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Nueve mil atunes se 'fugaron' en San Pedro

Uno de los grandes atunes que en los últimos días han aparecido en las playas de La Manga. / @Marmenorko
Uno de los grandes atunes que en los últimos días han aparecido en las playas de La Manga. / @Marmenorko

La gota fría destrozó ocho jaulas de una granja de Ricardo Fuentes e Hijos y causó el escape masivo de peces, de los que cerca de 1.300 ya han sido recogidos muertos

Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZ

La tormenta perfecta se abatió el pasado viernes 13 sobre las jaulas de engorde de atún rojo del Grupo Ricardo Fuentes e Hijos en San Pedro del Pinatar. La temible DANA que arrasó hace doce días la Región de Murcia, la Comunidad Valenciana, Almería y otras zonas de España sacudió violentamente la granja marina, situada a 4,5 millas de la costa, y provocó desperfectos graves en las ocho jaulas que dejaron escapar casi 9.000 peces de más de cien kilos de peso, según la investigación interna que acaba de finalizar la empresa, y a la que ha tenido acceso 'La Verdad'.

En el mar, en las playas de La Manga y zonas próximas del sur de Alicante se han recogido ya 1.300 cadáveres, con un peso total de 176.331 kilos, retirados en los últimos días por personal de la mercantil con sede en La Palma (Cartagena), que se ha coordinado con el Servicio de Pesca de la Comunidad Autónoma, los ayuntamientos y un gestor autorizado de residuos en un operativo que terminó ayer en su fase principal.

En datos

9.500 atunes
(aproximadamente) en las ocho jaulas de engorde del polígono acuícola de San Pedro del Pinatar, antes del temporal.
1.300 atunes muertos
retirados del mar, las playas de La Manga y el sur de Alicante, con un peso total de 176.331 kilos.
7.300 atunes
todavía en paradero desconocido.
800 atunes supervivientes
en una de las jaulas.

Un tornado marino originado frente a Pilar de la Horadada, muy cerca del polígono de acuicultura, causó una «concatenación de fenómenos atmosféricos y oceanográficos adversos», según Ricardo Fuentes e Hijos, que desplazaron las anclas que sujetan las jaulas. La tensión «extraordinaria» hizo que todo el conjunto se desplazara sobre su eje, las estructuras metálicas se deformaran y las redes se rompieran en algunos de sus puntos. El vivero había pasado recientemente una revisión «exhaustiva» por parte de la compañía aseguradora, que determinó que cumplía «con todos los requisitos técnicos y de seguridad».

La empresa propietaria del vivero cree que siguen vivos 7.300 atunes

Mortandad por estrés

Como causa más probable de la muerte masiva de los atunes, Ricardo Fuentes e Hijos baraja el «estrés» sufrido por «unos animales con un sistema cardiorrespiratorio muy sensible». «La situación que se vivió en el mar en esa zona fue realmente excepcional. Como es usual en este tipo de situaciones extremas, no suele haber un único factor determinante sino multiplicidad de ellos», añade la empresa.

Uno de los atunes muertos, hace unos días, en una playa de La Manga.
Uno de los atunes muertos, hace unos días, en una playa de La Manga. / @Marmenorko

En la jaula menos dañada han quedado 800 atunes -unas cien toneladas- y se desconoce el paradero de otros 7.300, que pueden haber sobrevivido al violento temporal, aunque Ricardo Fuentes e Hijos no descarta que algún otro cuerpo sea devuelto a la costa. «Por este motivo, mantenemos todos los equipos activos y preparados, a disposición de lo que decida la Administración», añade.

La llegada de más de mil grandes atunes a la costa durante los últimos días, arrastrados por las corrientes, provocó el cierre de playas -las de La Manga de San Javier siguen con bandera roja- y una alerta de la Consejería de Salud para que no se consumiese la carne de los peces, ante la circulación de vídeos en los que se veía cómo algunas personas los despiezaban sobre la arena.

Ricardo Fuentes e Hijos, un grupo integrado por cuarenta empresas y que es líder mundial en producción de atún rojo, ha sufrido pérdidas que pueden ascender a varias decenas de millones: «Las pérdidas todavía se están evaluando, aunque nuestra prioridad está en recuperar la normalidad lo antes posible. No solo hay que cuantificar el valor de las piezas de atún, sino también las pérdidas en los materiales del vivero», señalan a este diario.

La pesca del atún rojo ('Thunnus thynnus'), un producto caro cuyo principal destino es el mercado japonés, está sujeta a restricciones desde hace una década, por su escasez a nivel mundial, con unas cuotas fijadas por un organismo internacional (ICCAT) que controla y certifica todas las capturas.