«Debo estar en las grandes ferias»

El diestro del barrio del Carmen hace hoy el paseíllo junto a Daniel Luque y Julio Benítez

F. OJADOS
SERENO. El diestro Rafaelillo, en Murcia. / EDU BOTELLA/
SERENO. El diestro Rafaelillo, en Murcia. / EDU BOTELLA

Nos recibe en su casa del murciano Barrio del Carmen. Se acerca la hora de comer y acaba de salir de la ducha, después de volver de entrenar. Se le nota tranquilo, como si los doce años de alternativa le dieran poso a un ser al que algunos califican como «un manojo de nervios». Acaba de ver en vídeo los toros de la corrida a los que se enfrenta hoy en Murcia, y le agradan.

-En Murcia le conocemos mucho, pero estos dos últimos años, pese a superar la decena de años de alternativa, está siendo novedad en muchos sitios.

-Soy veterano pero joven. Tengo años de alternativa, pero soy joven de edad y también intento cuidarme fisicamente lo mejor posible, y también soy joven profesionalmente porque hay muchas plazas en las que no he debutado, por lo que en cierta manera soy novedad.

-Una vez metido en el circuito de las ferias, aunque sea con las corridas duras, lo difícil es mantenerse.

-Uno siempre intenta que cada tarde sea distinta y que los triunfos que he tenido importantes, como los de este año en Pamplona o en Francia, ya han pasado. Me han ayudado mucho en el curriculum, pero siempre hay que tomarse la siguiente corrida como una oportunidad para conseguir contratos. Hay que dejar atrás lo hecho, quedarse con lo bueno y el siguiente objetivo debe ser dar el máximo e ir creciendo como torero.

-Madrid le puso en el camino, Pamplona este año le reivindica, pero el sustento de la carrera de Rafaelillo está siendo Francia.

-El año pasado Madrid me puso en camino y este año había que reivindicarlo en Pamplona, puesto que el principio de temporada en España me lo estaban poniendo muy difícil. Mi primera corrida de toros en España fue en San Isidro y, mientras, Francia estaba siendo mi refugio, y he de decir que taurinamente es un país más justo que España, donde los contratos se suelen ganar en la plaza, cuando aquí ahí veces que se mueven otro tipo de intereses. Así llegó San Isidro, con una sola tarde, cuando creo que debí ir al menos a dos después de la actuación del año pasado. Con una de las corridas más duras de la feria estuve digno, pero en mi situación a mí eso no me valía. Yo sabía que Pamplona era clave, porque se estaba empezando a decir que yo estaba en un bache profesional, que mi carrera podría empezar a bajar, pero yo estaba tranquilo porque sabía que el problema era la espada y que en Francia me estaba encontrando muy bien con corridas muy duras.

-Así llega a Pamplona.

Así es, con la temporada complicada. Pero yo era consciente de lo que me jugaba, y después de pasar un par de meses mal en lo personal, salí en Pamplona a jugarme la vida, a darlo todo, a intentar torear, y llegó el triunfo, que ha sido este año mi trampolín.

-¿Por qué le cuesta a Rafaelillo tanto entrar en las ferias importantes? ¿Es problema de apoderado, de empresas?

-Creo que he hecho motivos más que suficientes ya para estar toreando en las grandes ferias, y ya he entrado en algunas de ellas, pero hay otras que se me resisten. Lo que comentabas es verdad, a mí me está costando más que a otros. Mi apoderado lo ha hecho muy bien en Francia, y el motivo principal creo que es el mercado, por lo que te comentaba antes de hacer las cosas en serio allí, donde si estas bien te repiten y te suben el dinero.

-¿Cuál es el mayor defecto de Rafaelillo como torero?

-Siempre han sido las precipitaciones, y creo que no porque yo sea así. Yo soy una persona con temperamento, con carácter, pero me gusta hacer el toreo bueno, reposado; lo que pasa es que mi carrera, por circunstancias de necesidad, me ha obligado a salir presionado por las pocas oportunidades, y me ha llevado a veces a salirme de mi concepto, por lo que soy consciente de que a veces he salido más precipitado de la cuenta. Conforme pasan los años me voy dando cuenta e intento corregirlo y hay una frase muy buena que lo resume: 'La cabeza fría y el corazón caliente', que es lo que intento compaginar.

-¿Y su mayor virtud?

-Que no me ha costado trabajo conocer al animal en la plaza. Desde que sale el toro hasta que lo matas te está enviando mensajes, y tienes que captarlos muy rápido para poder acoplarte con él, y yo creo que siempre he tenido facilidad para ir descifrando lo que va necesitando el toro.

-¿Y cuándo torea en Murcia?

-Aquí casi nunca he sido como yo soy. Es una plaza que siempre me ha pesado, por la responsabilidad ante mis paisanos. La tarde del año pasado para mí fue muy gris, porque salí pasado de revoluciones y no me salieron las cosas como yo hubiera deseado, pero me sirvió mucho para reflexionar y darme cuenta de lo que tengo que hacer. La única tarde de la que yo me he ido satisfecho de Murcia es la de hace dos años, que vine muy tranquilo, me olvidé de la presión de estar en mi tierra y le corté un rabo a un buen toro de Jandilla, al que pude torearlo parecido a como a mí me gusta.

-Es paradigma del joven español. Trabajador, 29 años y sigue viviendo en casa de sus padres.

-Pero lo hago por comodidad. Tengo casa desde hace tres años y estoy con mis padres porque primero tienen una edad avanzada, y porque el fallecimiento de mi hermano Joaquín me marcó mucho, y me ha hecho cambiar mucho la manera de pensar sobre la vida.

-¿No hay ninguna chavala que te pida independizarse?

-Estoy saliendo con una chavala, pero estoy centrado en mi profesión y ahora mismo el cuerpo no me lo pide, lo que no quiere decir que el estar a gusto con una persona no me de tranquilidad. Ella vive sola y, si la cosa sigue bien, con el tiempo vendrá, pero ya he comentado los motivos que tengo para vivir con mis padres, y además todos sabemos que como te cuida una madre

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