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Un pato entre algodones

Una malvasía cabeciblanca con sus cinco pollos, el pasado agosto, en la depuradora de Cabezo Beaza. / ANTONIO FERNÁNDEZ-CARO / ANSE
Una malvasía cabeciblanca con sus cinco pollos, el pasado agosto, en la depuradora de Cabezo Beaza. / ANTONIO FERNÁNDEZ-CARO / ANSE

El Pacto Mundial de las Naciones Unidas distingue el proyecto de conservación de la malvasía en la depuradora de Cabezo Beaza

Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZ

Al pato más amenazado del mundo no le va del todo mal en la Región de Murcia, donde se refugia entre el 6% y el 7% de la población europea de malvasía cabeciblanca y casi el 4% de las que sobreviven en el planeta. Unos 300 ejemplares de la escasa y vulnerable 'Oxyura leucocephala' han encontrado en los humedales artificiales un entorno tranquilo en el que reproducirse: las lagunas de Campotéjar (Molina de Segura), Alhama de Murcia, Moreras (Mazarrón) y Cabezo Beaza (Cartagena). En las balsas de esta última depuradora de aguas residuales criaron por primera vez el verano pasado, un modesto éxito que sin embargo reafirma un proyecto de conservación a largo plazo que acaba de ser reconocido por la Red Española del Pacto Mundial de las Naciones Unidas como uno de los mejores ejemplos de buenas prácticas para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Hidrogea, con la dirección técnica de la Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE), impulsa una iniciativa incluida en la estrategia de recuperación de esta anátida en peligro de extinción que a mediados del siglo pasado llegó a ser relativamente abundante, antes de experimentar un declive que dejó a la especie con solo 2.000 ejemplares en Europa, todos ellos en España.

La empresa dedicada a la gestión del ciclo del agua y la organización ecologista han colocado en las balsas donde se acumulan los caudales depurados unas islas flotantes artificiales naturalizadas con vegetación propia de humedales como enea, lirio amarillo y masiega, que proporcionan cobijo a las aves y las protegen de depredadores. Refugios seguros donde en agosto criaron tres parejas.

Islas flotantes

Las primeras islas artificiales se instalaron hace once años, pero el nuevo diseño de las que se han colocado recientemente las hace más atractivas para la avifauna; no solo para la malvasía cabeciblanca -ya hay una población de unos setenta ejemplares en las balsas-, sino para otras especies amenazadas, como la cerceta pardilla y el porrón pardo, que ya se han dejado ver en la depuradora cartagenera.

La atracción de las anátidas por este humedad artificial refleja tanto la buena calidad de las aguas tratadas como el importante papel que juegan estas instalaciones de saneamiento en la conservación de aves acuáticas. Sobre todo teniendo en cuenta que las zonas húmedas son los espacios naturales que más están retrocediendo en el planeta.

Estas han sido las claves por las que el Pacto Mundial de las Naciones Unidas ha seleccionado este proyecto medioambiental, junto con los que desarrollan otras grandes empresas españolas como Inditex, Telefónica, Repsol, BBVA, Ferrovial, Pascual y Acciona, entre otras, con motivo del tercer aniversario de los Objetivos de Desarrollo Sostenible. La Red Española de esta organización valora especialmente «la sinergia creada entre una actividad industrial y la conservación del patrimonio natural».

Javier Ybarra, director general de Hidrogea, considera que la reproducción de la malvasía en la depuradora de Cabezo Beaza «es un claro indicativo de la calidad del agua efluente y una apuesta por la integración y conservación del patrimonio natural durante la gestión del ciclo integral del agua».

La malvasía cabeciblanca, que en el periodo de apareamiento llama la atención por su llamativo pico azul, ha encontrado una oportunidad para su supervivencia en un entorno en principio poco atractivo para la fauna. Y la está aprovechando.

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