Investigadores de Murcia hallan unos marcadores que predicen el rechazo de órganos trasplantados

El grupo que dirige la doctora Rocío Álvarez ha obtenido recientemente el reconocimiento de "excelencia" en la Región y trabaja desde hace años sobre los mecanismos de inducción y de ruptura de "inmunotolerancia"

BALDO CORTÓN-EFE MURCIA

Investigadores murcianos que trabajan en la Arrixaca en el campo de la imnunología han descrito unos "marcadores celulares y moleculares" que pueden advertir con antelación sobre la posibilidad de que un órgano trasplantado sea aceptado o rechazado, informó en una entrevista su directora, Rocío Álvarez.

El grupo que dirige Álvarez ha obtenido recientemente el reconocimiento de "excelencia" en la Región y trabaja desde hace años sobre los mecanismos de inducción y de ruptura de "inmunotolerancia" aplicada no solo al estudio de los trasplantes, sino también en procesos alérgicos y en procesos tumorales.

En cuanto a los citados marcadores se trataría del tipo de moléculas conocidas como "HLA-C" o el estudio de los "subtipos de linfocitos T" en la sangre, los cuales alertarían sobre la iniciación de un proceso de rechazo agudo a un trasplante.

Las moléculas pueden llegar a verse entre 48 y 72 horas antes de que el rechazo clínico tenga lugar, lo que, a su juicio, es una ventaja a la hora de considerar la aplicación de un tratamiento preventivo del rechazo.

Otra ventaja importante es que para su estudio se usan técnicas no invasivas y de fácil determinación en la práctica clínica, "siempre que se establezcan los protocolos adecuados de monitorización postrasplante", afirmó.

El grupo inició sus trabajos en esta línea hace unos 15 años, y sus resultados han sido publicados en revistas especializadas de difusión internacional como "Human Inmunology" "Liver Transplantation" o "Immunogenetics", y actualmente disponen de nuevos resultados en fase de publicación.

La estancia postdoctoral de Rocío Álvarez en los años 80 en el hospital Saint Louis de París, con el profesor Jean Dausset, le puso en contacto con el autor del descubrimiento del sistema HLA (antígenos leucocitarios humanos), que le supuso a este científico galo el ser galardonado con el Premio Nobel de Medicina en 1980.

A su vuelta a España trato de retomar el trabajo que desarrolló en Francia y a partir de 1989 inició los estudios actuales, dirigidos a profundizar en el conocimiento del control de la respuesta que el sistema inmunitario desarrolla para defender el organismo.

El objetivo final era poder llegar a desentrañar los mecanismos íntimos que de manera natural llevan la buena o mala aceptación de un injerto, así como conocer porqué las células cancerosas logran escapar a la vigilancia del sistema inmunitario y consiguen desarrollar tumores.

Indicó que para evitar el rechazo de un trasplante se han empleado tradicionalmente análisis inmunológicos para determinar el grado de compatibilidad HLA entre donante y receptor, lo que permitió reducir considerablemente las formas de rechazo precoz.

Sin embargo, existen otras formas de rechazo de aparición tardía, como el crónico, que puede tener lugar años después de que el paciente haya recibido un órgano, y sobre el que queda mucho por estudiar.

Rocío Álvarez utiliza el símil bélico para hacer comprensible el complejo mundo de la inmunología de forma que ante un ataque al organismo se establecerían varios niveles de defensa, así se refiere a un primer nivel de defensa en el que participarían las células fagocíticas y a las "células asesinas naturales" conocidas como células NK (Natural Killer), que son las encargadas de destruir células tumorales o infectadas por virus, mientras en un segundo nivel más especializado intervendrían los linfocitos T.

A su juicio, el reciente descubrimiento de receptores presentes en células NK que reconocen moléculas de histocompatibilidad, y que regulan la función de estas células, ha abierto una importante puerta para entender nuevos aspectos de la inmunobiología.

Álvarez destacó el carácter multidisplinar de su grupo, en el que colaboran además de Inmunólogos, especialistas en Medicina Digestiva, Cirugía, Alergología y Dermatología, ya un trabajo de este tipo requiere la colaboración de diversos profesionales.

Preguntada por la investigación en Murcia, indicó que un investigador "no se improvisa sino que requiere largos y duros periodos formativos. Además, es una opción profesional muy dura e insuficientemente valorada", concluyó.

La Región de Murcia alcanzó en el año 2007 los 272 trasplantes de órganos y tejidos, la tasa de donación más elevada de la historia, con 58 donantes multiorgánicos, un 38 por ciento más que en el año anterior.