https://static.laverdad.es/www/menu/img/lospiesenlatierra-desktop.jpg

Pinos piñoneros y ginetas

La Marina de Cope y el cabo, desde la sierra./
La Marina de Cope y el cabo, desde la sierra.
Águilas y Parque Regional de Cope-Calnegre

La rambla de Pinilla penetra en un rincón serrano intacto que mira al mar

Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZÁguilas

Eran algo más de las doce del mediodía del sábado pasado: el cielo no podía estar más limpio y la primavera parecía haber dicho «aquí estoy yo» con casi dos meses de antelación. El águila perdicera cruzó la rambla de Pinilla en ese momento justo y comenzó a peinar el terreno ladera abajo, tocando casi los romeros con la punta de las alas.

La bellísima –y amenazada– rapaz levantó un bando de perdices, que se libraron por un pelo de sus garras. Este lance de caza es una escena familiar en la rambla de Pinilla, un rincón prodigioso de la Región que se esconde bajo un pliegue del Lomo de Bas, entre Águilas y Lorca.

Qué decir de un lugar limpio, solitario y verdadero donde un grupo de pinos piñoneros que emerge del lecho arenoso sirve de cobijo a ginetas y búhos reales: aire tibio, olor de plantas aromáticas y la sensación potente y extraña de que nos han teletransportado a otro tiempo.

Los enormes pinos piñoneros que crecen en la rambla.
Los enormes pinos piñoneros que crecen en la rambla.

De espaldas al mar, el camino que corre sobre la rambla es a la vez frontera entre los términos de Águilas y Lorca –de hecho, bien visible nos encontraremos un pilón señalizador–.

La pista, de no más de dos kilómetros de longitud una vez superada una cadena, nos permite acceder hasta el final del barranco.

Los últimos 500 metros, un buen refugio para tejones y jabalíes, son sencillamente inolvidables: en ese fondo de saco nos aguarda un paisaje mágico de bancales abandonados, árboles de hoja caduca y, si sabemos mirar, un espléndido madroño.

La excursión

Dónde:
Pinilla (Águilas y Lorca).
Dificultad:
Baja.
Cómo llegar:
Desde Águilas, hay que tomar la carretera de la Cuesta de Gos y, pasado el cruce del Garrobillo, hay que pasar bajo la autopista y tomar inmediatamente un camino que sale a la derecha y que describe pronto una curva a la izquierda. Despreciadas las dos primeras pistas que salen a la derecha, la tercera nos lleva hasta el valle de Pinilla.
Cartografía:
Mapa 976 bis de Mazarrón en 1:50.000. Instituto Geográfico Nacional.
Cobertura de móvil:
Buena.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos