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Dos nuevos intentos de desove de tortuga boba en La Manga

La cámara de desove de uno de los dos nuevos intentos de anidamiento de tortuga boba en La Manga. /CARM
La cámara de desove de uno de los dos nuevos intentos de anidamiento de tortuga boba en La Manga. / CARM

En uno de ellos se excavó la cámara de anidamiento, pero no se han encontrado huevos

Miguel Ángel Ruiz
MIGUEL ÁNGEL RUIZ

Las tortugas bobas siguen tratando de anidar en las playas de la Región. Los dos últimos intentos, a una distancia de cien metros uno de otro, se produjeron la pasada madrugada en La Manga. En uno de ellos se llegó a excavar la cámara de desove, pero el ejemplar de 'Caretta caretta' no llegó a poner los huevos, informa a 'La Verdad' la Consejería de Agua, Agricultura, Ganadería, Pesca y Medio Ambiente.

Ya son tres los intentos frustrados de anidamiento de tortuga boba en La Manga este verano. En Calblanque, sin embargo, sí tuvo éxito la primera puesta de esta especie amenazada en más de un siglo en la Comunidad Autónoma. Sucedió el mes pasado en Cala Arturo, donde agentes medioambientales y voluntarios se turnan durante las 24 horas del día para vigilar la histórica nidada, que eclosionará previsiblemente a finales de septiembre.

El Centro de Coordinación Forestal (Cecofor) recibió este miércoles el aviso de un particular que había observado durante la madrugada anterior a un ejemplar de tortuga marina «de gran tamaño» en una posible zona de puesta en una playa de La Manga, a la altura de la salida 104.

Tras una primera intervención de la Policía Local para localizar y señalizar la zona, se dio aviso al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre El Valle. Tras desplazarse a la zona balizada varios técnicos y entrevistar a los testigos, se pudo comprobar que efectivamente se trataba de un posible caso de anidación.

Agentes medioambientales, técnicos de la Dirección General de Medio Natural y personal del Centro de Recuperación de Fauna Silvestre realizaron las mediciones y comprobaron la ausencia de puesta; al mismo tiempo observaron que a unos 100 metros se produjo otro intento de desove, esa misma noche, esta vez con cámara excavada, pero también sin huevos.

Fuentes de la Consejería atribuyen a la «presión humana» las causas de que no hayan prosperado estos dos nuevos intentos de anidamiento. Por este motivo, Medio Ambiente insiste en que es muy importante recordar que ante el avistamiento de una tortuga boba de madrugada en la arena no se la debe molestar, ni hacer fotografías, ni acercarse a ella. Si es posible, hay que tomar una referencia del lugar y llamar al 112 para activar el protocolo lo antes posible.