Un oso se convierte en la gran atracción del mercado de época

ROCÍO GONZÁLEZ
UNA ESTRELLA LLAMADA TIMA. Un joven y un niño se fotografían con el animal. / J. C. CAMPOY / AGM/
UNA ESTRELLA LLAMADA TIMA. Un joven y un niño se fotografían con el animal. / J. C. CAMPOY / AGM

El mercado de época, que cada año se sitúa junto al campamento festero, cerrará esta noche sus puertas después de haber recibido a cientos de visitantes atraídos por los productos artesanales, las actuaciones que ofrece y su gastronomía tradicional.

Los comerciantes reconocen que tuvieron la oportunidad de cerrar sus respectivos puestos anoche, pero decidieron continuar también el último día de fiestas, porque había bastante gente.

Este año, el éxito del mercado de época se debe, sobre todo a que, desde que el jueves se puso en funcionamiento, centenares de curiosos se han acercado día a día para ver a Tima, un oso amaestrado que reconoce hasta doscientas palabras y ha estado haciendo exhibiciones tanto en el campamento como en el mercado medieval.

A parte del animal, bailarines, actores mimos y malabaristas han animado con sus actuaciones la feria medieval.