El fiscal rebaja en dos años la pena que pide por un intento de homicidio en Montealegre

El Ministerio Público pide cuatro años de prisión para el acusado porque considera que la cuchillada se dirigió a órganos vitales La defensa pide que se considere como un delito de lesiones porque no hubo intención de matar, con el atenuante de embriaguez

ELÍAS JIMÉNEZ
ACUSADO. Un momento de la declaración del inculpado ayer en la Audiencia Provincial. / M. PODIO/
ACUSADO. Un momento de la declaración del inculpado ayer en la Audiencia Provincial. / M. PODIO

El fiscal rebajó ayer en dos años la pena de prisión que pide para un ciudadano de nacionalidad ecuatoriana por lo que considera un intento de homicidio ocurrido en noviembre del 2006 en Montealegre del Castillo. El juicio, celebrado ayer en la Audiencia Provincial de Albacete, quedó visto para sentencia tras declarar el acusado, la víctima, uno de los testigos y una médico forense, ésta última a través de videoconferencia.

El acusado, A.A.G.G., reconoció en su declaración que había estado bebiendo desde media tarde y que ya por la noche se encontró con la víctima en un pub de la localidad donde estuvieron tomando unas copas y charlando, con otros amigos del agredido. Admitió también que hubo una pelea a la salida de otro disco pub al que se trasladaron posteriormente pero aseguró que se marchó a su casa tras la discusión verbal que se saldó, según sus palabras, con varios empujones. Según la versión del acusado, se marchó a casa y estaba preparando plátano para cocinarlo con el cuchillo de grandes dimensiones cuando la víctima de la supuesta agresión se dirigió hasta su domicilio por lo que él bajó, sin dejar el cuchillo, hasta la calle.

Cuando se dirigía al agredido «pensó que le iba a atacar con el cuchillo y lo agarró por la hoja», afirmó en su declaración ante la sala, donde negó que tuviera intención alguna de agredir y menos de causar la muerte al que dijo que había sido amigo suyo. Algo distinta fue la versión ofrecida por la víctima que aseguró que tras la pelea a las puertas del bar el acusado le amenazó con matarlo y se dirigió a su casa a por un cuchillo.

Según sus palabras A.A.G.G. regresó con un cuchillo de grandes dimensiones y se abalanzó sobre él para tratar de herirle a la altura del abdomen, momento en el que agarró la hoja del cuchillo para tratar de defenderse. Entre la víctima y los dos amigos que le acompañaban le arrebataron el cuchillo al supuesto agresor y lograron detenerle hasta que se personó la Guardia Civil, aunque el acusado argumenta que se interesó por la herida y que incluso le pidió perdón, extremo que incluso confirmó el agredido.

Una pelea

Otro de los testigos, amigo de la víctima y que se encontraba con él en el momento de los hechos, reconoció que tras la discusión los dos se habían enzarzado en una pelea a puñetazos, aunque aseguró no recordar con exactitud si el acusado había amenazado de muerte a la víctima.

Como consecuencia de la agresión la víctima, sufrió heridas en ambas manos, y en una de ellas precisó de seis puntos de sutura.

Tras escuchar todas las versiones, el representante del Ministerio Público rebajó la pena que pedía para el acusado por considerar que se ajustaba «más a la realidad de lo sucedido», aunque rechazó que se le aplicara ningún tipo de atenuante por consumo de alcohol o por arrepentimiento.

Por ello, el fiscal pidió para el acusado la pena de cuatro años de prisión en lugar de los seis iniciales que había solicitado.

La petición de la defensa fue distinta, ya que pretende que se declare al acusado culpable de un delito de lesiones consumado, pero nunca de intento de homicidio porque aseguró que en ningún momento hubo intención de matar ni de atacar órganos vitales. Además, aseguró que la acometida con el cuchillo fue de escasa entidad, que no había quedado acreditado que se dirigiera a ningún órgano vital, que desistió de su actitud cuando la víctima agarró el cuchillo, que no había una enemistad previa entre ellos, «que incluso se habían estado tomando unas copas unos momentos antes» y que luego se interesó por el estado de salud del agredido.

El abogado de la defensa pidió además que se aplicara como eximente o atenuante la importante ingesta de alcohol que había llevado a cabo el acusado «que había estado bebiendo desde las seis de la tarde (cuando los hechos ocurrieron cerca de las seis de la mañana), por lo que está claro que los hechos no se habrían producido de no haber mediado el alcohol de por medio».