«Seré torero mientras viva, y aún después»

Pepín Liria anunció ayer en Madrid su retirada de los ruedos en octubre del 2008, con seis toros en Murcia

FRANCISCO OJADOS
EMOCIONADO. Pepín Liria, ayer, en el Asador Donostiarra de Madrid, donde anunció su retirada como matador de toros. / ERNESTO AGUDO/
EMOCIONADO. Pepín Liria, ayer, en el Asador Donostiarra de Madrid, donde anunció su retirada como matador de toros. / ERNESTO AGUDO

Cerca de las tres de la tarde, Pepín Liria (10-05-1971, Cehegín) reunía ayer a la prensa taurina nacional y regional en el restaurante madrileño Asador Donostiarra para anunciar que la del 2008 será su última temporada vestido de luces. Sentado y con la voz en ocasiones entrecortada por la emoción, el diestro murciano, que el próximo año cumplirá su decimoquinta temporada como matador de toros, dio lectura a una carta escrita con claridad meridiana en la que resumía sus sueños de torero y comunicaba que había llegado el momento del adiós.

El diestro comenzó con un repaso de su trayectoria desde que en su infancia inició su sueño de ser matador en su Cehegín natal, para seguir hablando de los tiempos en que sus ilusiones comenzaban a hacerse realidad. Alusión directa tuvo para su plaza de toros de Murcia, donde, en palabras de Pepín, se le abrieron «las puertas de la gloria y nunca podré pagarle todo lo que he recibido de ella».

Rememoró sus triunfos en las grandes plazas, donde quiere comparecer en el 2008 para despedirse de sus aficiones, con cita explícita en Sevilla, Madrid, Pamplona, Bilbao y las arenas francesas. Pepín se mostró feliz con lo hecho y con el camino andado, y sobre el momento de la despedida declaró que nunca se lo había planteado, ni en los peores momentos, donde las adversidades le animaron a continuar en la lucha hasta conseguir alcanzar el triunfo soñado.

Siguió comentando lo que ha disfrutado durante todos estos años de su profesión, pese a «encontrar algunos obstáculos que no imaginé, pero que también superé». Tras expresar que toda su vida soñó y luchó para ser torero y no dejar de serlo, comentó que «siempre, mientras viva, seré torero, y aún después».

El diestro continuó diciendo que está «seguro de que Pepín Liria sobrevivirá a José Liria, eso me llena de satisfacción. En cuanto al momento en que se planteó por primera vez la retirada de los ruedos, el torero en su carta expresó que «a mediados de la pasada temporada se me pasó por la cabeza; se me ocurrió pensarlo en el momento en que mejor me iba, cuando los triunfos se contaban por corrida. No me costaba ningún trabajo ponerme delante del toro, y disfrutaba con una dulzura especial cuando me vestía de torero». En cuanto a las razones de su despedida, el diestro de Cehegín se preguntó en voz alta «¿por qué?», y contestó: «No lo sé, seguramente por eso: porque estaba en un buen momento y se me ocurrió pensar que algún día tenía que ser, y que mejor era hacerlo en plenitud que cuando no tuviera más remedio».

Gracias a todos

Lo que sí quiso agradecer Pepín fue la ayuda que durante toda su carrera recibió de la prensa, de la afición, de los compañeros de profesión, «a los que admiro», y de todos los que le apoyaron en sus comienzos cuando trabajaba de camarero y soñaba con llegar a alcanzar algún día la gloria del toreo. Para Liria, ésta es una decisión difícil, pero lo que sí tiene claro es que «con mi anuncio estoy haciendo feliz a mi familia, tanto como hijo y como hermano, y como padre a mis dos hijas, que son lo más maravilloso del mundo».

Sobre el planteamiento de la temporada de despedida, el torero murciano manifestó que será de «respeto a la profesión, con el deseo de estar en todas las plazas donde he triunfado, y con la intención de ser fiel a mi historia y a mi realidad». En cuanto al fin de fiesta, el matador de Cehegín se encerrará con seis toros en la plaza de La Condomina, en octubre del 2008, corrida que ha preparado junto a su apoderado, Ángel Bernal, y en la que los beneficios serán para los niños enfermos de cáncer y varias asociaciones benéficas de Murcia.

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