RICARDO FERNÁNDEZ MURCIA Roca admite que compró el proyecto Torre del Rame junto a amigos vascos y a un abulense

El cerebro de la 'trama Malaya' confesó ante la juez de San Javier que el arquitecto municipal le presentó a los dueños del proyecto urbanístico estrella de Los Alcázares para que adquiriesen los valiosos terrenos

TODO ESTÁ OK. Juan Antonio Roca se dirige a los fotógrafos, con gesto de satisfacción, al ser puesto en libertad el pasado abril. Poco después volvió a ser encarcelado. / EFE/
TODO ESTÁ OK. Juan Antonio Roca se dirige a los fotógrafos, con gesto de satisfacción, al ser puesto en libertad el pasado abril. Poco después volvió a ser encarcelado. / EFE

Iban de la mano. Juan Antonio Roca, el empresario vasco Javier Arteche, de la firma Obarinsa S.L. y el promotor de Ávila Enrique Ventero, propietario de Vemusa S.L., constituyen algo así como las tres patas de un mismo banco. Como las pirañas, llegaban en grupo a cualquier lugar por el que se propagase el olor a negocio inmobiliario. Y Los Alcázares no fue una excepción: llegó Roca, sentó sus cabales en el municipio, y después de él, y de su mano, llegaron sus amigos vascos y el abulense que, a cuenta de sus peligrosas amistades, acabó viéndose imputado en la Operación Malaya.

Las diligencias instruidas con motivo de la Operación Ninette, que ha destapado una trama de corrupción radicada en el Ayuntamiento de Los Alcázares, han servido para confirmar que los intereses del cerebro de la trama Malaya en la Región, y en concreto en la localidad de Los Alcázares, iban incluso más allá de lo que ya se intuía. Él mismo lo había apuntado en ese sentido cuando en un encuentro mantenido en un hotel de Madrid con otro empresario le habría hecho partícipe de la siguiente confidencia: «El lugar para invertir es Murcia. Tendrías que ver lo que tengo yo allí. Lo que interesa es invertir en Murcia. Murcia es la hostia».

UN IMPERIO INMOBILIARIO

Lo que Roca tenía en la Región era algo más que unas inversiones con futuro. La joya de la corona, la guinda del pastel, era la Finca La Loma, situada en término de Los Alcázares y construída con lujo asiático.

Los agentes del Cuerpo Nacional de Policía que desencadenaron la Operación Malaya, los mismos que más recientemente continuaron con la Ninette, encontraron en esa vasta propiedad cámaras fotográficas antiguas, un gran número de joyas, un cáliz de oro, una piedad de plata, un sextante antiguo de gran valor, así como tres vehículos antiguos de la marca Mercedes, un autobús antiguo de línea regular en perfectas condiciones y 30 cuadros de diferentes autores de renombre, entre los que se encuentran ocho pinturas de Miró, y también una pieza única de gran valor correspondiente a De la Serna.

La finca también contaba con un helipuerto, tres naves industriales y un palacete que escondía todas estas joyas.

DOS GRANDES URBANIZACIONES

Los agentes sacaron asimismo a la luz los complejos Nueva Ribera Beach y Nueva Ribera Golf, comercializados por la firma One Properties, en los que se iban a desarrollar sendas urbanizaciones de lujo en Los Alcázares, una de ellas con más de un centenar de chalés, ya construida, y otra con unas 1.500 viviendas.

EXTENSA CONFESIÓN JUDICIAL

Juan Antonio Roca utilizaba una gran cantidad de hombres de paja o testaferros, que estaban al frente de sociedades interpuestas, para realizar sus inversiones. Entre estas firmas, cuya propiedad ha admitido, se encontraban las citadas Compañía Inmobiliaria Masdevallía y One Properties, Condeor (nombre bajo el cual estaba construyendo un hotel de cien habitaciones y cuatro estrellas en Los Alcázares), Vanda Agropecuaria (propietaria de la finca La Loma), Maras Asesores y Jabor Magarpe, entre otras.

El pasado 25 de febrero, cuando Juan Antonio Roca fue trasladado hasta el Juzgado de Instrucción número 2 de San Javier, con el fin de declarar como imputado en la Operación Ninette, no sólo confesó la titularidad de esas mercantiles, sino que admitió lo que ya La Verdad desveló en abril del 2007, y es que era el dueño de una considerable extensión de terrenos en el proyecto urbanístico estrella de Los Alcázares: Torre del Rame. En esta urbanización, situada a pocos metros del mar, se están construyendo unas 5.000 viviendas y ya está en funcionamiento un campo de golf.

El acta de la declaración prestada por Roca, que está en poder de La Verdad, recoge la confesión del imputado de que «el 95% del plan parcial de Torre del Rame era de unos propietarios de Los Alcázares» y que el propio Roca, «junto con Javier Arteche -uno de los miembros de la denominada conexión vasca de Roca- y Enrique Ventero -empresario de Ávila imputado en la Operación Malaya- se pusieron de acuerdo para comprar Torre del Rame».

ENORME VALOR PATRIMONIAL

Las parcelas adquiridas por el cerebro de la red Malaya lo fueron bajo el paraguas de las sociedades Compañía Inmobiliaria Masdevallía S.L. y Condeor S.L.. Las citadas parcelas son la denominada H-3, con una superficie de unos 57.000 metros cuadrados, y otras cuatro de menor entidad, dos de ellas de 42.000 m2 cada una, y otras dos de 7.000 m2.

Esos terrenos tienen una superficie total de 155.000 m2 y por su venta llegó a pedir el interventor judicial nombrado por el Juzgado de Marbella una cantidad cercana a los 121 millones de euros (20.150 millones de pesetas).

Al respecto de sus socios vascos, La Verdad ya publicó en noviembre del 2007 que Francisco Javier Arteche Tarascón, un empresario vasco íntimamente ligado a Juan Antonio Roca, tanto por razones de amistad como de negocios, figuraba junto a dos de sus socios habituales, Agustín Aguirre Iguíñiz y Luis María Maya Galarraga, como administrador o apoderado de sociedades que poseen una gran cantidad de parcelas en Torre del Rame.

Curiosamente, estos mismos empresarios vascos son propietarios, junto a la caja de ahorros guipuzcoana Kutxa, de la finca Lo Poyo, cuyo proyecto de construcción de unas 4.000 viviendas y varios campos de golf ha generado una de las mayores polémicas sobre urbanismo de los últimos años en la Región. Roca también ha admitido que hizo de intermediario en la venta de esa finca, por lo que percibió una comisión del 1% del valor total de la transmisión.

SIEMPRE JUNTOS UNO Y OTROS

Documentos que obran en poder de este periódico demuestran que gran cantidad de parcelas de Torre del Rame están en poder de sociedades administradas por estos empresarios vascos, entre las que figuran Basadi Servicios Inmobiliarios S.L., Lubide Servicios Inmobiliarios S.L., Inversán Servicios Inmobiliarios S.L., Irai Servicios Inmobiliarios S.L., Basadi Servicios Inmobiliarios S.L., Otadi Servicios Inmobiliarios S.L. y Ederki Servicios Inmobiliarios S.L..

Las citadas mercantiles son propietarias de parcelas urbanizables que suman más de 125.000 metros cuadrados en Torre del Rame. El valor de estos terrenos asciende a varias decenas de millones de euros.

Junto a Juan Antonio Roca y sus socios vascos, la tercera parte del negocio en Torre del Rame estaba constituida por el empresario Enrique Ventero, en libertad bajo fianza de 200.000 euros por el caso Malaya, y que posee alrededor del 33% de las fincas que constituyen Torre del Rame.

VUELVE A APARECER AYUSO

No deja de ser reseñable que el arquitecto municipal de Los Alcázares, Mariano Ayuso, fuese quien, según la confesión del propio Roca, «intervino en la gestión con los propietarios originales de Torre del Rame, y fue el que se los presentó para comprar las tres partes de ese 95%». La Policía, tal y como se ha publicado, considera que Ayuso era uno de los hombres de confianza, el «eslabón de conexión» entre Roca y la trama de corrupción radicada en el Ayuntamiento de Los Alcázares.

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