La ruta del agua recupera acequias y molinos para las visitas turísticas

Tendrá tres recorridos que unirán el centro con el Esparragal y la ermita del Niño El director general de Bellas Artes destaca el valor etnográfico del proyecto

T. M. M.
VISITA. El primer edil y el director general de Bienes Culturales, en el castillo. / LA VERDAD/
VISITA. El primer edil y el director general de Bienes Culturales, en el castillo. / LA VERDAD

Recuperar como atractivo turístico y patrimonial aquellos elementos que forman parte de la cultura de regadío y abastecimiento público en el municipio. Este es el objetivo del proyecto La ruta del agua que se va a poner en marcha en Puerto Lumbreras y que ayer fue presentado por el director general de Bellas Artes, José Miguel Noguera, y el alcalde Pedro Antonio Sánchez.

Sánchez explicó que la finalidad de esta iniciativa es «poner en valor los diferentes recorridos naturales del agua, lo que implica la recuperación de los elementos patrimoniales que la integran, la mejora de su entorno y la adecuación de diferentes itinerarios para que puedan ser disfrutados, tanto por la población local como por los visitantes del municipio».

Según un estudio realizado por la Dirección General de Bellas Artes y Bienes Culturales, los recursos patrimoniales de interés en la definición de la rRuta del agua del municipio son más de cincuenta, compuestos por acequias, molinos, balsas, fuentes, aljibes, grutas y abrevaderos, además de terrazas de cultivo con riego por inundación. Este estudio persigue conocer e identificar los elementos y recursos más relevantes y su estado, así como definir tres rutas «altamente significativas por su relación con la cultura del agua en el municipio».

En palabras del director general, el avance de resultados del estudio apuesta por la definición de tres recorridos. El primero de ellos transcurriría por el núcleo urbano de Puerto Lumbreras, conectando el Castillo de Nogalte hacia la rambla del mismo nombre con la acequia de Los Molinos, salpicada por construcciones como el Molino de Jerez y el singular acueducto que conducía el agua hacia otros molinos del entorno.

Otro recorrido conectaría Puerto Lumbreras con el núcleo del Esparragal, en un trayecto por el mundo rural que permitirá conocer las características de los aljibes medievales de la zona, o acercarse a la Torre de los Moros, desde la que parece que se organizaba en otros tiempos la distribución de caudales.

Por último, el recorrido más natural del agua se aproximará hasta la ermita del Niño, para acceder desde allí a la rambla de Béjar, en la que permanecen importantes rastros de los caminos del agua: fuentes, acequias, balsas y molinos salpican el suave ascenso hacia las Peñas de Béjar.

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