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Sierra Espuña y Calblanque se suman a una red europea de turismo sostenible

Una ciclista pedalea por el Parque Regional de Calblanque. / Guillermo Carrión / AGM
Una ciclista pedalea por el Parque Regional de Calblanque. / Guillermo Carrión / AGM

La Comunidad propone estos dos espacios protegidos para el proyecto Inherit, que prima la conservación de naturaleza y patrimonio

Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZ

El Mediterráneo comienza a ser un destino turístico masificado, donde tanto la naturaleza como el patrimonio cultural acusan el desgaste de millones de visitantes que no siempre se comportan con el respeto que merece la historia de los países bañados por el Mare Nostrum. En la necesidad de buscar alternativas a los viajes de sol y playa que ejercen una gran presión sobre zonas concretas en los meses vacacionales, la Unión Europea ha puesto en marcha el proyecto Inherit, con el que se pretende crear una red de destinos turísticos de calidad, asociados a los espacios protegidos de la Red Natura 2000, donde se prime la conservación de la biodiversidad y del patrimonio cultural.

Esta iniciativa echó a andar hace unos meses integrada por diez países -España, Grecia, Croacia, Italia, Francia, Eslovenia, Chipre, Malta, Portugal y Montenegro- que comparten fortalezas y debilidades: una gran riqueza natural y cultural y una masificación turística creciente en su franja costera. La estrategia que proponen las autoridades europeas es crear una red de destinos de calidad en los que se garantice el disfrute de la naturaleza y el patrimonio cultural. No se trata de desviar a parte de los turistas desde las playas a los espacios naturales, sino de ofrecer una alternativa a los visitantes que demanden una experiencia diferente.

LOS DATOS

El proyecto.
Inherit (Estrategias de Turismo Sostenible para la Conservación y Puesta en Valor del Patrimonio Natural Costero y Marítimo del Mediterráneo).
Participantes.
España (con la Región de Murcia), Grecia, Croacia, Italia, Francia, Eslovenia, Chipre, Malta, Portugal y Montenegro.
Plazo.
2018-2022.
Presupuesto.
5,6 millones de euros (fondos europeos Feder).

La Región de Murcia, que representa a España en el proyecto Inherit, propondrá la integración en esta red europea de turismo sostenible de sus dos joyas de la corona: los parques regionales de Sierra Espuña y Calblanque, los dos espacios protegidos de la Comunidad Autónoma que mejor se adaptan a las premisas de lo que la terminología del proyecto denomina 'áreas Inheritura'. Espuña y Calblanque integrarían el área española, en una candidatura propuesta por la Dirección General de Medio Natural (Consejería de Empleo, Universidades, Empresa y Medio Ambiente) y la Fundación Séneca.

Habrá tres itinerarios temáticos: espeleología marina, destinos de interior y Prehistoria

Una junta de cooperación integrada por representantes de los diferentes países participantes decidirán cuáles son las primeras zonas Inheritura en ponerse en marcha. Una vez que se definan estas áreas, se conectarán entre sí con itinerarios turísticos multidestino -una premisa fundamental para los operadores de viajes- que se basarán en tres temáticas diferentes: espeleología marina, destinos de interior y Prehistoria.

Tanto Sierra Espuña como Calblanque cuentan con recursos naturales y culturales suficientes para integrarse en la red, considera la Consejería de Medio Ambiente, pues a la importante biodiversidad de estos dos espacios se suman activos patrimoniales tan relevantes como los pozos de la nieve -en camino de ser declarados Bien de Interés Cultural- y los yacimientos arqueológicos de La Bastida y La Almoloya, entre otros.

Inherit se pone ahora en funcionamiento en la Región contactando con las diferentes administraciones, operadores turísticos, asociaciones, propietarios de terrenos y universidades, entre otros actores que operan en el territorio, para sumarlos a esta iniciativa, informa a 'La Verdad' Francisco Soriano, técnico de gestión de este proyecto financiado con fondos europeos Feder (5,6 millones) que se desarrollará hasta el año 2022.

El objetivo a medio plazo es crear una marca turística de calidad que pueda exportarse a toda el área mediterránea, con unos criterios comunes y dando importancia a iniciativas de conservación del patrimonio natural puestas en marcha de forma voluntaria por empresas turísticas y asociaciones no profesionales.