Prórroga en el Mundial

Dennis recurrirá a la FIA y asegura que la culpa del fracaso de su equipo la tiene «el mundo de internet»

JOSÉ CARLOS CARABIAS
HAMILTON. El piloto de McLaren, muy desilusionado al final de la carre del domingo en Interlagos. / REUTERS/
HAMILTON. El piloto de McLaren, muy desilusionado al final de la carre del domingo en Interlagos. / REUTERS

El asunto rozó de lejos a Kimi Raikkonen, inesperado brillante campeón del mundo. Entre caipirinha y caipirinha, el finlandés degustó su título como merecía la ocasión: fiesta a lo grande. No se tienen noticias de que cubriese la noche con alguna de sus genialidades -disfrazado de gorila, como hizo hace poco- durante el tiempo que permaneció en la discoteca Pachá de Sao Paulo, en la macro-reunión que organizaron los chicos de Red Bull. Raikkonen, como Massa, Barrichello, Rosberg y otros, prefirieron apurar la noche sin pensar en el tema que flotaba en el ambiente: la reclamación de McLaren al campeonato que ganó el nórdico para Ferrari.

«De este día se hablará dentro de cien años», aseguró el presidente de Ferrari, Luca Cordero de Montezemolo, al mando de un país que siente la Scudería como algo propio, intrínseco al espíritu italiano.

McLaren lanzó al aire que tiene previsto recurrir la sentencia de los comisarios de la Federación Internacional (FIA) acerca de la penúltima añagaza de un año insoportable en los tribunales deportivos del automovilismo.

Durante la carrera de Interlagos los jueces investigaron irregularidades en el combustible utilizado por los monoplazas de Williams y BMW Sauber, pero decidieron no penalizarles.

La anomalía se basa en la temperatura del combustible de los cuatro bólidos, que supuestamente habría dado ventaja frente a los demás. Según la normativa de la FIA, la temperatura de la gasolina nunca debe ser más de diez grados inferior respecto a la temperatura ambiente. Una muesca más de la evidencia que casi nadie discute: el dopaje en la F1 está en los coches.

Nico Rosberg acabó cuarto con su Williams, mientras los pilotos de BMW, Robert Kubica y Nick Heidfeld, acabaron en quinta y sexta posición respectivamente. Si la FIA hubiese descalificado a estos coches, Hamilton -séptimo en Brasil- habría ganado el Mundial.

Alonso, que el viernes estará en los Premios Príncipe de Asturias con Michael Schumacher, declaró al respecto: «Si Hamilton gana por esto se me caería la cara de vergüenza, sería una falta de respeto. Terminarían de hundir este deporte. Sería un escándalo».

Lo cierto es que su todavía equipo ha masticado con muy malas trazas la derrota. Y en sorprendentes declaraciones que ayer publicaba la edición digital de la Gazzetta dello Sport, Ron Dennis culpaba del cisma en su equipo a

las páginas web: «He dicho y sigo diciendo que internet ha reactivado la vida, pero es una fuente de información sin ningún control. No critico a todos los medios, pero es muy difícil convivir en una situación de este género. No te puedes pasar toda la vida desmintiendo cosas que salen en internet. Y al final esto crea presión al equipo».

El patrón de McLaren, que vive un momento muy complicado después de perder los dos títulos del Mundial 2007, manifestó que «con esto no quiero decir que la presión haya influido sobre los problemas deportivos que tuvimos en Sao Paulo. Creo que la escuadra había reaccionado bien durante todo el año».

«Un estrés inútill»

El presidente de Ferrari aseguró el domingo que McLaren pierde el tiempo con esta estratagema. «Es un estrés inútil», dijo Montezemolo. La temporada ha sido especialmente cargante con los comisarios de la FIA de por medio. Una buena parte de las calificaciones y carreras, sobre todo en el tramo final de la temporada, han tenido que pasar la revisión siempre pelma de los árbitros antes de ser admitidas como definitivas. Y de continuo, una nueva norma cada fin de semana.

Ron Dennis posee el 15% de la compañía McLaren, la misma cantidad que Mansour Ojjeh, su gran socio. Ambos vendieron el pasado año parte de sus acciones al reino de Bahrein, que compró el 30% de la sociedad. El restante 40% pertenece a Mercedes.