«Nuestro local estaba a reventar»

JOSÉ OTÓN

Las cafeterías y bares de la Región vibraron el domingo con Fernando Alonso mientras que los cines se encontraron con sus salas vacías durante dos horas. España vivió pegada al televisor el último Gran Premio de Automovilismo de Brasil, el domingo por la tarde. Los números son escalofriantes: 8.500.000 de espectadores, más del 50% de la cuota de pantalla y el honor de ser el programa más visto del año. La salida fue sin duda el momento más visto por una afición que en muchas ciudades incluso saltó a la calle para apoyar al piloto asturiano en la obtención de su tercer título mundial. Pero este evento, lejos de afectar a un sector tan sensible como la hostelería, benefició a todos los bares y cafeterías de la Región que sintonizaron en televisión la última gran guerra entre Hamilton y Fernando Alonso. La hora, las 18.00, fue una bendición para todos los negocios de este ramo puesto que no coincidió ni con la hora de la comida ni con la de la cena, la más temida para los hosteleros.

Los establecimientos que se convirtieron en una auténtica fiesta fueron los locales que optaron por poner una pantalla gigante o una televisión de grandes dimensiones. Para Rosa, camarera del Pub Genil, la gente salió más a la calle: «Los domingos siempre tenemos fútbol y acude mucha gente. El pasado domingo estuvo muy lleno». Para Agustín, gerente de la cafetería Anfis, el fenómeno Alonso llevó más gente a la calle: «Había más gente de la habitual en la cafetería. El horario era muy bueno porque no perjudicaba a ningún negocio de la hostelería. Ojalá hubieran sido todas las carreras a la misma hora».

Nancy di Salvo, encargada del Pub Kennedy, ubicado en el centro de Murcia, es de la misma opinión que sus colegas: «A la gente le gusta concentrarse para ver este tipo de eventos. Nuestro local estaba a reventar. La gente siguió más a Alonso que los partidos del Real Madrid o los de la selección española».

Ante este tipo de acontecimientos, el que suele salir perdiendo es el cine. «En el pase de las 17.00 horas no hubo nadie a pesar de que siempre hay lleno cada domingo. En el pase de las 20.00 horas el cine recuperó su ritmo normal», comentaba Shaila, taquillera del cine Las Velas de Los Alcázares. Para José Martínez, operador del Cine Rex de Murcia, el bajón no fue tan espectacular: «Depende mucho de la película que tengas en cartelera. El automovilismo no ayudó a la gente a venir aunque nosotros no lo notamos especialmente». Para Ana, taquillera de los cines Mandarache de Cartagena, el bajón coincidió con la salida del Gran Premio: «Se notó mucho en los pases de las 18.00 y 19.00 horas».