PSOE y PP renuevan el Consejo del Poder Judicial y lo sacan de la trinchera política

Los dos partidos mayoritarios se comprometen a centrar sus esfuerzos en modernizar la Administración de Justicia

P. DE LAS HERAS
PSOE y PP renuevan el Consejo del Poder Judicial y lo sacan de la trinchera política

El pulso que durante toda una legislatura mantuvieron el Gobierno y un Consejo General del Poder Judicial dominado por la mayoría afín al PP es ya historia. Los dos partidos mayoritarios hicieron ayer realidad la paz institucional firmada por José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy el pasado julio al hacer públicos los nombres de los veinte vocales que integrarán el nuevo órgano de gobierno de los jueces. El listado, elegido a partes iguales por ambas formaciones, recibió el plácet del ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, que no es preceptivo, pero es un signo de que la guerra judicial ha terminado.

El nuevo CGPJ estará formado por nueve vocales de perfil progresista, nueve de corte conservador y dos nacionalistas, los juristas de CiU y PNV Ramón Camp y Margarita Uría. En las propuestas de PSOE y PP hay nombres significativos que hace tan sólo unos meses, cuando la negociación estaba en manos de Eduardo Zaplana y Diego López Garrido, habrían servido para dinamitar el acuerdo.

Las elecciones de marzo trajeron consigo un nuevo clima parlamentario y concluyeron con una política de trincheras en la que había acabado involucrado el propio Poder Judicial, del que emanaron duras críticas a políticas gubernamentales como la ley contra la violencia de género o el matrimonio homosexual, y desde el que se emitieron polémicos informes sobre asuntos sobre los que nadie había consultado, como el Estatut de Cataluña.

La prueba del cambio es que tanto el portavoz del PSOE, José Antonio Alonso, como la del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, sostienen que ambas partes tuvieron carta blanca para hacer su selección dentro de un criterio de «profesionalidad».

No ha habido vetos. En la lista de los socialistas aparecen nombres como el de la secretaria de Estado de Interior con Felipe González, Margarita Robles, o el beligerante abogado de izquierdas José Manuel Gómez Benítez. En la del PP entran Gemma Gallego, la magistrada que instruyó uno de los casos que sirvieron de soporte a la 'teoría de la conspiración', o el consejero de Justicia de Valencia, Fernando de Rosa.

El bloque de jueces elegido por los populares de entre los 36 nombres propuestos por la magistratura está integrado, de cabo a rabo, por miembros de la conservadora Asociación Profesional de la Magistratura (APM). Se había especulado con la posibilidad de que se incluyera también a la independiente Beatriz Granda, pero ni ella ni ningún otro juez no asociado tendrá cabida en el consejo porque el PSOE también ha buscado a afiliados afines. De los seis jueces de su elección, cinco pertenecen a la progresista Jueces por la Democracia y sólo uno, Manuel Torres Vela, a la moderada Francisco de Vitoria, aunque su trayectoria le sitúa cerca de los socialistas.

El tono de las declaraciones realizadas ayer por Fernández Bermejo, Alonso, Sáenz de Santamaría y el portavoz del PP de Justicia, Federico Trillo, denotan que la Justicia ha dejado de estar en la agenda partidista. El ministro se mostró convencido de que el nuevo consejo está formado por personas competentes para contribuir al principal reto de la legislatura: la modernización de la administración judicial. Y la portavoz popular aseguró haber buscado «un equilibrio entre todos los sectores del mundo judicial que pueden colaborar a ese objetivo».

Los vocales serán elegidos en plenos del Congreso y el Senado los próximos 15 y 16 de septiembre. Ellos votarán al presidente del CGPJ y del Supremo. Tanto Alonso como Sáenz de Santamaría aseguraron que no se ha hablado de nombres, pero será progresista.

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