La maldición del Cartagonova, en recesión

El actual éxito de ex albinegros como Natalio, Serrán, Marco, Cabrero, Sabino o Rivas varía la nefasta tendencia que hacía que las carreras de los jugadores que salían del Efesé se hundieran en picado

FRANCISCO J. MOYA
La maldición del Cartagonova, en recesión

Hubo un tiempo en el que todo jugador que vestía la camiseta del Cartagena, incluso del Cartagonova, sufría una especie de maldición que hacía que su carrera deportiva cayera en picado. El 99% de los que se marchaban del Efesé bajaban un peldaño su condición y eran incapaces de remontar el vuelo. Muchos habían llegado a Cartagena con el cartel de grandes nombres de la categoría.

Desde que Walter Pico (ahora aprendiz de entrenador en Argentina) llegara en diciembre de 1999, de la mano de Quique Pina, a un Cartagonova aún herido por el cordobazo de junio de ese mismo año, hasta que Loreto se marchara al Orihuela en enero de 2005 con 4 goles en 39 partidos con el Efesé, pasando por hombres como, por ejemplo, Isach, Fran Nogueira, Nacho García, el meta Iñaki, Jordi Ocaña, Levato, Zanello, Kobistyjc o Loco Islas, la mayor parte de los jugadores que vinieron a dar el salto de categoría con el Cartagena se estrellaron.

Y lo que fue peor para ellos: desde que salieron de la entidad albinegra jamás volvieron a tener la oportunidad de jugar en un equipo puntero de Segunda B ni, por supuesto, llegar a la tierra prometida del fútbol profesional.

Esto pasó con la mayor parte del Cartagonova de Florentino Manzano (a excepción de algunos destacados futbolistas del primer proyecto de Aranguren, como el meta Almunia, Carpintero, Edu Serrano, Juan Carlos o el goleador Keko) y después con el de Oliver, así como con los integrantes de las dos primeras plantillas que diseñaron Pepe Murcia y Daniel Golpe para Paco Gómez.

Un trampolín

Pero esta nefasta tendencia, considerada como una maldición por mucha gente, ha dado un importante giro en los dos últimos años. El ejemplo que mejor ilustra este cambio es el del extremo valenciano Natalio, a quien su excelente campaña en la 2005-06 con el FC Cartagena de Juan Ignacio Martínez le sirvió para volver al Castellón con mucha experiencia, lo que fue antesala de su salto con el Almería a la Primera División, una categoría en la que también ha debutado el defensa Albert Serrán, quien ese mismo año tuvo pocos minutos en el Efesé por el buen rendimiento de Leo. Pero ha salido ganando con su vuelta al Espanyol B, conjunto del que es capitán y que alterna con el primer equipo que entrena Valverde.

También le va bastante bien a la mayoría de los futbolistas que no fueron renovados por el club cartagenero el pasado verano para recalar en otros clubes de Segunda B. Cabrero, Teo, Marco y Elías son básicos en el esquema de la Ponferradina, líder destacado del grupo II.

Por su parte, Sabino empieza a recuperar en Mérida el olfato goleador que perdió en el Efesé en los últimos meses, mientras que Iosu Rivas ya se ha hecho un hueco en el once del potente Pontevedra.

En Merino y Óscar Rodríguez recae todo el peso defensivo del Portuense de Orúe. Galdós y Óscar Rico no destacan en Guijuelo y Lorca pero, al menos, tienen más minutos que en Cartagena.

Asimismo, hombres que apenas brillaron en Cartagena, como Conget, Ortega, Luismi Loro, Vergara o Roberto Camacho, se han convertido en jugadores fundamentales en sus actuales equipos.

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