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Van a por ti, zorro

Ejemplar de zorro, una de las especies objetivo del decreto de Murcia para el control de predadores en cotos de caza./LA VERDAD
Ejemplar de zorro, una de las especies objetivo del decreto de Murcia para el control de predadores en cotos de caza. / LA VERDAD

Medio Ambiente quiere recuperar el uso de lazos y cajas-trampa para acabar con depredadores en cotos de caza. Los ecologistas rechazan "la recuperación del alimañero" por falta de justificación científica y riesgo para especies protegidas

Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZ

Ni justificado, ni eficaz, ni seguro. Así ven varias organizaciones ecologistas y científicas el control de depredadores que la Comunidad Autónoma pretende homologar para evitar la competencia de zorros, urracas y perros y gatos asilvestrados en cotos de caza. La Consejería de Turismo, Cultura y Medio Ambiente tiene en exposición pública el borrador de decreto que regulará la instalación de cajas-trampa y lazos en la Región de Murcia, métodos que ya aplican Valencia, Cataluña, Navarra, Castilla-La Mancha y Extremadura, pero que los conservacionistas consideran propios de épocas ya superadas. Para la Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE), "la recuperación del alimañero" no está justificada con investigaciones que aporten datos sobre la predación de zorros y otros animales silvestres no protegidos en piezas de caza menor como conejos y perdices.

Zorros, urracas y perros y gatos asilvestrados se alimentan, entre otras presas, de conejos y perdices (de las aves adultas, los pollos y sus huevos). ¿Pero está justificado controlar a estos predadores con trampas en los cotos de caza? Para la Comunidad Autónoma, que atiende una petición de la Federación de Caza de Murcia, sí. Y además argumenta que está poco menos que obligada a regular estas prácticas porque otras comunidades ya lo están haciendo.

Métodos legales y seguros

Son métodos legales, asegura la Consejería en el borrador de texto normativo, seguros y que garantizan una captura 'limpia' del animal objetivo. El decreto detalla las características de los diferentes tipos de trampas homologadas, la cualificación del encargado de colocarlas y revisarlas y los pasos a seguir cuando caiga una pieza: manipulación adecuada y sacrificio si se trata de una especie objetivo o liberación inmediata si se trata de otro animal silvestre. Eso si es que está en buenas condiciones aparentes. Si no, habrá que contactar con la Administración ambiental.

ANSE argumenta sin embargo que cajas-trampa y lazos "suponen un riesgo para especies como el gato montés, el tejón o ante la eventual llegada del lince ibérico", tres especies que "contribuyen al control poblacional de los zorros de forma natural", y "lamenta que la Consejería se deje llevar por las presiones de la Federación de Caza para autorizar nuevas modalidades, mientras apenas hay avances reales en la gestión cinegética".

Pérdida de tiempo y gasto inútil

En sus alegaciones, "que no han sido tenidas en cuenta y ni siquiera han quedado reflejadas en la documentación sometida a exposición pública", ANSE recuerda que, en el caso del zorro, "las órdenes de vedas ya establecen diversas modalidades de caza de esta especie tanto con armas de fuego como con perros en madrigueras, por lo que ya está sometida a una fuerte presión cinegética, que, sin embargo, no se traduce en una reducción de sus poblaciones".

Y recuerdan que el principal experto en cánidos salvajes de España, Juan Carlos Blanco, ha declarado en un reciente documental que "el control del zorro es una pérdida de tiempo y de dinero. Es simplemente inútil", ya que esta adaptable especie dispone de diversos mecanismos para responder a un incremento de la mortalidad, como parir un mayor número de crías en cada parto. La única forma de reducir el efecto de los zorros sobre otras especies silvestres, aseguran los ecologistas, es aumentar la complejidad de los ecosistemas a través de zonas refugio (como setos espinosos), fomentar la presencia de superdepredadores (linces y águilas) y evitar el acceso a fuentes de alimentación (basuras), entre otros.

Los predadores no tienen la culpa

También han presentado alegaciones contra el trampeo el Grupo de Carnívoros Terrestres (GCT) de la Sociedad Española para la Conservación y el Estudio de los Mamíferos (SECEM) y la Asociación Meles (dedicada al estudio de las poblaciones de tejones en la Región de Murcia), que en un documento conjunto rechazan estas prácticas. Argumentan que la eliminación de depredadores no garantiza un aumento de las especies cazables y defienden el papel de los zorros en la dispersión de semillas y la eliminación de carroñas.

También aseguran que la homologación del control de depredadores no acabará con su persecución ilegal, sino que, más bien al contrario, instalará en la sociedad la idea de que se trata de animales dañinos que deben ser erradicados indiscriminadamente. GCT-SECEM y Meles, cuyas alegaciones cuentan con el apoyo del Grupo de Estudio de Animales Salvajes de Galicia (GEAS), critican que se traslade a los predadores silvestres la 'culpa' de la mala gestión cinegética, y proponen a los cazadores que apuesten por la mejora del hábitat y se adapten a la disponibilidad de presas.

Estas asociaciones contestan también a una aseveración de la Administración regional en defensa de la caza, una actividad cuyo aparente declive inquieta a la Comunidad Autónoma: "Los datos revelan una situación inquietante y un verdadero peligro de nuestra sociedad y cultura", puede leerse en el borrador del decreto. "Cuál es la identidad y cultura de los casi 1,5 millones de murcianos? ¿La cultura de la caza menor tradicional? Consideramos que no es así, nuestra cultura e identidad es muy diversa y abierta a los cambios", responden GCT-SECEM y Meles.

Borrador de decreto disponible en este enlace.

 

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