ABANILLA / Una noche para la historia

Más de 300 invitados llenan el auditorio municipal en la presentación del libro 'Historia de Abanilla'

ISMAEL MATEO

Tras cinco largos años de trabajo, el pasado sábado llegó el gran día. De punto en blanco lució el auditorio local para presentar el impresionante resultado de esa faraónica obra: el libro Historia de Abanilla, que durante 1.102 páginas repartidas en dos tomos -su peso, 6,3 kilos, ya de idea de su minuciosidad- repasa los aconteceres del municipio desde el año 1266 hasta la proclamación de la II República, el 14 de abril de 1931.

Historia de Abanilla se ha lanzado con una primera edición de mil ejemplares: 800 se repartirán entre los 57 protectores de la obra, sus once autores, entidades públicas y patrocinadores -la Real Academia Alfonso X, la Obra Social de la CAM y el Ayuntamiento de Abanilla-; otros 50 se vendieron a la conclusión del acto y similar cantidad está disponible desde ayer en las tres librerías de la localidad por un precio especial de 60 euros. Los cien restantes podrán adquirise esta semana en Diego Marín a cambio de unos 100 euros.

Se trata, ya lo anunció el presentador, el investigador, catedrático y correspondiente de la Real Academia de la Historia Francisco Javier Guillamón, de un libro que «asusta al principio pero goza de una lectura muy cómoda y confortable». «Una obra de calidad al alcance de la lectura de sus destinatarios finales: los abanilleros», prefirió definir uno de los coordinadores, el catedrático de Historia Moderna Juan Hernández Franco. Ambos formaron parte de una mesa en la que no pudo faltar, claro, el que muchos han definido como «alma de la publicación», su director e impulsor, Manuel Yagües Ruiz, presidente a su vez de la editora Asociación Cultural Musá Ben Nusayr.

También estuvo allí el director honorífico de la publicación, el ilustre Juan Torres Fontes, catedrático de Historia Medieval cuya obra más entrañable, El señoría de Abanilla (editada en 1962), se ha corregido y adaptado para incorporarla al libro y tratar el capítulo segundo, sobre la época medieval. El otro coordinador, el catedrático de Lengua y Literatura Gabriel Rubio Hernández, encargado de las correcciones estilísticas, recordó al general sirio que da nombre a la asociación editora, de la que desde los orígenes es miembro fiel y activo, y en la que «se han reencarnado para dar a conocer Abanilla».

Como parte de la presentación del libro, se repasó, ante sus autores, la estructura en siete capítulos de la obra: Asunción Romero Díaz, catedrática de Geografía y Física, coordinadora y coautora del Atlas de La Región de Murcia de La Verdad, ha sido, junto al profesor Francisco Belmonte Serrato, la responsable de El marco geográfico de Abanilla, sin duda uno de los epígrafes más novedosos; Torres Fontes da título con su El señorío de Abanilla al capítulo sobre la Edad Media, ricamente ilustrado además con 31 acuarelas de Fulgencio Saura Mira, que anunció allí mismo la donación de las 75 pinturas -68 acuarelas y 7 óleos- que ha realizado expresamente para confeccionar un «testimonio plástico de Abanilla». Contar la Edad Moderna ha sido tarea de la benjamina del grupo (26 años), Verónica Baenas González, y del doctor José Iniesta Magán -descubridor en Toledo, en un legajo de 1750, de unos planos del antiquísimo Ayuntamiento de Abanilla y autor de una relación de todos los alcaldes desde el año 1503 hasta la actualidad doctor-. De la última parte de la historia hasta 1931 se ocupó Ángel García García, doctor en Historia. El quinto capítulo, sobre la etnografía, corrió a cargo del doctor en Filosofía y Letras Francisco José Flores Arroyuelo. El libro guarda sus dos últimas partes para la literatura y la música de la comarca. El filólogo Emilio del Carmelo Tomás Loba fue el responsable de resolverlo, con acierto, e incluso en el capítulo último guarda un cancionero popular para el que se han recogido -adjunto en un CD- 54 canciones y salves interpretados de viva voz por ancianas abanilleras.

Varias veces se recordó también el esfuerzo del alcalde, Fernando Molina Parra, que hizo viaje de ida y vuelta desde Valencia, donde ha sido compromisario del congreso del PP, sólo para estar presente en esta presentación. A él se pidió también que ponga el nombre de Saura Mira a una calle de la localidad en agradecimiento a la generosa donación del pintor al pueblo. Y, vista la respuesta del público, que arrancó en aplausos, será sólo cuestión de tiempo.

Protectores de la obra

Entre las 300 personas que presenciaron el acto desde las butacas pudo verse igualmente a la mayoría de los socios protectores de la obra, a familiares y amigos de los autores y a otros profesionales que han participado en el proceso, como el maquetador Paco Sánchez, el impresor Joaquín Caravaca, el fotógrafo Pedro Pedreño o Pedro Cárceles, que está enmarcando la obra pictórica. También aparecieron el juez de paz, Alfredo Álvarez Ruiz, representantes de las Hermandades de la Santa Cruz y a Luis Mariano Mellado, presidente de la Federación de Asociaciones de Moros y Cristianos. Antonio Martínez Ramírez Al Rhamiz, autor de Mahoya y su historia, y la casi centenaria Pepita Esteve, poeta de La magia de Abanilla, que aguantó en primera fila, recordaron a los asistentes que el trabajo de recuperación histórica de Musá Ben Nusayr no comenzó con la gran obra presentada el sábado.

La fiesta acabó en la sede de la asociación, donde estaba la muestra con los óleos y acuarelas hecho por Saura Mira y un vino español ofrecido por El Niño del Tío Pepe.