La cafetería Cónsul pone la primera demanda por los perjuicios de las obras del parking de La Libertad
La puerta principal de entrada al establecimiento estuvo cerrada un día entero por la apertura de una zanja para desviar el alcantarillado
M. J. MONTESINOS
Jueves, 5 de junio 2008, 09:27
Aunque las obras en sí del aparcamiento de la avenida de La Libertad no han comenzado, los trabajos previos de desvío de canalizaciones de servicio ya han desatado el enojo de algunos empresarios de la zona. Así, el gerente de la cafetería Cónsul, Joaquín Navarro, anuncia que demandará al Ayuntamiento por quebranto patrimonial derivado de las molestias que provocan las obras en su establecimiento y que le restan clientela.
La gota que ha colmado el vaso fue que el martes los obreros que trabajan en una zanja en la puerta de la cafetería para el desvío de la tubería de alcantarillado le cerraron el acceso por la puerta principal que da a la avenida de la Libertad. «Ni me han dado explicaciones, ni me han dicho 'disculpen las molestias' ni han puesto un pasadizo, sino que por las buenas han cerrado el acceso por la puerta principal con una valla».
Para que quedara constancia, el gerente de la cafetería Cónsul, Joaquín Navarro, llamó el martes por la tarde al notario Carlos Peñafiel para que levantara acta del cierre por la puerta principal de su establecimiento: «Se ha llevado las fotos para levantar acta», indicó ayer a La Verdad, Navarro, que asegura que los mismos perjuicios se están causando a causa de las obras a otros establecimientos próximos al suyo como la cadena Ivarte y la sala de juegos recreativos.
Navarro anuncia que va a presentar una demanda contra el Ayuntamiento «porque la responsabilidad civil por las obras del parking es suya» por quebranto patrimonial. Estima que las pérdidas económicas por los clientes que le está restando la obra oscilan entre 200.000 y 300.000 pesetas diarias. «No es ninguna broma. De los clientes fijos, se ha notado una merma, pero luego están los que vienen de los pueblos a hacer gestiones o a realizar compras a Murcia, que esos ya ni pasan por aquí cuando ven que están las zanjas abiertas y que están las máquinas trabajando».
El gerente de la cafetería Cónsul ha sido el primero en anunciar que va a pedir una indemnización al Ayuntamiento por las pérdidas económicas que le está suponiendo la obra del parking, pero otros comerciantes podrían seguir su ejemplo.
Así David Betancourt, dependiente de la cadena Ivarte, dice haber puesto los hechos en conocimiento de la dirección, que está en Valencia, para que sepan lo que está ocurriendo y si deciden o no pedir indemnizaciones. Esta tienda, como no tiene otro acceso salvo el de la avenida de La Libertad, se vio obligada a cerrar ayer por la tarde al público mientras realizaban las obras para desviar las tuberías. «Nos avisaron de la obra y yo lo he puesto en conocimiento de la dirección. Tendremos que cerrar esta tarde -por ayer tarde- pero nos han prometido que mañana por la mañana -por hoy- las obras estarán terminadas y podremos abrir con normalidad».
Por su parte, el ingeniero que dirige las obras corroboró a La Verdad que como este establecimiento sólo tiene un acceso -por la avenida de La Libertad-, le pedimos a la dirección en Valencia si podían cerrar sólo por la tarde -entre 5 y 8- comprometiéndonos a tener la obra terminada y el hormigón colocado a las 8 de la mañana del día siguiente.
Otro de los establecimientos que se ha visto afectado por el vallado de las zanjas es la sala de Recreativos 333. Un cartelito anuncia que el acceso a este establecimiento se realiza por la puerta trasera, en la calle Condestable.
Ayer por la mañana, no obstante, se restableció el acceso a la cafetería Cónsul desde la avenida de la Libertad, es decir, por la puerta principal. Una gran valla de tela metálica de color verde impide a los viandantes pasar por la acera junto a los edificios, pero sí hay un cartel que advierte de que se puede acceder sólo a la cafetería Cónsul.