Ya son 1.000 las mujeres asesinadas por violencia machista desde 2003

Ya son 1.000 las mujeres asesinadas por violencia machista desde 2003

En territorio murciano se han registrado 29 feminicidios, lo que supone casi el 3% de todos los crímenes

Marta Semitiel
MARTA SEMITIEL

Ayer se encontró el cadáver de una mujer enterrado en el jardín de Jaume Badiella, el detenido por la desaparición de Mónica Borrás, una mujer de 49 años a la que se vio por última vez el 7 de agosto del año pasado en Terrassa (Barcelona). De confirmarse que ese cuerpo es de Mónica, ya serían 1.001 las mujeres muertas a manos de sus parejas o exparejas, maridos, novios, amantes o compañeros sentimentales, desde que en 2003 se empezasen a contabilizar de forma oficial cada una de estas muertes.

Casi el 3% de esas mil historias trágicas de violencia machista sucedieron en la Región de Murcia. El primer caso ocurrió en Molina de Segura el 18 de marzo del año 2003, cuando Inmaculada Coll Martínez murió estrangulada a manos de su novio, quien días antes había amenazado con matarla si rompía la relación. Tras asesinarla, se ahorcó. Los dos cadáveres fueron descubiertos por el hijo de Inmaculada, de 10 años, al regresar del colegio. El último caso ocurrió el 9 de mayo de este año, cuando María Lourdes, de 42 años, fue también estrangulada por su expareja en la calle Pedro Nieto de Torre Pacheco. Agentes de la Policía encontraron su cuerpo sin vida sobre la cama, en su casa, desnuda y con una rosa en el pecho. Unas amigas la echaban en falta en el trabajo y la policía entró por una ventana al domicilio porque nadie abría la puerta. El asesino fue detenido a las 9.20 horas del día siguiente en el aeropuerto de Alicante con un billete a Ecuador, a punto de embarcar. La víctima lo había denunciado diez años antes y las medidas de protección habían prescrito.

Cifras destacadas

661
de las mujeres asesinadas eran españolas, mientras que 321 fueron extranjeras.
200
de los agresores se suicidaron tras cometer los crímenes y 134 de ellos lo intentaron.
668
de los hombres que asesinaron a mujeres son de nacionalidad española y 317 extranjeros.

Esos son solo dos de los 29 casos de asesinadas a manos de sus parejas en la Región desde 2003. Pero tal como se escucha en las manifestaciones contra este tipo de violencia, que se celebran de forma ineludible cada 25 de noviembre en España, 'no están todas las que son'. Las que mueren a manos de sus familiares, las que asesinan hombres que no mantenían relaciones con ellas, las que matan por la calle mientras las asaltan para violarlas, incluso a las que agreden pero no mueren, todas ellas también son víctimas de violencia machista, pero sus nombres no figuran en la lista. No están en ella Diana Quer ni Laura Luelmo, por mencionar casos conocidos. Tampoco están las prostitutas sin nombre a las que matan sus clientes.

A la lista oficial se han sumado 25 nombres en lo que va de año -uno más si al final resulta que el cadáver del jardín de Badiella es el de Mónica Borrás. Incluso tres más. Pues podrían sumarse los casos, todavía en investigación, de la paraguaya Romina Celeste, asesinada en Lanzarote a principios de año, y el de Lisbete, la joven de 29 años a la que mataron en Ayamonte (Huelva). Solo el 12% de esas 25 había denunciado.

Tampoco están en esa lista los hijos e hijas que han quedado huérfanos y que también son víctimas de este tipo de violencia. En total son 245 los menores que se han quedado sin madre en España desde 2013: 42 ese año, 43 en 2014, 51 en 2015, 29 en 2016, 26 en 2017, 39 en 2018 y 15 en lo que va de 2019.

Los niños son el arma

Los agresores utilizan la violencia contra los niños para atacar a sus parejas o exparejas. España solo registra los asesinatos de los niños como violencia de género desde 2013. Desde entonces, han sido asesinados 28 menores. El año más cruento fue 2008, con 76 víctimas mortales, y en cuatro años más se superaron los 70 asesinatos de niños para hacer daño a sus madres: 73 en 2010, 71 en 2003, 72 en 2004 y 71 en 2007.

En 2005 los maltratadores mataron a 57 mujeres, 69 en 2006, 56 en 2009, 62 en 2011, 52 en 2012, 54 en 2013, 55 en 2014, 60 en 2015, 49 en 2016, 51 en 2017, 47 en 2018 y 25 en lo que llevamos de 2019.

Según datos de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, 661 de las mujeres asesinadas eran españolas y 321, extranjeras. En 18 casos no consta la nacionalidad de las víctimas. El 64% de ellas convivían con su agresor: 645 compartían casa. En total, 608 de las asesinadas mantenían una relación con su verdugo, 225 la habían roto y 168 estaban en fase de separación. Casi 6 de cada diez víctimas no habían denunciado al maltratador, 208, sí, y en 201 casos no consta si lo hicieron.

Aunque los especialistas que trabajan en la recuperación de mujeres que han sufrido malos tratos en algún momento de sus vidas inciden en que no hay un perfil, en que la violencia machista afecta a todas las mujeres sin depender de su nacionalidad, clase social o nivel de estudios, de las 1.000 asesinadas, la mayor parte pertenecen a los grupos de 21 a 30 años (202 mujeres), de 31 a 40 (273) y de 41 a 50 (222).

Entre las más jóvenes

En cuanto a las más jóvenes, las víctimas mortales menores de 17 años suman diez casos y 33 tenían entre 18 y 20 años. Entre las más mayores, 119 estaban entre los 51 y 60; 72 tenían entre 61 y 70; 48 mujeres estaban entre los 71 y 84; 6 eran mayores de 85 años y en 15 casos no consta la edad.

En cuanto a la comunidad autónoma en la que tuvieron lugar los crímenes, Andalucía encabeza el listado con 199 asesinatos, seguida de Cataluña (153), la Comunidad Valenciana (128) y la Comunidad de Madrid (106). Siguen, por orden, Canarias (66), Galicia (59), Castilla y León (49), Castilla-La Mancha (44), País Vasco (35), Baleares (34), Murcia (29), Aragón (27), Asturias (26), Navarra (12), Extremadura (12), Cantabria (8), La Rioja (6), Melilla (5) y Ceuta (2).

En cuanto a los hombres que le quitaron la vida a estas mil mujeres, 668 eran españoles, 317 extranjeros y en 15 casos no consta la nacionalidad del agresor. Un total de 200 se suicidaron tras cometer el crimen y 134 de ellos lo intentaron.

Según el Observatorio contra la violencia doméstica y de género del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), en 2018 se presentaron 166.961 denuncias -un 0.4 % más que el año anterior- y en sus registros había 158.590 mujeres víctimas de violencia machista -un 0,2% más-, siendo el 68,5 % españolas.

Siete de cada diez denuncias las interpusieron las propias víctimas, un 15% fue el resultado de la intervención directa de la Policía, un 9% se realizaron a través de partes de lesiones al juzgado y un 4% las presentaron familiares de las mujeres.

Según registró el Observatorio, las víctimas aún recurren a la dispensa de la obligación legal de declarar: lo hicieron 17.347 veces, un 10,94% del total. Los juzgados dictaron 50.370 sentencias, de las cuales el 70,45% fueron condenatorias, el máximo histórico. Un total de 249 menores fueron juzgados por delitos en el ámbito de la violencia contra la mujer y se impusieron medidas en 230 de estos casos.

Las cifras continúan y la lucha para erradicarlas también. Según un estudio de la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género sobre el tiempo que pasan las víctimas sin verbalizar su situación, tardan una media de 8 años y 8 meses en denunciar a su agresor o en pedir ayuda desde que comienzan a sufrir malos tratos. Las casadas, más de 12 años. Con el Sistema de Seguimiento Integral en los casos de Violencia de Género (VioGén), las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado evalúan la situación de las víctimas, que a 31 de mayo ascendían a 495.095. Hasta esa fecha había registrados 548.234 casos en VioGén, de los que 57.935 estaban activos.

Inmaculada Coll. 18.03.2003 La mató en Molina de Segura y, después, se ahorcó

A sus 28 años, Inmaculada Coll murió a manos de su novio, Luis Julio Sánchez, en Molina de Segura. Ella fue la primera víctima de la Región que entró al registro de mujeres asesinadas por sus parejas. Quince días antes de su muerte, ella había alertado a la Policía Nacional de las reiteradas amenazas, pero no quiso formalizar la denuncia. Después de matarla, Sánchez se colgó de una cuerda.

Francineide. 07.06.03 Acuchillada por la espalda y sobre un charco de sangre

Una compañera de piso encontró muerta, sobre un charco de sangre y con un cuchillo clavado por la espalda, a Francineide, de 39 años. En la vivienda, ubicada en la pedanía murciana de Beniaján, vivían ellas dos y la pareja de la víctima, de quien no trascendió su identidad.

Susana Beatriz Pascal. 09.10.03 Estrangulada en el ascensor de su vivienda

Los vecinos hallaron el cuerpo sin vida de Susana Beatriz, de 30 años de edad, en el ascensor del edificio donde residía, en Torre Pacheco. Su marido, William M., preso de los celos tras una disputa, la llevó hasta allí dándole golpes. Pulsó el botón de parada del elevador y utilizó un trozo de cuerda para estrangularla. Luego se cambió de ropa para disimular y escaparse, pero la Guardia Civil lo detuvo. Dejó sin madre a sus tres hijos, una chica de 16 y dos gemelos de 7 años.

Ana María 05.07.04 Tres días de encierro y golpes hasta la muerte

La víctima más joven de la lista, Ana María, tenía 15 años cuando murió a manos de su novio, Ramón M. M., un chico de 18 años y tremendamente celoso que, al saber que ella había tenido otras relaciones anteriores, la maltrató hasta matarla. Durante tres días la tuvo encerrada en una casa de Barriomar. Su cuerpo presentó más de cien golpes, muchos de ellos recibidos con una cadena recubierta de goma, de las que se utilizan para aparcar las motos. Cuando Ramón se dio cuenta de que había matado a Ana María, llamó a un vecino y le pidió que avisase a la Policía.

Sandra Lorena. 30.07.04 Con la excusa de ver al hijo que tenían en común

A sus 40 años, Sandra Lorena murió acuchillada por su exmarido en Las Torres de Cotillas. Edwin, de 39 años, se presentó el 30 de julio en casa de los padres de Sandra con la excusa de ver al hijo que ambos tenían en común, de 16 meses. Nadie sospechó que Edwin ocultaba un cuchillo. Se metió en la habitación de su esposa y la acuchilló. Después huyó, hasta que fue detenido unos días más tarde.

Suxia Sun. 14.10.04 Cuatro puñaladas con un cuchillo de cocina

Este caso sucedió en Cartagena. En la calle Jara fue donde murió asesinada Suxia Sun, de 52 años y nacionalidad china. Su verdugo, Yongkuan H., tenía una esposa y tres hijos en China. Ambos discutieron porque este les había enviado 4.000 euros sin consultar a Suxia. Horas después, la disputa se acabó con cuatro puñaladas con un cuchillo de cocina: una en el vientre, otra en el costado y dos más por la espalda. El asesino declaró estar en mitad de un «arrebato» y bajo la influencia del alcohol.

Emilse T. T. 25.12.04 Con denuncia y orden de alejamiento

Armando R. A. asesinó a cuchilladas a su novia, Emilse T. T., de 21 años, sobre las ocho de la tarde del día de Navidad. Un mes antes y tras romper la relación, ella le había denunciado por acoso y agresión. El 7 de diciembre, el juez había dictado una orden de alejamiento. Ninguno de estos antecedentes le impidieron sorprender a Emilse en el piso de la anciana a la que ella cuidaba, en el centro de la ciudad de Murcia, donde acabó con su vida.

Jenny Patricia Aylla. 10.01.05 «O es para mí o de nadie», advirtió su expareja

Eduardo Ramón mató a su expareja, Jenny Patricia Aylla, de 41 años, asestándole cinco cuchilladas por el pecho, el costado izquierdo, la frente y la nuca. Él había ido a buscarla a La Fica, donde ella pasaba la tarde con unas amigas. De camino a su casa, le pidió que volviera con él, pero ella se negó. En plena calle y con el corazón atravesado, literalmente, Jenny Patricia se desplomó. Unos días antes, su asesino le había dicho a sus amigos que ella era para él o para nadie.

Amina. 20.02.05 La apuñaló al creer que estaba con otro hombre

La muerte de Amina a manos de su marido conmocionó al municipio de Molina de Segura, pues ella era muy apreciada por sus vecinos y compañeros de trabajo de la fábrica de conservas donde se ganaba la vida. La víctima tenía 31 años cuando su pareja, Abderrahmane L.Z., la apuñaló, preso de los celos, al creer que ella salía con otro hombre. Momentos antes de morir, ella hacía las maletas para irse de casa, pero él la sujetó por el cuello y le clavó un cuchillo por la espalda una sola vez.

Lydia Conesa. 30.01.06 Agonizó en el suelo durante cuatro horas

Después de meses de acoso telefónico, José M. P. cumplió sus amenazas y mató a Lydia Conesa, su expareja de 25 años, en una calle de Cartagena. Tras intentar asfixiarla, la sacó del coche a rastras para inmediatamente golpear su cabeza varias veces contra un bordillo. Se acercó a ella y oyó que aún respiraba. Pero la dejó tirada en la calle, con la cabeza en la acera y el resto del cuerpo bajo la rueda de la furgoneta en la que ella llegó a la cita. Media hora después, el asesino entró a trabajar. Ella agonizó en el suelo durante cuatro horas.

Ana María. 16.03.06 Apaleada en la cabeza al pedir la separación

Una discusión conyugal desencadenó la ira de G. A. E., de 67 años y natural de Mallorca, que golpeó a su esposa Ana María, de 59 años, en el interior del domicilio de ambos, situado en la calle Paloma del Barrio Peral, en Cartagena. La víctima había pedido la separación a G. A. E., y por ello, él cogió un palo de madera y le propinó varios golpes en la cabeza. Fue un hijo del matrimonio quien salió a pedir ayuda y los vecinos llamaron al 112. Aunque llegó con vida al Santa María del Rosell, Ana María murió a causa de los golpes, con una gran brecha en la cabeza.

Patricia. 19.06.06 «Fue ella quien me pidió que la matara»

Según sus vecinos de Mazarrón, Patricia, de 68 años, estaba enferma y no podía valerse por sí misma. Su marido, también anciano y de quien no trascendió la identidad, la estranguló e intentó intoxicarse después con gas. Fueron los vecinos quienes alertaron al 112, cuyos sanitarios reanimaron al anciano. En su declaración voluntaria, este dijo que fue ella quien le pidió que la matara «porque no soportaba los dolores de espalda que sufría desde hace tiempo». Al parecer, el plan era morir juntos.

Asesinada delante de su hija de 16 años

Con antecedentes por malos tratos y con una orden de alejamiento que le prohibía acercarse a la víctima, H. M. asesinó a cuchilladas a Isabel Zapata, de 43 años y vecina de La Aljorra (Cartagena). Dos puñaladas fueron suficientes para quitarle la vida a la que había sido su novia durante nueve años. Los hechos ocurrieron ante la hija de la víctima, de 16 años de edad, que salió a la calle a pedir auxilio. Isabel agonizó durante diez minutos y murió camino del hospital.

Mª Ángeles García. 09.07.07 Degollada por su marido en Jumilla

María de los Ángeles García, de 30 años, murió degollada por su marido, David Soriano, en presencia de la hija mayor, de tres años, que ambos tenían en común. La pequeña, de 11 meses, no estaba en casa. El matrimonio se encontraba en vías de separación y la víctima había puesto, seis meses antes, una denuncia por malos tratos. Después de cortarle el cuello a la que todavía era su esposa, Soriano llamó al 112 para informar de lo sucedido. Media hora después la Guardia Civil se lo llevaba detenido.

Mª Dolores. 25.01.08 El asesino llevó el cuerpo sin vida de la víctima a comisaría

María Dolores, de 53 años, murió a cuchilladas a manos de su marido, de quien no trascendió la identidad. Tras apuñalarla, echó el cuerpo sin vida al coche y lo llevó a la comisaría de la plaza Ceballos, en Murcia, donde confesó el asesinato.

Josefa Serrano. 11.07.08 Acuchillada en su domicilio junto a sus dos hijos

Después de escribir una carta en la que explicaba estar agobiado por las deudas, Juan Pérez mató a cuchilladas en mitad de la noche a su esposa, Josefa Serrano, de 39 años, y a sus dos hijos, de seis y cuatro años. Tras el parricidio, llamó al 091 para confesar y entregarse. Pero cuando los agentes llegaron a su casa, ubicada en Yecla, él mismo se suicidó pegándose un tiro con una escopeta.

Elisabeth. 01.10.08 El agresor disparó a su pareja y a una amiga de esta

Rodrigo C. era cabo primero de la brigada paracaidista de la base de Alcantarilla. Utilizó su arma reglamentaria para matar de un tiro en la cabeza a su pareja, Elisabeth, y a una amiga de esta, Vanessa, que quedó herida de gravedad. Al parecer, Elisabeth había hecho las maletas y pretendía abandonar a Rodrigo, que también era su supuesto proxeneta.

Martha Lidia Fuentes. 02.11.08 Mata también a la mujer que intentó defenderla

Joaquín, de 74 años, se resistía aceptar que Martha Lidia dejase la relación que mantenía con él y decidiera mudarse a otro municipio. Se presentó en la casa en la que esta cuidaba de un anciano, ubicada en Abarán, y la mató a chuchilladas, llevándose también por delante a Antonia, una compañera de trabajo de la víctima que fue la primera en morir, al intentar frenar al agresor.

Mª Estrella Baena. 28.07.09 Le pegó dos tiros porque se quería separar

Antonio Cañavate le pegó dos tiros a su mujer, María Estrella Baena, de 48 años de edad, al ser incapaz de aceptar que ella quisiera separarse y romper el matrimonio. El crimen ocurrió en el domicilio conyugal, ubicado en Los Barreros, en Cartagena. Tras asesinarla, él se pegó un tiro en la cabeza. «Si salgo de esta casa, será con las piernas por delante, pero antes saldrá ella», solía decir Antonio, según contaron los vecinos. Fue un hijo de ambos quien los encontró a ambos muertos en la casa familiar.

Graciela Butrón. 26.08.09 La tiró por la ventana desde un segundo piso

Aunque durante todo el procedimiento judicial Javier E. M. T. dijo no ser responsable de los hechos, las investigaciones policiales determinaron que estaba junto a su pareja, Graciela Butrón, de 27 años, en el momento de su muerte. Según los informes, Javier le había pegado para, después, tirarla por la ventana del segundo piso en el que vivían en Molina de Segura.

Antonia González. 11.05.10 «No entréis. Le he dado un porrazo a mi mujer»

A sus 68 años, Antonia González fue asesinada por su marido, Alfredo L. C., tras comunicarle su intención de separarse. Ambos vivían en Santiago el Mayor, donde criaban animales que vendían a los vecinos. Precisamente fueron dos jóvenes quienes, al acercarse a comprar un conejo, descubrieron el cadáver. «No entréis, no hay más conejos. Le he dado un porrazo a mi mujer», dijo Alfredo, que utilizó una estaca de madera para golpearla mortalmente en la cabeza.

Leidiyeni Peralta. 26.01.11 Un total de 68 puñaladas

Leidiyeni Peralta, de 34 años, recibió hasta 68 puñaladas de Antonio F. E., conocido como 'El Barranquero', 7 de ellas en el cuello y 20 en el tórax. Los forenses declararon que todavía estaba viva después sufrir las heridas, que aún respiraba cuando le rebanó con el cuchillo un trozo de nariz, otro de labio y el pezón derecho.

Caridad Espinosa. 27.08.11 «Te mataré y después me tiraré a las vías del tren»

Esa era la frase que le repetía Pedro Guillén, de 75 años, a su esposa Caridad Espinosa, de 71. Y al final acabó por hacerla realidad. Una noche, la mató a cuchilladas en la vivienda familiar, ubicada en el barrio murciano de El Infante, y luego se tiró a las vías, ante un Altaria que se dirigía hacia Madrid.

Maimouna Diarra. 05.10.15 Palizas a diario hasta matarla ante sus hijos

A pesar de tener una orden de alejamiento, Sidi Ibrahim Diakaté mató a Maimouna Diarra, su esposa de 23 años, de un golpe en la cabeza. Ambos vivían en Beniel y ella había denunciado varias veces a su marido por malos tratos. Según los vecinos, las palizas se escuchaban a diario. Al final, la mató ante sus hijos, de cuatro y siete años.

Beatriz Ros. 28.05.17 Asesinada por un compañero de trabajo

Muy sonada fue la muerte de Beatriz Ros a manos de un compañero de trabajo, José Antonio Jara, que se ahorcó después de matarla. Ella era la primera víctima tras dos años sin casos oficiales. Beatriz era cuidadora en un centro de educación especial de Molina de Segura y José Antonio era el conserje. Fue una compañera de ambos la que, al llegar en el turno de mañana, descubrió ambos cuerpos sin vida. El de ella en el suelo y el de él, colgado en el vestíbulo del centro.

Catalina Méndez 16.08.17 Encontraron su cuerpo junto al de su verdugo

El cuerpo de Catalina Méndez, de 48 años, fue encontrado sin vida, dentro de un coche, junto al de su exnovio, que se suicidó después de matarla. Dos disparos: uno para ella, otro para él. Atrás dejaba a dos hijas de un matrimonio posterior, destrozadas por la marcha repentina de su madre, que nunca quiso llegar a denunciar a su pareja.

Rosa María. 25.09.17 Su madre escuchó por teléfono el ataque

Apenas un par de días antes había denunciado a su exnovio, pero esto no le impidió toparse con él por la calle. Rosa María, una joven de 20 años de Canteras, murió apuñalada por su ex, Adrián Sánchez, un joven malagueño que la había estado acosando durante meses. En el momento del ataque, Rosa María hablaba con su madre por teléfono, que escuchó defenderse a su hija.

Doris Valenzuela. 11.04.18 Vino a buscarla a Murcia desde Gerona

Doris Valenzuela tenía tres hijos y era refugiada colombiana en la Región. Su expareja, también refugiado y al que enviaron a Gerona, vino a buscarla a Murcia para acabar con ella a cuchilladas en mitad de la calle, en el barrio murciano de La Fama, donde ella residía.

María Lourdes Mantilla. 10.05.19 Pillaron al asesino a punto de subir a un avión

El último caso contabilizado de violencia machista en la Región sucedió en Torre Pacheco. Tras ausentarse varios días en el trabajo, sus compañeras alertaron a la Policía Local y a la Guardia Civil. Los agentes encontraron el cuerpo sin vida de María Lourdes sobre la cama, estrangulada, desnuda y con una rosa en el pecho. Su asesino y expareja fue detenido a punto de subir a un avión en el aeropuerto de Alicante.

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