Cartagena homenajea a Wssel de Guimbarda con una exposición de sus mejores pinturas

'Wssel de Guimbarda y la sociedad de su tiempo' reúne en el Palacio Consistorial y la Casa Pedreño un centenar de óleos y acuarelas cedidas por museos, instituciones y coleccionistas

G. MÁRMOL
SATISFECHOS. Cristóbal Belda, María Rosario Montero y José Moreno contemplan un óleo en la Casa Pedreño. / PABLO SÁNCHEZ / AGM/
SATISFECHOS. Cristóbal Belda, María Rosario Montero y José Moreno contemplan un óleo en la Casa Pedreño. / PABLO SÁNCHEZ / AGM

Cartagena rinde homenaje a uno de sus artistas más preeminentes en el centenario de su muerte. Wssel de Guimbarda y la sociedad de su tiempo es el título de la exposición que la Fundación Cajamurcia y el Ayuntamiento de Cartagena han preparado para destacar la obra del pintor Manuel Wssel de Guimbarda (La Habana, 1833-Cartagena, 1807). Un centenar de obras correspondientes a su etapa sevillana y a su madurez cartagenera se exhiben a partir de hoy y hasta el día 20 de abril en la Casa Pedreño -sede de Cajamurcia- y el Palacio Consistorial.

El comisario de la muestra, el catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Murcia Cristóbal Belda, recordó que nada es casual en este montaje. Si la Casa Pedreño y el edificio municipal son los escenarios principales es porque están en un eje urbano que se desarrolló de manera espectacular a finales del siglo XIX gracias a la prosperidad económica de Cartagena.

Referente social

De la sociedad dinámica y emprendedora de aquel tiempo, Wssel de Guimbarda fue considerado un genuino representante. Al igual que le había ocurrido unos años antes en Sevilla, el artista fue testigo del resurgimiento social y de la continua expansión ciudadana favorecida por el desarrollo minero e industrial que experimentó Cartagena tras la revolución cantonal.

Ambos palacios acogen ahora un centenar de obras de Wssel de Guimbarda recopiladas en instituciones públicas, museos y colecciones particulares por un equipo de especialistas para la Fundación Cajamurcia y el Ayuntamiento de Cartagena. Han cedido fondos para la ocasión el Museo del Prado, el Thyssen-Bornemisza, el de Bellas Artes de Murcia, el Provincial de Huelva y la Universidad de Sevilla, entre otras instituciones, aunque sobre todo destacan las cesiones temporales de obras realizadas por coleccionistas.

En el vestíbulo del imponente Palacio Consistorial se pueden ver los cuadros de gran formato que el artista pintó en su etapa de madurez. Hay paisajes urbanos y algunos de sus cuadros más populares, como Naufragio del Reina Regente, que representa el hundimiento del que en 1895 era el mayor crucero de guerra de la Armada. En él listó los nombres de los marinos cartageneros que perdieron la vida en aquel suceso ocurrido en aguas de Cádiz.

De las paredes del palacete Casa Pedreño cuelgan óleos, acuarelas, dibujos y bosquejos de su etapa sevillana. Destacan los retratos de algunos insignes personajes de la Sevilla de mitad del siglo XIX como el del rector Nicolás Maestre. Pero sobre todo son valoradas sus escenas costumbristas de una Sevilla que se desarrollaba como ciudad y que conocía también un despegue social con iniciativas como la Feria de Abril, en cuya promoción colaboró el pintor.

Virtuoso costumbrista

De aquella época se muestran las obras Lavando en el patio y Vendedora de rosquillas, propiedad de la baronesa Carmen Thyssen-Bornemisza, en las que Wssel de Guimbarda muestra sus preferencias por las escenas tradicionales a las que dota de una luz singular y rompedora en su época. «Es una pintura sumamente simple, pero que no tiene nada que ver con la de otros autores que también tocan temas costumbristas», según el comisario de la exposición.

Con esas escenas pintorescas alcanzó gran virtuosismo, según los expertos, ya que manejaba el pincel con la maestría de un miniaturista, gracias a su técnica refinada y precisa. Las estampas más típicas de la Sevilla que él conoció no centraron todo su trabajo, ya que también adquirió gran notoriedad como retratista, autor de decoraciones murales y pintor religioso.

Esa última faceta se puede entender mejor si se completa el recorrido de la exposición con una visita a la iglesia de la Caridad para admirar las pinturas realizadas por Wssel en el templo propiedad del Santo y Real Hospital de Caridad, donde recibe culto la patrona de Cartagena. En ese edificio, inaugurado en 1893, dejó dos enormes trípticos y varios lienzos, aunque su obra más destacada se encuentra en el camarín del altar mayor. A ambos lados de la imagen de la Virgen de la Caridad están en permanente contemplación los Cuatro Santos de Cartagena y el rompimiento celestial con la Gloria de Dios Padre.

Maquetas de barcos, planos de edificios y piezas de artística loza y cristal de Cartagena ayudan a contextualizar la obra de un artista del XIX cuya obra es más apreciada en todos los rincones del mundo en pleno siglo XXI.

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