Las ONG aseguran que la crisis disparará el número de inmigrantes irregulares

Atime pide «flexibilidad» en la renovación de permisos de trabajo Extranjería dice que aún no ha detectado problemas en la Región

J. P. PARRA
FUTURO INCIERTO. Inmigrantes subsaharianos esperan en la gasolinera              de El Rollo, en Murcia, a que alguna furgoneta les recoja para trabajar. / GUILLERMO CARRIÓN / AGM/
FUTURO INCIERTO. Inmigrantes subsaharianos esperan en la gasolinera de El Rollo, en Murcia, a que alguna furgoneta les recoja para trabajar. / GUILLERMO CARRIÓN / AGM

El paro entre los inmigrantes se ha duplicado en el último año, hasta llegar a los 9.400 desempleados. El consejero de Empleo, Constantino Sotoca, admitía esta semana que los extranjeros representan el eslabón más débil en el «proceso de desaceleración» que está empezando a afectar de manera muy especial al sector de la construcción.

Entre las asociaciones de inmigrantes cunde la preocupación por las consecuencias que puede acarrear esta situación. «Cada vez hay más dificultades para encontrar ofertas de empleo, y eso puede generar problemas a la hora de renovar los permisos de trabajo, porque se exige haber cotizado a la Seguridad Social al menos seis meses al año», advierte Mustafa Zine, presidente de la Asociación de Trabajadores Marroquíes (Atime) en Murcia. «Los inmigrantes que no puedan renovar sus permisos volverán a estar en situación irregular», subraya.

Sería «un paso atrás» después de que con el proceso de regularización del año 2005 se redujese de forma importante la bolsa de personas sin papeles en la Región. Por eso, Zine pide al nuevo Ministerio de Trabajo e Inmigración «flexibilidad» en las renovaciones.

Sin embargo, el director de la Oficina de Extranjería de Murcia, Fulgencio Puche, recuerda que «la ley es taxativa y hay que aplicarla; debe haber unas cotizaciones mínimas». Además, Fulgencio Puche aclara que «de momento no se ha detectado un problema extraordinario» ni «incidencias significativas».

Sectores alternativos

En todo caso, la situación económica «se nota, y mucho, en el mercado laboral y los inmigrantes», advierte Mustafa Zine. También hay preocupación en el colectivo latinoamericano. «Hay un problema de desempleo derivado de la pérdida de puestos de trabajo en la construcción», reconoce Patricio Garcés, cónsul de Ecuador en Murcia.

Ante el parón en el ladrillo, el cónsul Garcés considera que «el campo ha asumido parte de la mano de obra, pero hay una diferencia salarial importante, y eso causa inquietud». Algunos latinos han optado «por hacerse autónomos».

La reconversión es también la opción que maneja la Consejería de Empleo, que pretende desarrollar programas de formación para que los actuales o futuros desempleados procedentes de terceros países puedan encontrar trabajo en la industria, el turismo o nuevos sectores como la atención a la dependencia. Porque, pese a esta situación, la presencia de inmigrantes sigue siendo necesaria para la economía regional y el mercado laboral.