado. Diferente ambiente se vivía, sin duda, en la peluquería en la que trabaja Josefa A.A., la joven que, presumiblemente, será recompensada en algo más de 15.000 euros por su ex novio y que ayer no acudió a trabajar. En este mismo local trabaja, sin embargo, su hermana, Gloria, que ayer, ante la presencia de la prensa , no dudó en manifestar su satisfacción por la sentencia. Gloria manifestó que su hermana, que se encontraba ayer en su domicilio familiar, no disponía de la llave de la vivienda que la pareja debía compartir una vez que hubieran contraído matrimonio. «Toda la familia se encuentra satisfecha de la sentencia dictada», manifestó. La resolución judicial establece como probado que José C.R. se había comprometido formalmente con su novia a llevarla al altar; un hecho que el propio demandado había reconocido en su declaración ante la juez. Sin embargo, el joven aseguraba no haber tomado de forma unilateral la decisión de no casarse, y sostenía que se trató de una cuestión aceptada por ambos. La magistrada no ha dado credibilidad a este último extremo, en primer lugar porque asegura que los tres amigos citados por el novio como testigos no confirmaron ese extremo. Y en segundo lugar, porque el padre de Josefa ha negado que ambos hubieran acudido a verlo para informarle de su resolución de no contraer matrimonio. De este modo, considera probado que José «incumplió sin causa justificada» su promesa cierta de matrimonio, y le condena.