La trampa de Bono

RAÚL SEMPERE DURÁ

Vuelve José Bono al ruedo político y vuelve como es habitual en él con sus frases altisonantes, esta vez, sobre el estatuto de Cataluña.

Hay algo que no cuadra: Bono critica el estatuto catalán y, por otra parte, pide el voto para el PSOE que lo aprobó en el Congreso. ¿Dónde está su coherencia? Quizá es la misma y la misma regla de tres por la que hace dos años declaró rotundamente que abandonaba la política para dedicarse a la familia y ahora está dando mítines.

La palabrería hueca y la españolidad de postín de Bono son una trampa para gente de buena fe que se crea sus cánticos de sirena y su voto acabe sirviendo, como ha pasado en esta legislatura, para negociar con ETA y aprobar, con los independentistas, el estatuto de la «nación catalana».

Antonia Hernández

Ya estoy cansado de que muchos miembros del PP intenten apropiarse malintencionadamente del voto católico. Hacernos creer que los católicos sólo podemos votar al PP es tan falso, y lo han demostrado durante ocho años, como decir que un feto humano no es un verdadero ser humano.

Siempre he votado al PP, pero hasta aquí hemos llegado: ya no me vale lo del voto útil o voto más práctico. A partir de ya votaré siempre en conciencia, puesto que votar no solo es elegir sino también proponer.

El PP ha sido pionero en materias como aborto, píldora abortiva, parejas de hecho, matrimonio gay, etc. Ya estoy harto de votar al mal menor, de ver a Gallardón casando homosexuales, de saber que Esperanza Aguirre financia el 20% de los abortos de Madrid, de ver como en las comunidades madrileña y valenciana fueron los primeros en repartir la píldora abortiva. Ya está bien de engaños.

Votar es proponer. Y mis propuestas como ciudadano no se corresponden con las del Partido Popular.

Por eso a partir de ahora voy a dar todo mi apoyo a un programa electoral que defienda a la persona sobre todo lo demás: el Partido Familia y Vida es el único que nos puede garantizar la defensa del ser humano desde su concepción hasta su muerte natural, es el único que apoyará a la familia en todos los ámbitos sociales y sabrá crear un sistema educativo que garantice la libertad de enseñanza que tan bien refleja la Constitución Española.

Creo que votar en conciencia, con el corazón en la mano y sin estrategias vanas, es la mejor opción para regenerar la política de nuestro país. Ya está bien de que los políticos vayan por un lado y los ciudadanos por otro.

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